En el mundo de la gastronomía, un emprendimiento familiar es mucho más que una empresa en busca de rentabilidad; se trata de un espacio donde las recetas se heredan y los valores se saborean; esto consiste en un proyecto de vida compartido. Para la familia Fuenmayor, encender los fogones cada día no es solo un trabajo; es un acto de entrega. Es transformar los ingredientes en experiencias, servir con el corazón y demostrar que el verdadero ingrediente secreto es el amor y la pasión que ponen en cada detalle
Carlos Fuenmayor, Ana Ramírez y Ana Victoria Fuenmayor Ramírez, son un emprendimiento familiar de nacionalidad Venezolana; ellos comenzaron su trabajo en Marzo del año 2020 a propósito de la pandemia y motivados (al menos inicialmente), por la búsqueda de nuevos ingresos para el sustento familiar considerando la cruda realidad de la pandemia del Covid-19. Pero, y a pesar de todo, el confinamiento tuvo algo positivo para ellos porque se tradujo en creatividad; una creatividad que les despertó la actitud de lograr un sustento familiar.
Como todo comienzo, se hace firme y convencido y se hizo vendiendo café, ponquecitos (conocidos también como cupcakes o magdalenas) y biscotti de chocolate, en las paradas de buses; y es así que, superando obstáculos, dieron a conocer su emprendimiento desde la repostería, panadería, cocina industrial y cajas artesanales.
Paso a paso, y con el boca en boca, la calidad y creatividad de sus productos, sus “cariños gastronómicos”, trascendió del lugar inicial de ventas, a consolidarse en un mercado de clientes atendidos desde la virtualidad y que actualmente se ha mantenido con éxito y altos niveles de receptividad.


Hoy, y por su constancia, perseverancia, disciplina, organización y amor del bueno por lo que hacen, esta familia es un referente local para otros emprendimientos, lo que es motivo de gran orgullo para ellos. Por esto último, se sienten motivados a seguir ofreciendo lo mejor de sus talentos en la cocina; con responsabilidad y compromiso familiar, cada Cariño Gastronómico es su expresión de amor hacia el cliente.
Hoy por hoy, fruto del esfuerzo, disciplina, dedicación, responsabilidad y compromiso, ya somos una empresa familiar legalmente registrada.
Unidos como desde sus inicios la familia Fuenmayor son ya una empresa familiar legalmente registrada y continúan este hermoso camino, persiguiendo grandes sueños y siempre agradecidos por el apoyo que han recibido de sus clientes, familiares, amigos y seguidores.
¿Qué mejor manera de cerrar esta presentación que compartiendo esta frase que nos identifica?
“EL FUTURO PERTENECE A AQUELLOS QUE CREEN EN LA BELLEZA DE SUS SUEÑOS” (Eleanor Roosevelt)

Desde la ciudad de Campana (Buenos Aires), recibe Un abrazo, y mi deseo que Dios te bendiga y prospere en todo; y que derrame sobre ti, Salud, Paz, Amor, y mucha Prosperidad.
Claudio Valerio
© Valerius


