En el marco del Día Internacional del Té, Civitatis elaboró un ranking de los sitios más emblemáticos e icónicos para descubrir las tradiciones, cultura y vivencias imperdibles en torno a la infusión milenaria
El té es la segunda bebida más consumida del planeta y hoy también una excusa para viajar. El auge del turismo experiencial impulsa propuestas que van desde rituales japoneses hasta degustaciones en India, con un creciente interés por parte de los viajeros del Conosur
En el marco del Día Internacional del Té, que se celebra cada 21 de mayo, Civitatis, la plataforma líder en la reserva online de excursiones y visitas guiadas, detectó uninterés creciente entre los viajeros de la región por descubrir y experimentar los rituales en torno a la infusión milenaria.
En esta línea, la compañía presentó una selección de los mejores destinos del planeta donde esta bebida se convierte en una vivencia cultural y turística, que va desde ceremonias japonesas hasta recorridos por plantaciones en Portugal.
“En este país las infusiones forman parte de la vida cotidiana de las personas por lo que desde Civitatis observamos que existe una evolución en los hábitos de viaje, como el aumento en la búsqueda de experiencias culturales auténticas, un creciente interés por actividades vinculadas al bienestar, la pausa y la tradición, y la consolidación del turismo gastronómico como motivador de viaje”, expresó Nicolás Posse, Country Manager Argentina & Regional Business Development – South America de Civitatis.
“El viajero del Cono Sur tiene una relación muy cercana con las infusiones. Hoy vemos que esa conexión evoluciona hacia la curiosidad por conocer cómo se vive el té en otras culturas”, agregó Posse.
¿Por qué el té es tendencia en turismo?
Según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el té es la segunda bebida más consumida del mundo tras el agua, cuyos orígenes se remontan a más de 5000 años. Su producción y consumo siguen una tendencia alcista, y sustenta a más de 13 millones de personas.
El auge del turismo experiencial y gastronómico posiciona al té como un eje atractivo para el desarrollo de nuevas propuestas turísticas. “En los últimos años aumentaron las reservas de actividades culturales y gastronómicas por parte del turismo del Cono Sur, en tanto que esta tendencia seguirá creciendo en los próximos años impulsada por viajeros que buscan conectar con las culturas a través de sus tradiciones más cotidianas”, remarcaron desde Civitatis.
¿Cuáles son los ocho mejores destinos del mundo para el turismo del té?
Según el ranking elaborado por Civitatis, los ocho mejores destinos para disfrutar de estas vivencias son:
1. Miyajima (Japón): ceremonia tradicional
En Japón, la ceremonia del té es una práctica profundamente ligada al budismo zen y a la idea de la atención plena. En Miyajima, esta tradición puede experimentarse en espacios que conservan su esencia, como antiguas casas o templos donde el tiempo parece detenerse. Allí, el ritual —conocido como sadou— se despliega en una secuencia de gestos precisos: la preparación de los utensilios, la forma de servir, las reverencias y la degustación final. Cada movimiento tiene un significado y responde a una lógica de respeto, armonía y contemplación. Más que una demostración, estas experiencias permiten comprender desde adentro una de las prácticas culturales más representativas de Japón, e incluso participar en la preparación del té, replicando los pasos tradicionales. En algunos casos, la posibilidad de vestir un kimono completa la inmersión.
Más info: https://www.civitatis.com/ar/miyajima/ceremonia-japonesa-te/
2. Furnas (Portugal): paisaje volcánico
En la isla de São Miguel, el entorno de Furnas combina actividad volcánica y tradición agrícola. Entre fumarolas, lagunas y calderas activas, el paisaje da cuenta de una geografía en constante transformación. La experiencia continúa hacia el norte, donde aparecen las plantaciones de té de Gorreana, una de las más antiguas de Europa. Allí, el recorrido por los campos y la degustación permiten descubrir cómo el clima atlántico influye en el sabor de una producción que se mantiene fiel a sus métodos tradicionales.
Más info: https://www.civitatis.com/ar/ponta-delgada/excursion-furnas/
3. Marrakech (Marruecos): un gesto de hospitalidad
En Marruecos, el té de menta es mucho más que una bebida: es una expresión cotidiana de hospitalidad y encuentro. En Marrakech, esta tradición puede vivirse en espacios íntimos como riads, donde el ritual se transmite de generación en generación. La ceremonia combina gestos precisos y significados simbólicos: desde la selección de las hojas de té verde hasta la incorporación de menta fresca y azúcar. Uno de los momentos más característicos es el vertido desde cierta altura, que permite oxigenar la infusión y crear su espuma distintiva. Más que una degustación, la experiencia propone acercarse a una práctica social profundamente arraigada, donde compartir el té es también una forma de dar la bienvenida.
