Cartografía de sabores

Un atlas abierto sobre una mesa revela territorios que se conectan por líneas invisibles, como si cada página guardara un viaje distinto. Esa imagen introduce el espíritu de Taste of Shangri-La 2026, el festival gastronómico que este otoño desplegará un recorrido por once destinos y veinticinco restaurantes y bares, invitando a los viajeros a saborear el mundo sin salir de su ciudad.

Del 1 al 31 de octubre, Shangri-La Hotels & Resorts celebra la diversidad culinaria que ha definido su identidad global. Desde París e Estambul hasta Toronto, Nueva Delhi y Colombo, cada hotel ofrece menús diseñados para reflejar el carácter de su cocina y la visión de los chefs que la interpretan. La propuesta busca hacer accesible la excelencia gastronómica, con precios pensados para que un almuerzo de mediodía, una cena pausada o un encuentro especial se conviertan en ritual memorable.

En Dubái, el Shang Palace presenta un menú chino de cuatro tiempos que combina tradición y refinamiento, con platos como costilla de res en panecillo y mango pomelo sago. En Abu Dhabi, la experiencia se amplía con cinco pasos de cocina cantonesa y maridajes de té o vino, mientras el Al Hanah Bar ofrece vuelos de cócteles personalizados.

En Jeddah, la celebración une la precisión cantonesa con el alma libanesa: wok de langosta de Boston y costillas wagyu al estilo Sichuan conviven con berenjena ahumada y camarones sayadieh. En Estambul, el Shangri-La Bosphorus cruza herencias: cordero de Balıkesir en IST TOO y ternera cantonesa en Shang Palace.

En París, tres espacios despliegan diversidad: Maison Roland con clásicos franceses y vistas a la Torre Eiffel, Les Salons du Prince con platos ligeros en entorno histórico, y Shang Palace con sabores chinos auténticos. En Londres, TĪNG propone un menú compartido que fusiona Asia con mirada británica contemporánea, con vieiras en curry verde tailandés y wagyu Kagoshima.

En Toronto, el restaurante bosk celebra el otoño con ingredientes canadienses y calidez italiana: risotto de mariscos del Atlántico, ravioli de remolacha asada y tarta de calabaza con chai. En Mauricio, Le Touessrok despliega la diversidad del Índico con platos japoneses, indios y locales. En Colombo, Capital Bar & Grill y Shang Palace alternan fuego y tradición cantonesa, mientras en Hambantota los sabores del sudeste asiático se encuentran con la cocina de pub elevada.

En Nueva Delhi, el Shangri-La Eros ofrece un viaje de Italia a Cantón: el restaurante Sorrento con lubina y gnocchi, y Shang Palace con sopas y carnes glaseadas. Cada menú es relato, cada plato es metáfora de un territorio y de la mano que lo prepara.

Taste of Shangri-La 2026 es más que un festival: es un mapa sensorial que conecta culturas, chefs y comensales. La hospitalidad asiática de la marca se convierte en hilo conductor, asegurando que cada experiencia sea cálida, auténtica y destinada a ser recordada. Comer aquí significa participar de un viaje global donde la memoria se escribe con sabores y la diversidad se celebra en cada mesa.

Por Flavia Tomaello, https://flaviatomaello.blog/, Instagram @flavia.tomaello