LA PYME INDUSTRIAL FAMILIAR ARGENTINA, FABRICANTE DE LA PRIMERA OLLA A PRESIÓN DEL PAÍS, ATRAVIESA UNA ETAPA DE CRECIMIENTO. ENTRE ENERO Y JULIO DE 2026, LAS UNIDADES VENDIDAS DE TODA SU LÍNEA AUMENTARON 45% RESPECTO DEL MISMO PERÍODO DEL AÑO ANTERIOR Y LA COMPAÑÍA AVANZA CON UNA ESTRATEGIA DE ALCANCE NACIONAL.
Marmicoc es una PyME industrial familiar argentina que fabricó la primera olla a presión del país. Con el paso del tiempo, su nombre se transformó en sinónimo de la categoría y hoy avanza con un plan de expansión nacional, impulsado por el aumento de ventas en todas sus líneas: ollas a presión, fundición, baterías, menaje, repostería y accesorios de cocina.
“En casi 80 años hay millones de ollas en hogares argentinos”, dice Diego Pinchuk, CEO de la empresa. Y define hacia dónde va la compañía: “la proyección para los próximos años es lograr estar con productos Marmicoc en todas las cocinas de los argentinos”.
Una historia familiar que atraviesa generaciones
La compañía fue fundada en 1948 por Juan Goldstein, un inmigrante alemán que llegó al país a los 18 años, después de la Segunda Guerra Mundial. La anécdota familiar cuenta que, en la década del 40, durante una visita en el exterior lo invitaron a comer. Él calculó que iba a esperar horas porque recién empezaban con los preparativos, pero en veinte minutos tenía la comida servida.
Fiel a su espíritu curioso, se trajo la olla, la desarmó y se propuso fabricar una versión local. Fue uno de tantos proyectos innovadores que creó. Su mayor desafío al desarrollar la olla a presión fue resolver la seguridad del producto con la tecnología de la época.
La inversión inicial fue cero. Nació como un proyecto a pulmón del fundador, sin inversiones ni capital externo, y actualmente la conduce la tercera generación de la familia.
Entre enero y julio de 2026, las unidades vendidas de toda la línea crecieron 45% respecto del mismo período de 2025.
La compañía cuenta con cinco categorías activas: ollas a presión, fundición, baterías y menaje, repostería y accesorios de cocina. El plan de crecimiento se apoya en toda la línea de productos, con acuerdos de distribución con grandes superficies y llegada federal.
Marmicoc trabaja con alrededor de 400 clientes entre distribuidores, bazares, cadenas de electrodomésticos, supermercados y comercios. Produce su olla a presión en planta propia, sobre líneas semiautomatizadas, y cada unidad se testea antes de salir de la planta. Además, su sistema de calidad está certificado bajo norma ISO 9001:2015.
Según el sitio oficial de Energía de la Nación, cocinar en olla a presión reduce el tiempo de cocción entre un 50 y un 70% respecto de una olla tradicional.
https://www.argentina.gob.ar/energia/eficiencia-energetica/coccion
“A una carne dura la ablanda. La gente que no tiene posibilidad de comprarse un lomo o algún corte premium, compra una carne más económica y la termina tiernizando. Es un producto democratizador que le mejora la vida a la gente”, señala Diego Pinchuk, CEO y nieto del fundador.
Con una historia construida alrededor de un producto emblemático y una propuesta que hoy abarca nuevas categorías, Marmicoc encara su camino hacia los 80 años con el foco puesto en ampliar su presencia y seguir acompañando la cocina cotidiana de los hogares argentinos.


