En el Día Internacional del Cabernet Sauvignon, Huarpe Riglos celebra más de dos décadas de exploración de esta variedad en Finca Las Divas, uno de los terroirs más reconocidos de Gualtallary. Altura, suelos aluvionales y una mirada puesta en la precisión dan forma a una expresión de Cabernet donde potencia, frescura y elegancia conviven en la copa.
Para los amantes del buen vino, el último jueves de agosto es una fecha especial, ya que se celebra el Día Internacional del Cabernet Sauvignon. Esa fecha fue establecida en 2010 para rendir homenaje a una de las variedades de uva más prestigiosas y plantadas en el mundo.
Sacarle jugo a las piedras para lograr vinos de alta gama
“Para entender el carácter y también la demanda que tiene nuestro Riglos Gran Cabernet Sauvignon hay que mirar dónde nace: el Cuartel N°5 de nuestra Finca Las Divas. Ese cuartel está literalmente plantado sobre el antiguo lecho de piedras del río Las Tunas”, cuenta Patricio Hernández Toso, miembro de la familia fundadora y director comercial de Huarpe Riglos Family Wines. En 2002, cuando la bodega plantó esta variedad, este vino se convirtió en uno de los protagonistas de su identidad y en una búsqueda constante por interpretar el carácter de este terroir.
Actualmente allí también funciona el restaurante Finca Las Divas, una propuesta que combina cocina regional contemporánea, historia ancestral y el paisaje de la Cordillera de los Andes de la mano del chef Guido Gonnet.
La particular geografía de Finca Las Divas se expresa en vinos de intensidad y estructura, pero también de frescura y elegancia. “En Huarpe Riglos entendemos que el mercado internacional busca consistencia, pero el consumidor de alta gama exige personalidad”, señala Hernández Toso. “Es una uva con una impronta soberbia, indomable por el frío andino y el suelo aluvional de canto rodado del río, pero con una elegancia aromática y una fineza que cautivan de inmediato. El mercado internacional del Fine Wine no compra volumen; compra precisión”, agrega Toso.
Una cepa, distintas expresiones
El Cabernet Sauvignon ocupa un lugar destacado en el portfolio de Huarpe Riglos Family Wines, con diferentes interpretaciones de la variedad. Riglos Gran Cabernet Sauvignon representa la expresión de Finca Las Divas, a través de su intensidad aromática, estructura y potencial de guarda. El terroir también se hace presente en sus perfiles aromáticos, donde aparecen frutas del bosque y especias como tomillo y jarilla.
En tanto, el Quinto Cabernet Sauvignon propone un perfil moderno y sofisticado y Taymente Cabernet Sauvignon combina frutas negras, especias y notas tostadas. Este varietal interpreta el paisaje, con lectura en la altura de Gualtallary, el clima de montaña y los suelos de canto rodado los elementos para construir vinos con personalidad.
“En Huarpe Riglos no buscamos domesticar a la fiera de Gualtallary; embotellamos su tensión estructural”, concluye Patricio Hernández Toso.


