Texturas variadas, fiambres y quesos hacen de una rica picada, un clásico ritual que se comparte en la mesa.
La bondiola, el salame, l jamón crudo y cocido, el lomito ahumado, los salamines picado fino o grueso, son todos elementos que aportan, además de sabor, notas saladas, grasas y calorías que se deshacen en la boca. Todos infaltables y clásicos insuperables.
Los quesos, con su mezcla de texturas, también están; ya sean los quesos duros y semiduros, como los quesos blandos y el queso azul, dirán “presente”.
Las aceitunas, verdes o negras grandes para acompañar, los frutos secos cómo el maní o las nueces y almendras, estarán ahí junto a un buen y crujiente pan de campo, o tipo baguette.
El maridaje?? Un buen vino tinto, o una cerveza bien fría.
El chef Carlos Moretti Rodríguez, junto con su amigo Guillermo Beney y su esposa (de los Fernet Beney), nos comparten esta belleza culinaria.
Por Claudio Valerio