Más info: https://www.civitatis.com/ar/marrakech/ceremonia-te-marrakech/
4. Londres (Reino Unido): el ritual con vistas al Támesis
En Londres, el tradicional afternoon tea se mantiene como uno de los rituales más emblemáticos de la cultura británica. Una forma singular de experimentarlo es a bordo de un crucero por el río Támesis, donde la ceremonia se combina con el paisaje urbano. Mientras el recorrido avanza frente a íconos como la Torre de Londres y el Tower Bridge, el té se sirve acompañado de una selección de sándwiches, pastelería y dulces clásicos. La experiencia propone así una pausa en medio de la ciudad, donde tradición y modernidad conviven tanto en la mesa como en el horizonte.
Más info: https://www.civitatis.com/es/londres/paseo-barco-te-tarde/
5. Tam Coc (Vietnam): vida rural
En el norte de Vietnam, la región de Tam Coc ofrece un paisaje de arrozales, formaciones kársticas y templos que parecen suspendidos en el tiempo. Allí, el recorrido por caminos rurales y aldeas permite acercarse a la vida cotidiana lejos de las grandes ciudades. Entre pagodas antiguas y senderos junto al río, la experiencia incluye una pausa para participar en una ceremonia del té en un entorno natural. Más que un ritual formal, se trata de un gesto sencillo ligado a la hospitalidad local, donde incluso es posible conocer el proceso de recolección de las hojas. Así, el té aparece integrado a la vida diaria, como parte de una cultura que combina tradición, naturaleza y comunidad.
Más info: https://www.civitatis.com/es/tam-coc/tour-bicicleta-electrica-ninh-binh/
6.Boston (Estados Unidos): símbolo de revolución
En Boston, el té no remite a un ritual de contemplación, sino a uno de los episodios más decisivos de la historia estadounidense. En 1773, un grupo de colonos arrojó cargamentos de té al puerto en protesta contra los impuestos británicos, en un acto que marcaría el inicio del camino hacia la independencia. Hoy, esa escena se revive en el Boston Tea Party Ships & Museum, un espacio que combina reconstrucciones, objetos históricos y representaciones para comprender el alcance de aquel acontecimiento. Más que una visita, la experiencia propone un viaje a un momento en el que el té dejó de ser una bebida cotidiana para convertirse en símbolo político.
Más info: https://www.civitatis.com/ar/boston/entrada-boston-tea-party-ships-museum/
7. Shanghái (China): el arte de lo cotidiano
En Shanghái, la tradición del té se entrelaza con la vida urbana, entre mercados, callejones históricos y casas centenarias. En barrios como Tianzifang o el antiguo distrito de Qibao, la experiencia gastronómica se convierte también en un recorrido cultural. Entre degustaciones y recorridos por espacios que conservan el pulso del pasado, el momento más revelador tiene lugar en una casa de té. Allí, la ceremonia se despliega con una precisión silenciosa: la elección de las hojas, la temperatura exacta del agua y la forma de servir la infusión definen el equilibrio final. Más que un ritual formal, el té aparece como una práctica cotidiana cargada de significado, donde cada detalle influye en el aroma y el sabor. Una pausa en medio del ritmo de la ciudad que permite comprender cómo esta tradición milenaria sigue viva en la China contemporánea.
Más info: https://www.civitatis.com/ar/shanghai/tour-gastronomico-nocturno/
8. Delhi: pausa entre sabores intensos
En Delhi, donde las calles vibran entre especias, mercados y puestos de comida, el té ocupa un lugar esencial en la vida cotidiana. En barrios históricos como Chandni Chowk, recorrer la gastronomía local es también acercarse a una cultura donde cada pausa tiene su ritual. Entre bocados callejeros y recetas tradicionales, el recorrido encuentra un momento de calma en torno a una taza de chai. Preparado con té negro, leche, especias y azúcar, esta infusión forma parte del día a día y se comparte en pequeños puestos y rincones de la ciudad. Más que un cierre, el té funciona como un punto de encuentro: un gesto simple que equilibra los sabores intensos y permite entender una de las tradiciones más arraigadas de la India.
Más info: https://www.civitatis.com/ar/delhi/tour-gastronomico-delhi/


