Buenos Aires lidera en Latinoamérica los pedidos de pizza y también los de sushi a través del delivery. Ahora, ambos universos se encuentran en un mismo plato: la Sushi Pizza, un formato que reemplaza la masa por una base de arroz y suma pescados, toppings y sabores asiáticos. Esta propuesta nacida en los ‘90 hoy vuelve a ganar protagonismo con nuevas versiones y marca tendencia en la gastronomía local.
Hay pocas comidas tan incorporadas a la cultura gastronómica argentina como la pizza. Pero hay otra que, en las últimas décadas, hizo un recorrido diferente hasta dejar de ser una novedad para convertirse en parte del menú habitual: el sushi.
Los números muestran hasta qué punto ambos platos ocupan hoy un lugar relevante. Durante 2025, en Argentina se pidieron alrededor de 10 millones de pizzas solamente a través de PedidosYa, un 9% más que el año anterior. Buenos Aires fue, además, la ciudad con mayor volumen de pedidos de pizza de Latinoamérica dentro de la plataforma.
Del otro lado, el sushi atraviesa su propio fenómeno. Los pedidos crecieron un 57% en el último año y casi 35% interanual entre enero y mayo de 2026. Otra vez Buenos Aires aparece al frente: es la ciudad latinoamericana con mayor cantidad de órdenes de sushi, por delante de Lima, Santiago de Chile y Montevideo.
En ese escenario, el encuentro entre sushi y pizza resulta menos extraño de lo que podría parecer. Y tampoco se trata de una combinación completamente nueva: la Sushi Pizza lleva más de tres décadas circulando y reinventándose y ahora se ubica entre las preferencias de los porteños, según Nacionsushi, la marca internacional de comida panasiática, la Sushi Pizza se ubica dentro de los 5 platos más pedidos en el último mes.
CUANDO EL SUSHI TOMA FORMA DE PIZZA
La Sushi Pizza parte de ingredientes asociados al universo del sushi, pero cambia por completo su presentación. En lugar del clásico roll cortado en pequeñas piezas, propone una preparación circular, dividida en porciones y pensada para compartir.
El origen se remonta a Toronto, Canadá, a comienzos de los años 90, y suele atribuirse al chef japonés Kaoru Ohsada. La idea partió de una base crocante de arroz de sushi cubierta con pescado y otros ingredientes y, con el tiempo, se expandió a otros mercados y dio lugar a múltiples reinterpretaciones.
Más que una receta cerrada, la Sushi Pizza se convirtió en un formato flexible: conserva ingredientes y sabores propios del sushi, pero los presenta en un formato tradicional de pizza, cortado en porciones. En ciudades como Miami y Nueva York surgieron nuevas versiones manteniendo como rasgos comunes el contraste de texturas, una presentación visualmente atractiva y un formato pensado para compartir.
UNA NUEVA VERSIÓN PARA BUENOS AIRES
La nueva propuesta de Nacionsushi ofrece una versión que utiliza una base de arroz de sushi tostado y se puede elegir entre cinco variedades: salmón ahumado, salmón fresco, atún, kanikama o sabores combinados y vienen acompañadas por queso crema, furikake de salmón, salsa de naranja y miel, masago y wakame.
“Cuando empezamos a trabajar nuestra versión de la Sushi Pizza buscamos soreprender con nuevos sabores y en un formato que conquista por su facilidad de comer y su atractivo visual. El juego de texturas, el formato circular y una presentación pensada para compartir hizo que este plato se transforme en insignia para la marca”, explica Milton Reyes, fundador y CEO de Nacionsushi.
En definitiva, la Sushi Pizza refleja una forma cada vez más abierta de comer, donde las fronteras entre las cocinas se vuelven más flexibles y los formatos conocidos se reinterpretan. En una ciudad como Buenos Aires, que históricamente incorporó influencias gastronómicas de distintos orígenes hasta hacerlas propias, la novedad ya no está sólo en descubrir qué se come, sino también en encontrar nuevas maneras de hacerlo.


