La forma de agasajar a las madres cambia con el tiempo. De los electrodomésticos a las experiencias personales, hoy surge otra mirada sobre los regalos: no solo importa qué se elige, sino también quién lo hizo, cómo se produjo y de dónde viene.
Hubo una época en la que regalar una plancha, una licuadora o una aspiradora para el Día de la Madre era algo habitual. Con el tiempo, esa costumbre comenzó a cuestionarse: ¿por qué homenajear a mamá con algo asociado a las tareas domésticas? Los perfumes, la ropa, los viajes y las experiencias personales fueron ganando espacio entre las alternativas para agasajarla.
Ahora, a la intención de regalar algo que se disfrute, se suma otra pregunta: ¿qué historia hay detrás de lo que compramos?
Esta mirada encuentra respaldo en el concepto de Mindful gifting, o regalos conscientes, abordado en una investigación publicada en 2025 en la revista académica Psychology & Marketing. El enfoque propone considerar no solo a quien recibe el obsequio, sino también sus efectos sobre las personas, las comunidades y el ambiente.
El origen también forma parte del regalo
Los chocolates, las flores y los perfumes son opciones habituales para el Día de la Madre. Sin embargo, detrás de un mismo tipo de regalo pueden existir historias de producción muy diferentes.
En el caso del chocolate, esa historia comienza mucho antes de llegar a una caja de bombones. El origen del cacao, las condiciones de cultivo y el trabajo de las comunidades productoras forman parte de una cadena que pocas veces se conoce al momento de comprarlo.
En Argentina, Moala, la chocolatería de autor creada en Ushuaia y fundada por Adrián Ramírez Cantarell, trabaja con esa mirada desde la selección de sus materias primas. Aproximadamente el 80% de sus productos se elabora con chocolates de República del Cacao, una compañía ecuatoriana certificada como Empresa B que trabaja con pequeños productores y desarrolla iniciativas de capacitación y participación femenina.
“Para nosotros, elegir un chocolate no es solamente una cuestión de sabor. Nos importa saber de dónde viene, cómo se produce y quiénes están detrás. Cuando conocés el trabajo de las comunidades productoras, entendés que la calidad empieza mucho antes de que el chocolate llegue a nuestras manos”, explica el maestro chocolatero Ramírez Cantarell.
En los días previos al Día de la Madre, Adrián viajó a Ecuador para conocer de cerca los procesos de elaboración y explorar nuevos perfiles de chocolate. Para este 18 de octubre, Moala preparó un set especial: una caja de edición limitada de 24 bombones acompañada por un ramo de flores frescas.
Regalar algo especial y conocer a quienes lo hicieron
Esta forma de elegir regalos no se limita a la gastronomía. Un chal tejido a mano por una artesana del norte argentino, una cartera confeccionada con materiales recuperados o una pieza de cerámica realizada en un taller local pueden tener algo en común: detrás del producto hay un oficio, una procedencia y una historia que vale la pena conocer.
En estos casos, el valor no está solamente en el objeto terminado, sino también en poder identificar quién lo elaboró, qué materiales utilizó y bajo qué condiciones se produjo. Elegir un regalo consciente no significa necesariamente comprar algo artesanal o más costoso, sino incorporar esa información a la decisión.
Tampoco supone que un producto artesanal sea automáticamente más sustentable que uno industrial. La diferencia está en contar con información sobre su procedencia y elaboración, sin perder de vista los gustos y deseos de quien recibe el regalo.
Después de todo, quizás la pregunta ya no sea solamente qué le gustaría recibir a mamá, sino también qué historia queremos que acompañe ese regalo.
FICHA TÉCNICA: Moala | Día de la Madre: bombones edición limitada con una historia de origen
Para el domingo 18 de octubre, Moala preparó un set especial: una caja de edición limitada de 24 bombones acompañada por un ramo de flores frescas.
La chocolatería utiliza chocolates de República del Cacao en aproximadamente el 80% de sus productos. La compañía ecuatoriana, certificada como Empresa B, trabaja con comunidades productoras y desarrolla iniciativas que incluyen la participación de mujeres rurales. Entre ellas, un proyecto en Cayambe que involucra a 57 familias proveedoras de leche, 40 de ellas representadas por mujeres.
Dónde: Moala, El Salvador 4723, Palermo, Buenos Aires.
Caja de 24 bombones: $60.000
Caja de 24 bombones + ramo de flores: $85.000
+Info: moala.com.ar
Redes sociales: @moala.chocolates


