Oficio, pasión y todo el sabor
Pizzeros
COPETÍN Y EL RITUAL DE LA BUENA PIZZA
En Copetín, el Día del Pizzero encuentra un marco ideal: un bar de estética retro donde la pizza ocupa un lugar central dentro de una carta pensada para compartir. La propuesta se apoya en pizzas napoletanas de masa aireada, bordes bien formados y sabores definidos, con versiones clásicas y otras que ya se volvieron emblema de la casa, como la de hongos con base blanca, mozzarella, champiñones, cebolla caramelizada, stracciatella y verdeo. Detrás del horno está Germán Benito, pizzero desde 2014 y parte de Copetín desde su apertura en 2024, quien encontró en la pizza un oficio y una pasión que se construyen con técnica, paciencia y aprendizaje constante. Aunque la de hongos es la más elegida por el público, él confiesa su debilidad por la de jamón y morrón, una combinación clásica que resume el espíritu del lugar. Formado en gastronomía y con experiencia previa como cocinero, destaca el valor del amasado y el horneado como procesos clave, y define como única la satisfacción de ver salir una pizza bien redonda, con buenos bordes, fiel al estilo napoletano. Una celebración que habla de oficio, constancia y del placer simple —y profundo— de una buena pizza compartida en un bar de barrio.
Dirección: Fernández de Enciso 4370, Villa Devoto.
Instagram: @copetindevoto
ORNO, UNA PIZZERÍA CON ALMA DE CANTINA EN PALERMO
En tiempos donde la pizza se volvió un símbolo global, el Día del Pizzero propone una pausa distinta: correr el foco del plato terminado y mirar el trabajo que hay detrás. En ORNO, la cantina contemporánea de Palermo, la cocina está al mando de Juan Orsini, chef ejecutivo del proyecto, quien entiende el trabajo pizzero como un ejercicio de precisión y lectura constante. La propuesta presenta tres estilos bien definidos: las pizzas estilo Detroit, de masa alta y formato cuadrado, elaboradas con fermentaciones lentas de 48 horas y con cocción en horno a leña, logrando una base aireada y crocante; las napoletanas, en cambio, apuestan a una masa más liviana, una cocción veloz y un manejo del horno donde cada segundo cuenta; se sirven únicamente por la noche, cuando la cocina entra en su momento más exigente, y las novedosas pizzas al taglio, de masa alta, aireada y crocante. El equipo gastronómico señala que ” la ecuación más importante de cualquier pizzería es el tiempo de fermentación. Trabajamos con fermentación en frío, la masa reposa, se adapta y cambia según el día, la humedad y el clima. Es un trabajo cotidiano, invisible, que se sostiene en el tiempo y en el hacer constante”. En ORNO, el Día del Pizzero no se limita a celebrar una receta ni un sabor puntual, es una oportunidad para poner en valor un oficio paciente, repetitivo y apasionado.
Direcciones: Guatemala 4701, Palermo; Beruti 3336, Palermo OFF.
Instagram: @orno.pizzeria.cantina
ALEJO MEDINA, CHEF EJECUTIVO DE LA CASA BLANCA DE HABANA
En el Día del Pizzero, el trabajo de Alejo Medina en La Casa Blanca de Habana pone en primer plano el oficio como construcción cotidiana, donde técnica, escucha y constancia definen a la identidad pizzera del lugar. En este proyecto, profundamente ligado al pulso barrial de Villa Pueyrredón, Medina entiende la pizza como un lenguaje que se afina con el tiempo: una masa pensada desde cero, ajustada durante más de un año a partir del diálogo con el público, el contexto del barrio y el trabajo diario del equipo. Inspirado en la tradición napoletana, aunque lejos de reproducirla de forma literal, su enfoque combina masa madre, fermentación de entre 24 y 48 horas y un manejo preciso del horno a leña para lograr una pizza a la piedra con carácter propio. En ese camino, cada decisión —el peso del bollo (320 g), la hidratación, el uso del aceite, el desarrollo del piso— responde a una mirada artesanal del oficio, donde la técnica está al servicio de la experiencia y la identidad del lugar. Así, las pizzas de La Casa Blanca de Habana no solo respetan la memoria del histórico local, sino que expresan una forma contemporánea de entender el trabajo pizzero, anclada en el barrio, el aprendizaje constante y el hacer diario.
