La bodega presenta una edición limitada de 2.100 botellas que une dos terroirs de Mendoza —Gualtallary y Alto Agrelo— para contar, en una copa, la historia de los suelos que lo sostienen.
Viamonte Winery anuncia la llegada de Suelos Reserva Chardonnay, cosecha 2025, la nueva incorporación a su porfolio. Se trata de un vino concebido como una declaración de principios: la convicción de que el carácter de un vino empieza bajo tierra, en la textura, el color y la composición del suelo donde crecen las raíces.
“El arte de dejar que hable la tierra” es la idea que guía a Suelos. En lugar de imponer un estilo, el proyecto busca que cada botella sea un retrato fiel de su origen. Porque, como sostiene la bodega, la tierra tiene memoria.
“En esta época tan compleja para el vino y las bebidas alcohólicas creo que es el momento de redoblar esfuerzo y mostrar que nuestra bebida nacional, no solo es la mejor y más mágica de la bebidas, sino que para nuestra familia el vino trasciende el negocio en sí y se transformó a través de cuatro generaciones en un estilo de vida” Martín Celasso, de Viamonte Winery.
Dos suelos, un mismo vino
Suelos Chardonnay es un ensamble de dos viñedos de Mendoza con personalidades complementarias. El 30% proviene de Los Árboles, en Gualtallary (Valle de Uco), a 1.300 metros sobre el nivel del mar, donde los suelos son franco arenosos y de poca profundidad. El 70% restante llega de Alto Agrelo, en Luján de Cuyo, a 1.000 metros, sobre suelos franco arcillosos con piedra.
Los viñedos, plantados en 2001 y conducidos en espaldero alto, tienen hoy 25 años. Su perfil de suelo combina capas de textura franco arenosa, granza, carbonato de calcio y canto rodado con piedras de hasta 30 centímetros: una arquitectura subterránea que se traduce en mineralidad, concentración y elegancia.
En bodega
La cosecha se realizó el 25 de febrero de 2025, con un rendimiento de 6.500 kilos por hectárea. El vino, elaborado por los enólogos Martín Celasso y Miriam Gómez, pasó 9 meses en roble francés: el 80% en barricas de 500 litros de segundo uso, un formato que respeta la fruta y suma textura sin tapar el carácter del lugar.
En la copa
De color amarillo brillante con destellos dorados, Suelos Chardonnay despliega en nariz flores blancas, cítricos y membrillo, con un toque de quinotos en almíbar y notas mantecosas aportadas por la madera. En boca tiene una entrada elegante, untuosa y fresca, sostenida por una buena acidez y un final persistente.
Es un compañero natural para risotto, pescados, mariscos, sushi, paella y platos con hongos.
Precio sugerido de venta: $17.500



