La empresa, nacida en Yungay, Región de Ñuble, inició este año la comercialización de su agua de vertiente en formatos de vidrio de 500 y 750 cc, con precios de lanzamiento de $1.900 y $2.800 respectivamente. Su estrategia apunta a posicionarse en segmentos donde el origen, la trazabilidad y la autenticidad tienen un valor creciente para consumidores y empresas.
En una época en que los consumidores quieren saber de dónde viene aquello que consumen, nuestra marca está construyendo una propuesta inusual: transformar una botella de agua con un código QR que permite conocer el punto exacto donde nace, en una experiencia de conexión con un lugar específico del planeta, señala Mónica Lira, Gerente General de Fluvian.
El agua se extrae y embasa de uno de los corredores biológicos más singulares de Chile: Un punto donde convergen el bosque esclerófilo del norte y la selva valdiviana del sur. Allí, el agua de lluvia y los deshielos inicia un lento recorrido subterráneo a través de suelos volcánicos, raíces y bosques nativos antes de emerger como una vertiente de extraordinaria pureza. Todo el proceso ocurre en un territorio específico y verificable, elemento que la empresa busca convertir en su principal atributo diferenciador.
“Hoy existe una tendencia global hacia productos cuyo origen puede demostrarse. Las personas quieren saber de dónde viene lo que consumen y cuál es la historia detrás de cada producto. Nosotros creemos que el agua también puede formar parte de esa conversación”, explica, Mónica Lira, Gerenta de Fluvian.
La compañía, actualmente produce 7.500 litros, aunque cuenta con una capacidad instalada significativamente superior. Sin embargo, sus fundadores decidieron operar deliberadamente por debajo de su potencial productivo durante los primeros años.
“La prioridad no es crecer rápidamente, sino construir una marca sólida, consistente y profundamente vinculada a su territorio. Queremos desarrollar la categoría con paciencia, respetando los tiempos naturales que dan origen al producto”, comenta Lira.
La estrategia comercial contempla que aproximadamente un 65% de las ventas se canalicen a través del segmento Horeca, hoteles, restaurantes y cafeterías seleccionadas, mientras que un 22% se comercializa mediante tiendas especializadas. El porcentaje restante se vende directamente al consumidor final a través de su plataforma digital en www.fluvian.cl
Más allá del producto, la empresa busca convertirse en un referente de desarrollo regional. Toda la operación se desarrolla en Ñuble, generando actividad económica fuera de Santiago y poniendo en valor un territorio que la compañía considera uno de los grandes patrimonios naturales de Chile.
La propuesta también incorpora un fuerte componente de conservación. Fluvian administra una reserva privada de aproximadamente 30 hectáreas de bosque nativo donde habitan especies como el pudú, el monito del monte, el puma y el cóndor andino. Para la empresa, la protección de este ecosistema no es una iniciativa paralela al negocio, sino una condición esencial para la existencia misma de la vertiente.
En un contexto donde los consumidores exigen cada vez más transparencia, trazabilidad y compromiso ambiental, Fluvian apuesta por una categoría todavía poco desarrollada en América Latina: aguas de origen con identidad territorial.
Porque, según sus fundadores, el futuro del consumo premium no estará determinado únicamente por la calidad del producto, sino también por la historia, el territorio y el propósito que lo hacen posible.


