Del Carril prepara la Fiesta del buñuelo artesanal y premia el más creativo

Del 8 al 9 de agosto, Del Carril vivirá la primera Fiesta del Buñuelo Artesanal, un encuentro que premiará al buñuelo más creativo y permitirá descubrir un pueblo bonaerense donde los sabores caseros, la hospitalidad y la vida al aire libre son parte de su identidad.

En un pueblo rural del partido de Saladillo, a solo 28 kilómetros de la ciudad cabecera y a 180 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, desde las 10 horas se vivirá una fiesta que invita a disfrutar de una jornada en familia, al aire libre, con mate y reposera. Las actividades se desarrollarán en el Club Social y Deportivo de Del Carril y en la plaza principal de la localidad, con entrada libre y gratuita.

La propuesta pondrá en valor uno de los sabores más tradicionales de la gastronomía bonaerense a través de una jornada con espectáculos, actividades recreativas, emprendedores, propuestas gastronómicas y el concurso para elegir el “Buñuelo más creativo”, que premiará las recetas más originales. La inscripción es gratuita y el reglamento puede solicitarse al 2344-427078.

Antes de celebrar la primera Fiesta del Buñuelo Artesanal, vale la pena descubrir por qué Del Carril se convirtió en uno de esos pueblos bonaerenses que invitan a bajar el ritmo y disfrutar de una escapada diferente. Ubicado en el partido de Saladillo, a solo 28 kilómetros de la ciudad cabecera, este rincón rural mantiene las tradiciones intactas con el paso del tiempo. También sus construcciones y costumbres.

Del Carril, un pueblo con historia y encanto rural
Con poco más de 1.200 habitantes, conserva la tranquilidad y la esencia de los pueblos bonaerenses. Su casco urbano mantiene el clásico trazado alrededor de la plaza San Martín, donde en pocas cuadras se concentran la delegación municipal, la comisaría, la parroquia y el club, invitando a recorrer el pueblo a pie y descubrir cada uno de sus rincones.

Uno de sus sitios más visitados es la parroquia María Madre Purísima, cuya construcción comenzó a fines de la década de 1940 y fue inaugurada oficialmente en 1953. Su arquitectura sencilla y su valor histórico la convierten en un punto de referencia para vecinos y visitantes.

El predio de la antigua estación ferroviaria representa el alma de Del Carril. La llegada del tren en 1884 impulsó el crecimiento de la localidad, transformándola en un importante punto de encuentro para los habitantes de la región. Aunque los servicios ferroviarios dejaron de funcionar hace años, el lugar conserva viva esa memoria y hoy se resignifica como un espacio comunitario donde funcionan una biblioteca, un Centro de Actividades Infantiles, una calesita y distintos sectores recreativos para toda la familia.

A pocas cuadras, el Club Defensores de Del Carril completa el recorrido por la esencia del pueblo. Fundado en 1939, se convirtió en mucho más que una institución deportiva: es un símbolo de pertenencia donde generaciones de carrileros comparten el deporte, las tradiciones y la vida social.

Más allá de su patrimonio histórico, el destino también ofrece propuestas para quienes disfrutan del contacto con la naturaleza. A apenas cuatro kilómetros del centro se encuentra el arroyo Saladillo, un lugar ideal para pasar el día, pescar, hacer picnic o disfrutar de un camping rodeado de paisaje rural. El acceso puede realizarse por un pintoresco camino de tierra que conecta con Roque Pérez o desde la Ruta Nacional 205.

La identidad del pueblo también se expresa en sus celebraciones. Durante el año se realizan encuentros tradicionales como El Redomón, en junio, y Listo el Pollo, en octubre, que convoca a los amantes de la gastronomía y las costumbres criollas.

Con sus calles de tierra, su historia ligada al ferrocarril, la hospitalidad de su gente y una creciente agenda de propuestas gastronómicas y culturales, Del Carril demuestra que los pequeños pueblos rurales siguen siendo grandes destinos para descubrir en la provincia de Buenos Aires. La primera Fiesta del Buñuelo Artesanal será, sin dudas, la excusa perfecta para conocerlo.