Un recorrido por los orígenes de esta emotiva fecha patria que mutó con el tiempo, acompañado por una cuidada selección de tres etiquetas excepcionales para regalar y compartir en familia.
El próximo 21 de junio, las familias argentinas se reunirán una vez más para celebrar el Día del Padre, una festividad profundamente arraigada en el calendario afectivo del país. Sin embargo, pocos recuerdan que el origen de esta conmemoración estuvo íntimamente ligado a la historia de nuestra independencia y a la figura de uno de nuestros próceres.
Fue en 1958 cuando el Consejo Nacional de Educación estableció oficialmente el 24 de agosto como el Día del Padre. La elección de aquella fecha no fue azarosa: se instituyó en honor al General Don José de San Martín, aclamado como el “Padre de la Patria”, coincidiendo exactamente con el nacimiento de su única hija, Mercedes, ocurrido en el año 1816.
Pocos años después, promediando la década de los ’60, la celebración se trasladó de forma definitiva al tercer domingo de junio. Los motivos del cambio fueron eminentemente prácticos, ya que la fecha fija original muy rara vez coincidía con un día domingo, dificultando los encuentros familiares. Con el correr de las décadas, la efeméride adoptó un carácter más popular y festivo, transformándose en una ocasión ideal para agasajar a los padres con manualidades, demostraciones de afecto y significativos obsequios.
Tres etiquetas exclusivas para brindar con Papá
Para aquellos que buscan honrar la tradición y regalar momentos memorables, presentamos una exclusiva selección de tres vinos de terruño, ideales para complementar las charlas y los platos compartidos en esta mesa dominical:
Bodega Sottano – Maria Magdalena
Un Chardonnay 100% de alta gama de Gualtallary (Valle de Uco) ideal para sorprender a esos padres sibaritas que disfrutan salir de lo clásico y valoran un blanco de gran categoría. Con 8 meses de crianza en roble, ofrece notas de lima, ananá y almendras, entregando una boca fresca, elegante y con un final largo. El regalo perfecto para abrir como recepción o para acompañar un buen almuerzo familiar.
Precio sugerido: $27.207.-
Bodega Colosso Wines – La Bestia
El obsequio definitivo para el papá fanático de los tintos con mucha personalidad, estructura y carácter. Este Cabernet Sauvignon de IG Altamira pasó 24 meses en barrica, logrando un equilibrio único entre potencia y elegancia. Destacan sus aromas a eucalipto, tabaco y chocolate, con taninos sedosos que lo convierten en el compañero indiscutido para lucirse junto al asado del domingo.
Precio sugerido: $94.247.-
Bodega Sin Reglas – Samurai Malbec
Pensado para los padres curiosos y modernos que aprecian descubrir joyas de terruño y técnicas distintas, como su crianza compartida en huevos de concreto y barricas. Es un Malbec de Paraje Altamira con un perfil herbal y floral súper fresco, acidez filosa y una elegancia mineral única. Un vino sofisticado y fuera de serie que asegura un brindis memorable.
Precio sugerido: $40.973.-