Dirección: Nazca 4301, Villa Pueyrredón.
Instagram: @lacasablancadehabana
JAVIER LABAKÉ, MAESTRO PIZZERO DE CASA BELLUCCI, LA CASA DE PASTAS, PIZZAS Y MOSCATERÍA DE PARQUE CHACABUCO
En el corazón de su propuesta como casa de pastas y pizzas porteñas contemporáneas con moscatería, Casa Bellucci —ubicada en un edificio histórico de Parque Chacabuco y creada por el equipo detrás de Mondongo y Coliflor— reivindica la pizza como símbolo del lugar. Bajo la mirada de Javier Labaké, maestro pizzero, las pizzas se trabajan desde la tradición local en versión al molde de media masa, con formato cuadrado que ocupa toda la caja y ofrece hasta un 30 % más de porción que la redonda. La cocción se realiza en un horno argentino estilo napolitano 100 % a leña, alimentado con quebracho blanco y espinillo, lo que aporta un aroma característico. La masa reposa durante 48 horas —12 de fermentación y 36 de maduración— y se elabora con una mezcla de tres harinas de alta hidratación, mientras que los toppings priorizan el producto, como el tomate orgánico de productores seleccionados y detalles como el tomate cherry confitado durante horas en el horno de leña. En carta se encuentran variedades como mozzarella, fugazza con queso, jamón y morrón asado, napolitana, pizza a la sartén, una keto individual y el capricho del pizzero que cambia a diario, ideales para acompañar con un Moscato de Verano, un Beso de Dama o una cerveza tirada bien fría.
Dirección: Del Barco Centenera 1699, Parque Chacabuco.
Instagram: @casabellucci.ba
CON 40 AÑOS DE TRAYECTORIA EN PIZZA CERO
En Pizza Cero, los maestros pizzeros —con más de cuarenta años de oficio en el rubro— sostienen una forma de hacer pizza que respeta el tiempo y la técnica. Su pizza a la piedra, emblema de la casa, parte de una masa artesanal que fermenta lentamente entre 24 y 48 horas, logrando una base fina, liviana y de textura crujiente. El leudado prolongado aporta sabor, digestibilidad y equilibrio, mientras que la cocción se realiza en un horno que combina gas y leña, cuidadosamente regulado. Bajo la mirada experta del pizzero, cada pieza se cocina directamente sobre la piedra, alcanzando el punto justo entre crocancia y suavidad. La salsa de tomate es casera y la mozzarella, seleccionada por su calidad y fundido. El resultado es una pizza clásica, precisa y sabrosa, fiel a una tradición que se mantiene viva desde hace décadas en su histórica sede de Recoleta.
Dirección: Av. del Libertador 1800, Recoleta.
Instagram: @pizzacero
EQUIPO PIZZERO, ESTILO ARGENTO Y TÉCNICAS NAPOLETANAS EN ELÉCTRICA PIZZA
Eléctrica Pizza, el restaurante ubicado en Palermo, presenta una propuesta gastronómica que honra el oficio con trabajo en equipo y técnica en sus creaciones pizzeras. Cada una de sus pizzas las elaboran con harina 100% orgánica y masa madre, sin levadura, a partir de una masa altamente acuosa devuelve una textura liviana y de gran digestibilidad. La cocción se lleva a cabo en hornos napolitanos a leña que alcanzan temperaturas de hasta 450 grados, con un piso y formato especial que permite que las pizzas estén listas en apenas un minuto y medio. Este método aporta un característico sabor ahumado y una superficie levemente quemada en los bordes. Inspirada en una pizzería de Brooklyn, la propuesta adapta esa técnica al gusto argentino, con mayor protagonismo de la muzzarella y los toppings. Sin un maestro pizzero único, es el trabajo colectivo del equipo el que perfecciona recetas, técnicas y selección de ingredientes frescos y no procesados, construyendo una identidad propia.
Dirección: Honduras 5903, Palermo.
