Desde Célula, marca innovadora de alimentos saludables, comparten cómo armar desayunos equilibrados y qué hábitos priorizan los especialistas en nutrición.
El desayuno sigue siendo una de las comidas más importantes del día, especialmente para quienes buscan sostener la energía, mejorar la concentración y evitar el picoteo a lo largo de la jornada. Pero ¿qué eligen realmente los nutricionistas para empezar el día?
En general, los especialistas coinciden en priorizar combinaciones equilibradas que incluyan fibra, proteínas y grasas saludables, evitando los azúcares añadidos y los productos ultraprocesados.
“No se trata de desayunar más, sino de desayunar mejor. Cuando combinamos nutrientes de calidad, logramos mayor saciedad y energía sostenida durante la mañana”, explica Verónica Milione, chef de Célula, quien trabaja junto al equipo de nutrición de la marca.
Un desayuno equilibrado suele incluir:
● Proteína, que ayuda a la saciedad
● Fibra, clave para la digestión y la energía sostenida
● Grasas saludables, que aportan estabilidad energética
● Carbohidratos de buena calidad, preferentemente integrales
A su vez, se recomienda evitar opciones con alto contenido de azúcar, ya que generan picos de energía seguidos de caídas bruscas.
Pensando en rutinas reales y poco tiempo, desde Célula comparten algunas combinaciones simples:
Opción salada completa
● Palta con oliva, sal y pimienta
● Huevo revuelto o poché
● Tostada de pan integral o pan sin gluten, como el de trigo sarraceno de Célula
● Tomates cherry
Una opción rica en grasas saludables y proteína, ideal para sostener la energía.
Yogur con granola proteica
● Yogur estilo griego
● Granola proteica
Desde la marca recomiendan su granola proteica, sin azúcar añadida y con alto aporte de proteínas, pensada para resolver desayunos de forma práctica.
Cereales integrales y semillas
Opciones como soja texturizada, trigo sarraceno o granos de teff aportan mayor saciedad y liberación sostenida de energía.
Pudding de chía
Los puddings de chía son un aliado versátil que puede prepararse con anticipación y combinarse con frutos rojos. Aportan fibra, vitaminas y minerales, favoreciendo la salud digestiva y el equilibrio de la microbiota intestinal.
El tipo de desayuno no solo influye en la energía de la mañana, sino también en el resto de las elecciones alimentarias. Optar por alimentos reales, con ingredientes simples y sin azúcar añadida, permite sostener mejores hábitos a lo largo del día sin necesidad de restricciones.
“Cuando el desayuno es equilibrado, todo el día se ordena mejor. Es una comida clave para construir hábitos más saludables de manera simple y sostenida”, concluye Milione.


