Del espacio a la góndola: la tecnología de la NASA que revoluciona la alimentación cotidiana en Argentina

A través de la liofilización, una técnica que conserva los alimentos sin químicos ni heladera, se imponen opciones más naturales y nutritivas tanto para humanos como para mascotas.

El próximo gran cambio en la alimentación no es una nueva dieta, un superalimento exótico ni una moda pasajera de redes sociales. La liofilización, una tecnología utilizada para conservar alimentos popularizada por los viajes espaciales, se está posicionando en distintos segmentos del mercado argentino. Con décadas de desarrollo científico detrás, este método comienza a ganar relevancia en un contexto donde las decisiones de consumo están cada vez más vinculadas a la calidad, transparencia y procesos de elaboración.

A diferencia de los métodos de deshidratación tradicionales que alteran las propiedades de la comida, la liofilización elimina el agua de los alimentos mediante sublimación al vacío y a temperaturas bajo cero. Al lograr que el agua pase directamente de estado sólido (hielo) a vapor sin volverse líquida, se preservan intactos los nutrientes, las vitaminas, el aroma y el sabor natural de los ingredientes, sin necesidad de usar una sola gota de conservantes artificiales ni colorantes. El resultado es un alimento puro, sumamente liviano, con una textura crujiente única y una vida útil superior a los dos años sin requerir refrigeración.

En este escenario de innovación se insertan Pomona Foods y Panthera, dos marcas argentinas creadas por el emprendedor Mateo de la Rúa que decidieron aplicar este proceso biotecnológico en el país. Con clientes como Lucciano’s, Rapanui y Betular, Pomona Foods recupera frutas y verduras excedentes del sistema comercial que están en perfecto estado y las transforma en un producto crocante de alta calidad para repostería, chocolates, blends de té premium o consumo directo como snack saludable. Por otro lado, el desarrollo cruzó al universo de las mascotas con Panthera, una marca que ofrece snacks monoproteicos para perros y gatos hechos con cortes magros de carne real (vacuna, pollo, cordero o hígado), eliminando al 100% los ultraprocesados, harinas de relleno y aditivos.

“Durante mucho tiempo la liofilización fue una tecnología asociada a nichos muy específicos, desde aplicaciones científicas hasta alimentos para expediciones o programas espaciales. Lo que cambió es el consumidor. Hoy existe una búsqueda mucho más consciente sobre qué comemos, cómo se conserva un producto y cuántos ingredientes realmente necesita. La posibilidad de mantener las características originales de un alimento sin recurrir a conservantes ni procesos agresivos empieza a generar interés tanto en personas como en marcas que buscan propuestas más transparentes”, señala Mateo de la Rúa, fundador de Pomona Foods y Panthera.

Más allá de los productos que hoy empiezan a incorporar este proceso, la historia nos muestra cómo algunas innovaciones desarrolladas para resolver desafíos extraordinarios terminan encontrando un lugar en los hábitos más cotidianos. Porque, aunque su recorrido comenzó lejos de la Tierra, su impacto se mide mucho más cerca: en la forma en que elegimos qué poner en la mesa, así como en el plato de nuestras mascotas.