Franquicias y estaciones de servicio: una alianza en expansión

Las cadenas gastronómicas encuentran un nuevo canal de expansión, mientras las petroleras apuestan por experiencias que las diferencien.

Las estaciones de servicio están cambiando su lugar en la vida cotidiana. Ya no alcanza con ofrecer combustible, una tienda de conveniencia y una atención rápida: la competencia también pasa por atraer clientes, extender su permanencia y convertir una parada rutinaria en una experiencia de consumo.

En ese escenario, las franquicias gastronómicas ganan protagonismo. La combinación tiene una lógica comercial clara: las estaciones aportan ubicaciones estratégicas y circulación de público, mientras las marcas suman productos reconocibles, propuestas diferenciadas y modelos de negocio preparados para replicarse. Esta sinergia abre nuevas posibilidades de expansión para ambos sectores.

Dean & Dennys fueron unos de los pioneros en esta tendencia cuando comenzaron a otorgar franquicias a los operadores de estaciones Puma Energy, en el formato de córner dentro de los shops, potenciando la venta tanto en salón como en delivery. En 2026 ya cuentan con franquicias en 20 estaciones y están próximos a sumar más. Mostaza tiene funcionando Automostazas en estaciones Axion, YPF y Shell, pero compartiendo terreno dentro del predio; no dentro de sus shops. Pero por el mismo motivo: consideran que es un espacio óptimo para instalar un punto de venta.

Recientemente YPF y Arcos Dorados anunciaron una alianza para la instalación de restaurantes McDonald’s en diferentes estaciones de la petrolera. El proyecto prevé tres formatos de desarrollo, con alternativas que incluyen la posibilidad de incorporar AutoMac. La iniciativa muestra la escala que puede alcanzar esta integración entre grandes redes y franquicias gastronómicas.

La apuesta por una experiencia diferenciada también se refleja en YPF Black, que incorpora gastronomía de autor y servicios premium. En Córdoba, su propuesta incluye Carne, la hamburguesería del chef Mauro Colagreco, y Fonte D’Oro, con cafetería de especialidad y pastelería artesanal. El objetivo es ampliar los motivos para elegir una estación y ofrecer algo más que una parada para cargar combustible.

Otras compañías avanzan en la misma dirección. En algunas Puma Energy también pueden encontrarse las tienda de conveniencia Super 7. Por su parte, Weiss Burger en Shell y La Parada Sanguchera en Axion ilustran cómo distintas marcas gastronómicas se incorporan a las redes de combustibles.

Estos casos responden a una transformación en la manera de competir. Las petroleras buscan construir una identidad que vaya más allá del producto principal, mientras las franquicias encuentran ubicaciones alternativas para llegar a nuevos públicos. Para que la alianza funcione, cada propuesta debe adaptarse al espacio, al flujo de visitantes y a los hábitos de consumo de quienes están de paso.

El fenómeno también abre interrogantes sobre otros formatos. Cadenas como Café Martínez vienen desarrollando o analizando modalidades vinculadas con estaciones de servicio, lo que amplía el abanico de posibilidades para el sector. La oportunidad consiste en identificar qué conceptos pueden funcionar en cada ubicación y cómo integrarlos a la operación cotidiana.

El desafío será encontrar modelos rentables, adecuados para cada ubicación y capaces de sostener una experiencia consistente. Para las franquicias, las alianzas con redes de estaciones pueden representar una vía adicional de crecimiento; para las petroleras, una herramienta para diferenciarse en un mercado cada vez más competitivo.

La convergencia entre ambos sectores demuestra que la expansión comercial también depende de reconocer nuevos espacios para las marcas. En la Guía Argentina de Franquicias (GAF) se puede encontrar una amplia oferta de opciones de inversión dentro del sistema, con alternativas para conocer conceptos, evaluar modelos de negocio e identificar oportunidades para emprender.

Por Roberto Russo
Director de Guía Argentina de Franquicias