En Italia, la Pascua se vive como una celebración que une gastronomía, paisaje y encuentros alrededor de la mesa. Entre jardines en flor, terrazas con vistas históricas y sabores que evocan la tradición familiar, distintos hoteles del país proponen experiencias pensadas para compartir el espíritu de la temporada con elegancia y calidez.
En Roma, el Hotel de Russie invita a celebrar con un brunch especial en su restaurante Le Jardin, una propuesta que recupera la atmósfera del almuerzo dominical en familia y la reinterpreta con una mirada contemporánea. El encuentro se desarrolla en el célebre Secret Garden del hotel, donde los aromas de la primavera y las creaciones de temporada transforman el entorno en un escenario delicado y festivo.
La jornada también reserva momentos especialmente pensados para los más chicos. En medio del histórico jardín diseñado por Valadier, los niños participan de una divertida búsqueda de huevos que los lleva a descubrir rincones ocultos entre la vegetación. Un taller creativo para decorar huevos antecede el momento más esperado del día, la apertura de un gran huevo de chocolate compartido al final de la comida, un gesto lúdico que completa la celebración con un toque de magia.
También en Roma, el Hotel de La Ville propone vivir la Pascua en el refinado Café Ginori, donde la gastronomía se combina con el universo estético de la histórica casa Ginori 1735. En el salón, cientos de huevos de porcelana blanca forman parte de una escenografía elegante que destaca la excelencia de la artesanía italiana. El almuerzo se convierte así en una experiencia donde diseño, tradición y cocina dialogan con naturalidad.
Quienes prefieren disfrutar de una vista privilegiada sobre la Ciudad Eterna encuentran otra alternativa en Cielo Restaurant. Allí, un menú de cuatro pasos se acompaña con música en vivo y una tradicional búsqueda de huevos, creando una celebración que combina gastronomía y paisaje urbano.
En Florencia, el Hotel Savoy celebra el domingo de Pascua en el restaurante Irene, con un brunch que combina un buffet refinado y servicio a la mesa. El menú se inspira en los sabores de la temporada, con preparaciones que evocan la frescura primaveral y la tradición culinaria italiana. Entre ellas aparecen la ensalada de puntarelle con alcauciles guisados y menta, o la sopa de garbanzos y langostinos que introduce notas marinas en la experiencia.
La tradición continúa con platos emblemáticos como los huevos pasados por agua con salsa holandesa y trufa de temporada o el cordero acompañado de papas asadas. El final dulce rinde homenaje a la repostería clásica italiana con un buffet de postres donde destacan la pastiera de trigo y la colomba servida con crema de vainilla.
Más al sur, en Palermo, Villa Igiea invita a celebrar la Pascua con dos encuentros gastronómicos en el Ristorante Florio. El domingo 5 de abril se presenta un almuerzo tradicional siciliano acompañado de música en vivo y una búsqueda de huevos en los jardines del hotel. En ese entorno que recibe la primavera frente al mar, el chef Fulvio Pierangelini propone platos que interpretan la cocina local con elegancia, como la milhojas de langostinos rojos de Mazara con mozzarella y alcauciles o las rosetas de cordero con ragú de habas y arvejas.
La celebración continúa el lunes de Pascua con un brunch que reúne asados de temporada, ensaladas generosas y dulces tradicionales. Quienes deseen explorar el espíritu de la festividad pueden además descubrir las tradiciones sicilianas en Palermo y sus alrededores durante la Semana Santa.
Entre ellas se destaca “U Ballu di Diavuli”, en el pequeño pueblo de Prizzi, donde los habitantes recrean en las calles una representación teatral de la lucha entre el bien y el mal utilizando máscaras de diablos y de la muerte. Otra de las procesiones más emblemáticas se desarrolla en Trapani, donde dieciocho grupos escultóricos conocidos como los Misterios recorren la ciudad portados por antiguas cofradías, en una ceremonia intensa y profundamente evocadora.
En el sur del país, Masseria Torre Maizza propone vivir la Pascua entre olivares centenarios y el paisaje rural de Puglia. El domingo 5 de abril, el restaurante Carosello recibe a los huéspedes en el ambiente cálido de sus antiguas caballerizas para un almuerzo que celebra los sabores auténticos de la región a partir de ingredientes locales.
Antes del almuerzo, los niños participan en un taller para decorar huevos de Pascua, una actividad creativa pensada para compartir en familia. La experiencia continúa el lunes con un brunch que combina estaciones de buffet, cocina en vivo y una amplia selección de pastelería, helados artesanales y postres.
La jornada se completa con actividades al aire libre para todas las edades. Una búsqueda de huevos entre los olivares, una clase de mixología dedicada a cócteles de temporada y una introducción al golf ofrecen distintas maneras de disfrutar el paisaje tranquilo de la campiña pugliese.
Entre ciudades históricas, jardines secretos y paisajes rurales, la Pascua en Italia adquiere múltiples formas. En todos los casos, la celebración mantiene un mismo hilo conductor, el placer de reunirse alrededor de la mesa y compartir el comienzo de una nueva estación.
Por Flavia Tomaello, https://flaviatomaello.blog/, Instagram @flavia.tomaello


