Loyalz nació como plataforma de fidelización digital y evolucionó hacia un ecosistema que integra fidelización, punto de venta y cobros, reputación online y automatización con IA en una sola plataforma, sin apps ni hardware.
Su expansión coincide con un giro global de la industria: el mercado de programas de lealtad en restaurantes crece 16,8% anual y la retención desplazó a la captación como motor de crecimiento.
Captar un cliente nuevo nunca fue tan caro. Con márgenes promedio de entre 2% y 3% y costos de adquisición en alza, el retail global llegó a una conclusión incómoda: el crecimiento ya no está en sumar clientes, sino en lograr que los que ya existen vuelvan. En ese giro, una empresa de origen argentino encontró su lugar: Loyalz, un ecosistema de software que reúne en una sola plataforma todo lo que un comercio gastronómico necesita para fidelizar, vender, cobrar, gestionar su reputación online y automatizar su operación. Hoy opera en 15 países, con México y Argentina como mercados núcleo, junto a alrededor de 1.500 comercios.
EL PROBLEMA: EL COMERCIO NO SABE QUIÉN ES SU CLIENTE
El diagnóstico del que parte Loyalz es estructural: el comercio interactúa todos los días con clientes que no identifica, y una proporción relevante deja de volver sin que el negocio lo advierta.
No es un problema de tamaño. Es un problema de datos, y ni siquiera los gigantes lo resolvieron. Según el outlook de retail 2026 de Valtech —una encuesta a 750 ejecutivos de retail global—, lo que hoy frena al sector no es la falta de presupuesto (23%), sino los silos de datos y la mala integración (31%): la información del cliente existe, pero está partida en pedazos que no se hablan entre sí. El resultado es que el 54% de los retailers todavía no logra ofrecer experiencias verdaderamente integradas.¹
Si el problema del retail global es que tiene los datos y no los puede usar, el del comercio de barrio es anterior: directamente no los tiene.
Esa asimetría es la tesis de negocio de la compañía: darle al local de barrio y a la cadena regional la misma capacidad de conocer a sus clientes que hasta ahora era un privilegio de las grandes superficies.
“Loyalz es la infraestructura que le devuelve al retail latinoamericano el conocimiento directo de sus propios clientes.” indica Manuel Lamedica, Cofundador de Loyalz.
EL GIRO DEL MERCADO: RETENER ES EL NUEVO CRECER
Los números de la industria respaldan el momento. La lectura cruzada de los principales estudios del sector converge en una misma tesis:
•Una estrategia de lealtad bien implementada puede aumentar entre 15% y 25% los ingresos provenientes de clientes recurrentes, y el 82% de los consumidores afirma que los programas influyen en su nivel de gasto.
•El mercado de programas de lealtad en restaurantes crece 16,8% anual y se proyecta en USD 17.870 millones; los miembros de un programa visitan 2,5 veces más seguido que los no-miembros.
•A nivel global, el 51,5% del presupuesto de marketing ya se destina a loyalty y CRM, con un retorno promedio reportado de 5,3 veces la inversión.
El consenso es inusual para una industria fragmentada: la lealtad dejó de ser un nice-to-have para convertirse en el centro de la estrategia comercial. La pregunta ya no es si conviene tener un programa, sino qué tipo de programa funciona.
EL PRODUCTO: SIN APP, SIN HARDWARE, SIN FRICCIÓN
La respuesta de Loyalz a esa pregunta es una decisión de diseño: eliminar la fricción. El cliente no descarga nada —la tarjeta de fidelización se guarda en la wallet del teléfono celular con un escaneo de QR— y el comercio no invierte en infraestructura: el punto de venta es gratuito y no requiere hardware para empezar a operar.
El dato del mercado valida la apuesta: los programas montados sobre wallet pass logran entre 65% y 75% de adopción, contra apenas 10% a 20% de las apps propietarias. En un sector donde la queja número dos de los usuarios son las fallas técnicas de las apps, no tener app es una ventaja competitiva.
El ecosistema se compone de cuatro módulos que funcionan de forma autónoma y se potencian al integrarse: Club (fidelización con ocho mecánicas, de sellos a cashback), POS (punto de venta con cobros procesados vía Mercado Pago, Reviews (automatización de reseñas en Google con derivación de las negativas al equipo) y AI (soluciona la comunicación con el cliente, la automatización operativa y ahorro de comisiones de apps de delivery). Una única base de datos centraliza todo: cada venta alimenta al resto del sistema sin intervención manual.
LA TRACCIÓN: MARCAS LÍDERES Y RESULTADOS MEDIBLES
La plataforma reúne más de 1.500 comercios activos y una base que supera los 450.000 usuarios registrados en 15 países . Su cartera incluye nombres como Dunkin’ Donuts, Sede Cafe, y Oakberry.
El impacto en la operación de sus clientes se traduce en indicadores concretos: los clientes que acumulan visitas vuelven hasta cuatro veces más seguido, el ticket promedio crece 30%% cuando hay un beneficio activo, la retención promedio se duplica y cada punto de venta suma reseñas nuevas en Google cada mes.
El caso testigo es Sede Café (México), que escaló a más de 80 puntos de venta y superó los 120.000 miembros apoyándose en el ecosistema. Dunkin’ Donuts sumó más de 2.000 descargas en el primer mes y un 50% más de tracción en fidelidad.
En Argentina, Cofi Jaus realizó un programa recomendado de sellos. Cada 6 cafés, el cliente se ganaba uno gratis. A dos años de esta implementación, la cafetería cuenta con más de 1800 miembros registrados, de los cuales el 33% fueron frecuentes en 2026. Cofi ya entregó alrededor de 1.000 cafés gratis a sus clientes en este periodo marcando un ROI sobre el programa de fidelización del 300%.
“Durante años, saber quién entra a tu local, cuántas veces vuelve y por qué deja de venir fue un lujo de las grandes cadenas. Nuestro trabajo es que esa información sea parte de la infraestructura básica de cualquier comercio, como la caja o el menú.” — Manuel Lamedica, Cofundador de Loyalz
ORIGEN ARGENTINO, ESCALA REGIONAL
Fundada en 2023 por tres argentinos y casi sin inversión inicial, Loyalz fue la primera plataforma de fidelización digital desarrollada en la Argentina que salió a competir en toda la región. Hoy opera en 15 países, con más de 1.500 comercios activos y una base de más de 500.000 usuarios registrados.
La compañía nació en la fidelización digital y evolucionó hacia un sistema integral. Sus fundadores detectaron algo que los comercios gastronómicos viven todos los días: atienden clientes que no identifican y no tienen forma de hacerlos volver. La respuesta la fueron a buscar afuera. Trajeron a la región mecánicas de fidelización que ya estaban maduras en Europa pero que en LATAM todavía no tenían tracción, y fueron los primeros en adaptarlas al comercio local, sin apps ni hardware.
Con México y Argentina como mercados núcleo y presencia en EE.UU., España, Chile, Perú, Colombia y Centroamérica, el plan de la compañía es profundizar los mercados principales y abrir nuevos sobre la base regional existente.


