Dietas de moda: ¿por qué no son efectivas para todas las personas?

Dependiendo de la edad, las cualidades físicas y el estilo de vida, cada persona tiene distintas necesidades nutricionales. ¿Cómo saber si llevamos una dieta acorde a nuestro organismo?

En los últimos años, creció la necesidad de comprender la forma en la que uno se alimenta y aumentó la tendencia hacia el consumo consciente. Los alimentos orgánicos y la comida casera cobran cada vez más protagonismo por sobre los alimentos ultraprocesados y la comida rápida, siempre en aras de crear hábitos saludables y de tener conocimiento sobre lo que se consume.

Entre las tendencias de alimentación, distintos tipos de dietas están en voga: paleolítica, keto, ayuno intermitente, entre otras. Sin embargo, comenzar un plan alimentario alternativo, seguir consejos de nutrición que se encuentran en la web, o que le funcionaron a un familiar o amigo, sin consultar a un profesional, puede traer consecuencias para la salud, a corto o largo plazo.

Dieta cetogénica (keto)
Una de las dietas que más protagonismo cobró en el último tiempo, es la dieta cetogénica, que consiste en un plan de alimentación bajo en carbohidratos y rico en grasas, que ayuda a perder peso, además de proveer múltiples beneficios para la salud. La disminución de consumo de carbohidratos activa un estado metabólico llamado cetosis. Cuando ocurre esto, el cuerpo se vuelve increíblemente eficiente y consigue convertir toda la grasa en energía. También convierte la grasa en cetonas dentro del hígado, lo que puede suministrar más energía al cerebro.

Los alimentos que se deben incorporar a la alimentación diaria son carnes rojas, pescados grasos como el salmón o el atún, huevos, manteca, crema, quesos no procesados, nueces, semillas, aceites saludables como el de oliva extra virgen, palta, verduras verdes, tomates, cebollas, pimientos e ingredientes como sal, pimienta, algunas hierbas y especias saludables.

Dieta del ayuno intermitente
La dieta del ayuno intermitente es otra de las que más se lee y se habla, tanto en los medios como en las redes sociales. Se trata de un modelo de alimentación que va por ciclos, con períodos de ayuno y de alimentación. Se trata de centrarse en cuándo se come, aunque es muy importante que el período de alimentación conste de una dieta sana y equilibrada. Provoca respuestas celulares adaptativas durante el período de ayuno, y que las células participen en procesos tisulares específicos de crecimiento y plasticidad durante el período de alimentación. Esto genera importantes efectos metabólicos, de resistencia al estrés y supresión de la inflamación, que se reflejan en la extensión de la vida útil, el retraso del envejecimiento y una resistencia a las enfermedades.

Dieta paleolítica
Otra de las más comunes es la dieta paleolítica, que consiste en un plan dietético basado en alimentos similares a los que se podrían haber consumido durante la era Paleolítica, que data de hace aproximadamente 2,5 millones a 10.000 años. La dieta paleo suele incluir carnes magras, pescado, frutas, verduras, frutos secos y semillas, alimentos que en el pasado se podían obtener mediante la caza y la recolección, mientras que limita el consumo de lácteos, legumbres y granos.

Consecuencias negativas de seguir una dieta inadecuada
Consultada por Green Food Makers, la nutricionista Julieta Rochinas (@greencook), comenta acerca de los problemas de salud que puede conllevar una alimentación inadecuada. “La palabra “dieta” no corresponde a una restricción alimentaria en sí, sino que es la mezcla de alimentos que una persona consume. Lamentablemente, la sociedad transformó el concepto asumiendo que hacer dieta es igual a restringir alimentos”, explica Rochinas. Quien además, agrega: “Seguir una dieta sin ningún asesoramiento médico o nutricional puede traer varias consecuencias para la salud, como problemas gástricos, en el hígado o riñón, calambres, desmayos, osteoporosis, anemia, dislipemias o también trastornos alimenticios como anorexia o bulimia”.

La nutricionista resalta que es fundamental siempre consultar con un profesional de la salud antes de empezar una alimentación distinta. “El médico o nutricionista hará valoraciones antropométricas, es decir, tomará medidas de peso, talla, circunferencia abdominal, entre otras”, argumenta Julieta, y agrega, “también, evaluará valores bioquímicos, o sea, los diferentes componentes en la sangre, y realizará una valoración alimentaria, con lo cual generará un diagnóstico y determinará un plan alimentario adecuado con las necesidades específicas de cada individuo”. Este procedimiento es necesario para poder aplicar estrategias nutricionales adecuadas, dependiendo del tipo de vida que lleva la persona.

“Una alimentación saludable siempre debe cumplir las cuatro leyes de la alimentación. Es decir, tiene que ser de calidad, tener la cantidad suficiente, ser armónica y adecuada. La dieta debe ser variada y tener todos los macronutrientes como proteínas, carbohidratos, grasas, vitaminas y minerales”, concluye la nutricionista consultada por Green Food Makers, compañía argentina líder en producción y distribución de alimentos a base de almendra, coco y maní con 7 años de trayectoria.

Green Food Makers invita a repensar las conductas alimentarias. Se deben tomar decisiones responsables entendiendo que lo principal es cuidar el organismo y que no todas las dietas son para todas las personas ni para todas las etapas de la vida. Además, ante un cambio en los hábitos alimenticios, es fundamental comprender que el primer paso siempre es consultar a un profesional.