Conocé las claves para acompañar una pérdida de peso saludable y sostenible y mantener los resultados a largo plazo
El esfuerzo que se realiza para alcanzar un cierto peso representa siempre un gran avance. Sin embargo, para alcanzar resultados duraderos, es fundamental acompañar el tratamiento con hábitos saludables, como una alimentación equilibrada y la práctica regular de actividad física, además de estrategias que ayuden a prevenir la recuperación del peso, explica el médico especialista en nutrición y obesidad Dr. Nataniel Viuniski, magíster en Nutrición y miembro del Consejo Consultivo de Nutrición de Herbalife.
Al reducir el apetito y, en consecuencia, la cantidad de alimentos consumidos, también puede disminuir la ingesta de proteínas, vitaminas, minerales y otros nutrientes importantes. Además, algunos efectos adversos, como náuseas, vómitos, diarrea y estreñimiento, pueden dificultar aún más la alimentación.
Por eso, cada vez más especialistas sostienen que el éxito del tratamiento depende de una estrategia bien estructurada. “El objetivo no debe ser únicamente perder peso, sino preservar la masa muscular, evitar deficiencias nutricionales y desarrollar hábitos que permitan mantener los resultados a lo largo de la vida”, explica el especialista.
Dentro de este enfoque, el Dr. Viuniski propone cinco pilares que merecen especial atención durante el uso de estos medicamentos.
1 . Priorizá las proteínas, las vitaminas y los minerales
Perder peso no significa únicamente reducir la grasa corporal. Cuando la ingesta de proteínas es insuficiente, parte de la pérdida de peso puede producirse a expensas de la masa muscular.
“Como la persona come menos, también tiende a consumir menos proteínas y micronutrientes. Por eso, se recomienda aumentar el consumo de proteínas durante el tratamiento para ayudar a preservar la masa magra, especialmente cuando se combina con ejercicios de fuerza”, señala el especialista.
Además de las proteínas, las vitaminas y los minerales siguen siendo indispensables. Nutrientes como la vitamina B12, la vitamina D, el hierro, el calcio, el magnesio y el zinc participan en la producción de energía, el funcionamiento del sistema inmunológico, la salud ósea y el mantenimiento de la masa muscular.
“Cada comida debería aportar una mayor calidad nutricional. Por eso, es todavía más importante priorizar alimentos con alta densidad nutricional, es decir, aquellos que ofrecen una gran cantidad de nutrientes en relación con su contenido calórico, como los batidos nutricionales”, explica el médico.
2 . Elegí el colágeno adecuado
Las pérdidas de peso rápidas suelen generar cambios importantes en la composición corporal. Aunque el exceso de piel depende principalmente de la edad, la genética y la cantidad de peso perdido, mantener una ingesta adecuada de proteínas también contribuye a la producción natural de colágeno.
“Además, los péptidos de colágeno hidrolizado, cuando se combinan con vitamina C y una alimentación adecuada, pueden contribuir a mejorar la elasticidad, la hidratación y la firmeza de la piel”, comenta el especialista.
Aunque no eliminan el exceso de piel derivado de grandes pérdidas de peso, pueden contribuir a la salud cutánea.
3 . Incorporá creatina para ganar fuerza
La creatina suele asociarse con el aumento de la masa muscular, pero su papel durante la pérdida de peso puede ser aún más relevante.
Como existe el riesgo de perder masa muscular, preservar la fuerza y la capacidad funcional se convierte en una prioridad. En este contexto, la creatina puede ayudar a mantener el rendimiento durante los ejercicios de resistencia y favorecer la preservación de la masa magra cuando se combina con entrenamiento de fuerza.
“Recordá que cuanto mayor sea la masa muscular que se logre preservar durante la pérdida de peso, mejores tienden a ser el metabolismo, la funcionalidad y el mantenimiento de los resultados a largo plazo.”
4 . No descuides el consumo de fibra
El estreñimiento puede ser uno de los efectos adversos posibles durante las dietas más intensas. Esto ocurre porque muchas dietas no suelen ingerir una cantidad recomendada de fibra y retrasan el vaciamiento gástrico y disminuyen la motilidad intestinal.
Las fibras cumplen un papel fundamental en este escenario. Además de favorecer el funcionamiento intestinal, algunos tipos de fibra con acción prebiótica funcionan como alimento para las bacterias beneficiosas del colon. Otras ayudan a controlar la glucosa en sangre y aumentan aún más la sensación de saciedad.
Las frutas, verduras, hortalizas, cereales integrales y legumbres deberían formar parte de la alimentación diaria. “Cuando sea necesario, también pueden utilizarse fibras solubles y suplementos de fibra, siempre con orientación profesional”, añade el Dr. Viuniski.
5 . Cuidá la hidratación y asegurá la energía necesaria para mantenerte activo
Mantener un consumo adecuado de agua ayuda no solo al funcionamiento intestinal, sino también a la circulación, al transporte de nutrientes y a prevenir síntomas como fatiga, dolor de cabeza y mareos.
Otro aspecto importante es asegurar un aporte suficiente de energía para mantener la práctica de actividad física y el bienestar, ya que comer en menos volumen puede comprometer el rendimiento durante el entrenamiento y favorecer una mayor pérdida de masa muscular.
En este sentido, el especialista recomienda tomar un vaso de agua cada hora desde que la persona se despierta y realizar comidas pequeñas a lo largo del día, respetando la tolerancia individual y priorizando alimentos nutritivos.
“El desafío consiste en encontrar un equilibrio entre el control del apetito que proporciona el medicamento y una alimentación capaz de aportar suficiente agua, energía y nutrientes”, concluye el médico.


