La apertura en Av. Fuerza Aérea 3015 marca un nuevo paso en la expansión de Helados Daniel y es su primera franquicia fuera de la provincia de Buenos Aires. Detrás del proyecto están los hermanos Juan Martín y Agustín Feser, continuadores de una historia familiar ligada a la marca desde sus comienzos.
Helados Daniel ya abrió sus puertas en Funes. La tradicional marca, con más de cuatro décadas de trayectoria, eligió una de las ciudades de mayor crecimiento de la región para concretar su primera franquicia fuera de la provincia de Buenos Aires.
Pero detrás de esta apertura hay una historia que excede ampliamente la decisión comercial. Los responsables del nuevo local son los hermanos Juan Martín y Agustín Feser, pertenecientes a una familia que está vinculada con Helados Daniel desde hace más de 40 años y que ahora apuesta a trasladar a Funes esa experiencia, con una propuesta basada en la cercanía, la calidad y el vínculo cotidiano con los vecinos.
Para Juan Martín, de 36 años, el proyecto tiene además un componente especialmente personal. Nació en Victoria, provincia de Buenos Aires, pero hace una década que vive en Funes, ciudad a la que llegó a partir de su relación con Fernanda, su mujer, oriunda de la localidad.
Durante los primeros años viajaba desde Buenos Aires cada quince días para encontrarse con ella. Con el tiempo decidió radicarse definitivamente en Funes, donde formaron su familia y donde fue testigo de la profunda transformación que atravesó la ciudad.
“Cuando llegué, Funes era muy diferente. Conservaba mucho más esa fisonomía de pueblo y todavía no tenía el desarrollo que vemos hoy. A medida que la ciudad fue creciendo, empecé a pensar que era el lugar indicado para traer una marca que estuvo presente durante toda mi vida”, cuenta Juan Martín.
La idea comenzó a tomar forma hace aproximadamente cuatro años. Para los hermanos significaba salir del territorio donde históricamente se había desarrollado la marca y asumir el desafío de presentarla ante un público nuevo.
“Era un proyecto que veníamos imaginando desde hacía tiempo. Sabíamos que implicaba salir de un ámbito conocido y apostar por una plaza nueva, pero también veíamos que Daniel podía integrarse muy bien al crecimiento que está teniendo Funes. Poder finalmente concretarlo es un orgullo enorme para nosotros”, explica.
Una historia familiar que continúa en Funes
La relación de los Feser con Helados Daniel comenzó mucho antes. Liliana Paradiso, madre de Juan Martín y Agustín, fue la primera franquiciada de Helados Daniel en La Horqueta, mientras que Daniel Paradiso, tío de ambos, es el creador de la marca.
Juan Martín nació poco después de la apertura de aquella primera franquicia y sus recuerdos de infancia están inevitablemente atravesados por la heladería, el trabajo familiar y los veranos compartidos entre padres, abuelos, tíos y primos.
“Crecimos dentro de este mundo. La heladería siempre estuvo presente en nuestra familia y, junto con ella, una determinada manera de entender el trabajo: estar, involucrarse, aprender y hacer las cosas entre todos. Hoy poder continuar esa historia junto a Agustín y compartirla también con mis hijas tiene un valor enorme”, señala.
Entre sus recuerdos aparecen escenas sencillas que terminaron formando parte de esa identidad: los veranos trabajando en el negocio, su abuela preparando las frutillas o los más chicos colaborando en las distintas tareas de la heladería.
La apertura de Funes recupera, de algún modo, aquella experiencia inicial. Cuando la familia abrió la franquicia de La Horqueta, Helados Daniel tampoco era una marca conocida por los vecinos de la zona. Con el tiempo, aquel local se incorporó a la vida cotidiana del barrio y continúa funcionando 46 años después.
“Hay algo de volver a empezar. En Funes tenemos nuevamente el desafío de presentar Daniel a personas que quizás nunca probaron nuestros productos y construir ese vínculo desde cero. Es una experiencia que nos conecta mucho con lo que vivieron nuestros padres cuando comenzaron”, afirma Juan Martín.
Un proyecto construido entre hermanos
La llegada de Helados Daniel a Funes fue desarrollada conjuntamente por Juan Martín y Agustín Feser, quien desde hace varios años trabaja junto a su hermano en la gerencia de los locales familiares.
Antes de avanzar, analizaron durante meses el proyecto, recorrieron distintas propiedades y evaluaron alternativas hasta encontrar la ubicación y el momento adecuados.
“Agustín tenía que ser el primero en sumarse a la idea porque, además de mi hermano, es mi socio. Después presentamos el proyecto a nuestra familia y finalmente avanzamos con la marca. Fue una decisión muy pensada y construida entre todos”, explica Juan Martín.
Actualmente ambos se reparten las responsabilidades de la nueva sucursal. Juan Martín está radicado en Funes y Agustín viaja frecuentemente para acompañar la operación del local.
La recepción de los vecinos
La etapa previa a la apertura permitió también que los responsables de la franquicia profundizaran su vínculo con la comunidad funense. Durante la obra trabajaron con proveedores, trabajadores y vecinos de la zona y se encontraron con una dinámica de cercanía que, según Juan Martín, sigue siendo uno de los rasgos distintivos de la ciudad.
“Funes creció muchísimo, pero todavía conserva algo muy valioso: las personas se conocen, se recomiendan y están dispuestas a ayudar. Durante la obra vivimos permanentemente esa red entre vecinos y fue una de las grandes sorpresas de todo el proceso”, destaca.
La respuesta del público durante los primeros días terminó de confirmar las expectativas: alrededor de mil personas se acercaron a conocer la heladería durante el primer fin de semana de funcionamiento.
La cifra tuvo un significado particular para los responsables del proyecto porque, a diferencia de Buenos Aires, una parte importante del público de Funes todavía no conocía Helados Daniel.
“Había mucha expectativa, pero también incertidumbre. Llegábamos a una ciudad donde para muchas personas éramos una marca nueva. La respuesta del primer fin de semana superó ampliamente lo que imaginábamos y fue una bienvenida extraordinaria”, cuenta Juan Martín.
Una heladería pensada como lugar de encuentro
El objetivo de la familia Feser es que el nuevo local no sea solamente un punto de venta, sino que pueda incorporarse progresivamente a la vida cotidiana de Funes.
La propuesta recupera el concepto de heladería de barrio, basado en la cercanía y en una relación personalizada con los clientes.
“Queremos que la gente venga, conozca nuestros productos, pero sobre todo que se sienta cómoda y haga suyo el lugar. Aspiramos a construir una relación de cercanía y que Daniel pueda convertirse en un punto de encuentro para las familias y los vecinos de Funes”, explica Juan Martín.
Incluso imagina que, con el paso del tiempo, la heladería pueda convertirse en uno de esos lugares que funcionan espontáneamente como referencia dentro de una ciudad: “Para nosotros, eso significaría que realmente pasamos a formar parte de Funes”.
Con esta apertura, la familia inicia una nueva etapa de una historia que comenzó hace más de cuatro décadas en Buenos Aires y que ahora encuentra continuidad en Santa Fe, con una nueva generación al frente y el desafío de construir el mismo vínculo con una nueva comunidad.
Helados Daniel Funes está ubicado en Av. Fuerza Aérea 3015. El local abre todos los días de 11.30 a 0 h, con horario extendido los viernes y sábados.


