HALLOWEEN GANA TERRENO EN LA ARGENTINA Y SE CONVIERTE EN UNA FECHA CADA VEZ MÁS RELEVANTE PARA PANADERÍAS Y PASTELERÍAS. SABORES EXÓTICOS, FORMATOS SORPRENDENTES, COLORES Y TEXTURAS TRANSFORMAN PRODUCTOS CONOCIDOS EN EXPERIENCIAS LÚDICAS QUE INVITAN A JUGAR, COMPARTIR Y PROBAR ALGO DIFERENTE.
Cada 31 de octubre, Halloween gana espacio en la Argentina y también se instala con mayor fuerza en el calendario de panaderías, pastelerías y chocolaterías. Vidrieras, mostradores y productos adoptan por unos días una estética diferente, poblada de fantasmas, monstruos y colores intensos. La celebración abre así una oportunidad para transformar alimentos cotidianos en propuestas que sorprenden, divierten e invitan a compartir.
Ahí aparece una venta distinta de la planificada. Quien entra a buscar el pan o la merienda puede encontrarse con un alfajor decorado para Halloween, una torta con forma de fantasma o un muffin convertido en monstruo. La compra nace del encuentro con el producto: llama la atención, despierta curiosidad y se suma al pedido habitual.
Lo lúdico, entonces, no queda limitado a la decoración del local. También puede trasladarse a las formas, las combinaciones de ingredientes y las texturas. Puratos, la foodtech belga especializada en soluciones para panadería, pastelería y chocolatería, identifica en esta búsqueda una tendencia que combina creatividad y experiencia de consumo.
El fenómeno está respaldado por un consumidor más dispuesto a explorar. De acuerdo con los datos relevados por la compañía, el 60% de los argentinos afirma que le gustaría probar sabores exóticos de otras partes del mundo. Esa apertura permite sumar ingredientes novedosos e influencias de diferentes culturas, además de ensayar combinaciones que inicialmente pueden resultar inesperadas, pero ofrecen experiencias de sabor diferentes.
Los datos surgen de Taste Tomorrow, el estudio global que Puratos desarrolla desde 2012 y que actualmente se convirtió en el ecosistema de investigación más grande del mundo para comprender qué buscan las personas en panadería, pastelería y chocolate. Una de las tendencias que detecta es el avance de la fusión culinaria: la combinación de sabores, técnicas e ingredientes de distintos orígenes para crear productos nuevos.
Sin embargo, innovar no significa abandonar todo aquello que el consumidor conoce. El 71% de los argentinos valora encontrar un elemento familiar cuando prueba un nuevo tipo de comida. Esa convivencia entre novedad y reconocimiento resulta especialmente relevante para Halloween: un sabor conocido puede presentarse con otra forma, otro color o una textura diferente y generar sorpresa sin volverse completamente ajeno.
La mousse de calabaza sintetiza esa lógica al incorporar un ingrediente directamente asociado con el imaginario de la celebración. Algo similar ocurre con los alfajores de Halloween, la torta de chocolate fantasma o el muffin monstruoso plant based. Son preparaciones reconocibles que se reinventan desde la apariencia y convierten el momento de comer en una experiencia con una cuota de juego.
La imagen, de hecho, tiene una incidencia directa en la elección. Para el 70% de los consumidores, la apariencia de los alimentos influye en cuán apetecibles resultan, una tendencia que se profundizó desde 2023. En una fecha dominada por disfraces y escenografías, el producto también asume un papel visual: primero debe llamar la atención y después conquistar por el sabor.
Puratos lleva esa idea más allá de la pastelería y el chocolate. Entre sus propuestas aparecen una pizza de masa madre “de miedo”, una ciabatta negra “de terror”, un pan fougasse de aceituna verde fantasmal y mini pancitos proteicos convertidos en pulpos hambrientos. De esta manera, Halloween atraviesa diferentes momentos de consumo y demuestra que lo lúdico también puede incorporarse para los fanáticos del team salado.
Las texturas completan la experiencia. Los consumidores buscan productos horneados que combinen indulgencia con contrastes capaces de renovar preparaciones familiares. Una consistencia suave, por ejemplo, puede convivir con otra que aporte sorpresa en cada bocado y haga que el atractivo visual tenga continuidad al probarlo.
Para los negocios del sector, la oportunidad está en convertir la fecha en una pequeña experiencia dentro del local: elegir algunos productos, darles una identidad reconocible de Halloween y exhibirlos de manera que inviten a llevarlos en el momento. Así, la celebración puede sumar ventas que el cliente no había planificado y darle una nueva ocasión para volver.