Instagram: @electricapizza
Pasteleros
EL LUGAR ESPECIAL DE LA PASTELERÍA EN BILBO CAFÉ
De cara al Día del Pastelero, la pastelería de Bilbo merece una mención especial, con Mariela Iraola, pastelera formada en el IAG y con más de una década de oficio, al frente de las creaciones más emblemáticas. En todas sus sucursales, la carta se apoya en productos artesanales, materias primas de calidad y una identidad bien definida, con las porciones de torta como protagonistas. Carrot cake, torta vasca, banana split, key lime pie, Bruce y la Chocobilbo —su versión de la clásica chocotorta— marcan el pulso de la selección, a la que se suman cookies recientemente incorporadas en sabores como marroc y pistacho, vainilla con chips de chocolate y sal marina, chocolate semiamargo con crema de avellanas y naranja, y key lime. Completan la propuesta budines, brownies, croissants dulces rellenos, medialunas y alfajores, entre los que se destaca el de chocolate blanco con mousse de limón y corazón de frambuesa. La carrot cake, según cuenta Mariela —para quien las tortas son su especialidad—, es una de sus preferidas: intensa, equilibrada y pensada para dejar huella desde el primer bocado. Todo encuentra su mejor compañía en el café de especialidad de la casa, con opciones clásicas, originales y versiones frías que acompañan distintos momentos del día.
Direcciones: La Pampa 5501, Villa Urquiza; Beláustegui 802, Villa Crespo; Crisólogo Larralde 6293, Saavedra; Centro Cultural Recoleta, Junín 1930, Recoleta.
Instagram: @bilbocafe
LA PASTELERÍA ARTESANAL ES PROTAGONISTA FRENTE A LA LAGUNA EN CAFÉ MULÉ
En Café Mulé, la pastelería es una parte esencial de la experiencia y se elabora íntegramente en el lugar, con una impronta artesanal y casera. Ubicado sobre la costanera de Chascomús, a orillas de la laguna, el espacio invita a disfrutar del café, té, jugos, licuados y algo dulce en un entorno natural privilegiado, donde el ritmo del paisaje dialoga con los tiempos de la cocina. La propuesta dulce se construye a partir de procesos que requieren dedicación y trabajo diario: preparación de masas, horneado, armado de capas, rellenos y terminaciones hechas a mano, respetando recetas clásicas y técnicas tradicionales. Tortas y postres como el rogel, la marquise de chocolate, el lemon pie, el cheesecake de frutos rojos, la torta vasca y el tiramisú italiano reflejan una pastelería que prioriza el producto, los sabores equilibrados y la constancia en cada pieza. Completan la carta budines, croissants rellenos, rolls de canela, alfajores artesanales y cookies, pensados para acompañar cafés especiales, infusiones y tés premium. En el Día del Pastelero, Café Mulé pone en valor el oficio y el trabajo detrás de cada receta, celebrando una pastelería hecha en casa para cada momento del día, desde la mañana hasta la merienda frente a la laguna.
Dirección: Av. Costanera Nº 4, Chascomús.
Instagram: @mulecafe
ESTILO CANTINA MODERNA EN PUCHERO
En el Día del Pastelero, Puchero, ubicado en el barrio de Villa Luro, pone en foco el trabajo diario de su cocina de autor. La carta de pastelería, al igual que la propuesta gastronómica general, está a cargo del chef Santiago Méndez, quien acompaña y coordina a los cocineros y pasteleros del equipo. Además de almuerzos y cenas, el restaurante ofrece desayunos completos y meriendas con una selección amplia de preparaciones dulces. Entre los postres se encuentran el cheesecake de pistacho, el tiramisú, la tarta tibia de manzana servida con helado de crema americana y el flan mixto. También se elaboran cuadrados de brownie con nueces, disponibles con y sin TACC, y crumble de manzana. Para las celebraciones, todos los cumpleañeros reciben una chocotorta como cortesía de la casa. Durante las meriendas se destacan los churros con chocolate y las medialunas XL rellenas. También hay medialunas de manteca, versiones de jamón y queso y las medialunas Puchero rellenas con dulce de leche y nueces, crema pastelera y frutos rojos o crema de pistachos. La oferta se completa con una torta del día sorpresa, que varía según la jornada. Así, Puchero integra la pastelería como parte de su identidad gastronómica cotidiana.
Dirección: Av. Rivadavia 10300, Villa Luro.
Instagram: @puchero.ba


