Los datos más curiosos y ranking de los más consumidos en Argentina
Por el Día Internacional del Churro, APYCE reúne los datos que casi nadie conoce de un clásico que los argentinos comen sin preguntarse de dónde viene.
En diciembre de 2025, una churrería de Florida (Estados Unidos), entró al Libro Guinness con el churro más largo del mundo: 153,21 metros, enrollado en espiral sobre una mesa giratoria. En argentina, un churro tiene entre 12 y 14cm de largo, por lo cual harían falta 11.769 para igualarlo.
Con ese récord como punto de partida, la Asociación de Pizzerías y Casas de Empanadas (APYCE), que nuclea también a las churrerías y fábricas del país, reunió otras curiosidades para el 11 de noviembre:
El parque de diversiones. Disneyland incorporó los churros recién en 1985, tres décadas después de su inauguración. Hoy son uno de los snacks más buscados de sus parques, y analistas del sector estimaron que en 2025 facturaron alrededor de 36 millones de dólares.
En Argentina está una de las dos (2) plantas industriales de churros más importantes de latinoamérica. (“Sol de Galicia”) que tiene la capacidad de elaborar 15.500 churros rellenos por hora, abasteciendo a más de 3.000 clientes diarios.
En la costa atlántica, la fábrica “El Topo” convirtió el churro en “la factura del verano”, con colas de más de 50 metros los días de lluvia, y hoy suma una versión sin glúten para que nadie se quede afuera.
Según estimaciones, en Argentina se consumen 30 millones de unidades al año.
Existen variantes tanto dulces como saladas. Hoy se pueden encontrar churros de crema pastelera, nutela, queso cheddar, roquefort, hummus, jamón y queso, membrillo, crema de limón e incluso aceituna.
Los sabores más “gourmet” incluyen pistacho, kit kat, bon o bon, sambayón, óreo, menta con chocolate, pasta saborizada de frutilla y banana Split.
Con el boom del “Pistacho Dubai”, las fábricas también se sumaron a la tendencia con el relanzamiento del churro de pistacho bañado en chocolate,dubai uno de los nuevos favoritos del público.
Tres países, tres maneras de comerlo. En España el churro casi no se toca: se moja en chocolate espeso y el relleno es anecdótico. En México sale rebozado en azúcar y canela. En la Argentina se come relleno, bañado o las dos cosas a la vez.
“Ser un churro”: en Argentina y Uruguay: es ser muy atractivo, es el único piropo que también se puede pedir de postre.
Un nombre con cuernos. Una de las teorías sobre su origen dice que “churro” viene de la oveja churra, cuyos cuernos enrollados recuerdan la forma de la masa frita. Según esa versión, los pastores lo comían como reemplazo del pan.

El podio argentino. Según las fábricas del sector, así se ordenan los sabores más elegidos del país:
1 . Relleno de dulce de leche 70%
2 . Relleno de dulce de leche y bañado en chocolate 20%
3 . Churro clásico, sin relleno 10%
El dato: la receta original, la misma que se hacía antes de que a alguien se le ocurriera rellenarla, quedó segunda. El relleno le ganó la pulseada al churro tal como nació.
“El churro es mucho más que un producto de nuestra gastronomía: es parte de nuestros recuerdos, de nuestras costumbres y de esos pequeños placeres que compartimos desde chicos. De origen español, en Argentina supo construir una identidad propia, convirtiéndose en un clásico de las meriendas, las tardes de invierno y las vacaciones de verano. Que el 11 de noviembre tenga su propio día es una oportunidad para celebrar esta tradición, reconocer a quienes mantienen vivo el oficio y poner en valor un producto que sigue conquistando a distintas generaciones” menciona Lorena Fernández, presidente de APYCE.
Este miércoles 11 de noviembre, celebramos el Día Mundial del Churro ¿Cuál elegís?


