Fuego Tostadores: el proyecto argentino que convierte al café de especialidad en un estándar cotidiano

Del origen a la taza, Fuego construye un ecosistema integral que une tostado, cafeterías, formación, equipamiento y consumo en casa, con una mirada federal, cercana y sin elitismo.

Fundado en 2018 por Fernando Lozano y María Conte, Fuego Tostadores es un proyecto integral de café de especialidad que combina tostadero propio, desarrollo de producto y una estructura operativa consolidada. Actualmente cuenta con un staff de más de 30 personas, distribuidas entre las áreas de tueste, empaquetado, control de calidad, equipo comercial, administración y formación, incluyendo su escuela de café. Desde esta base, el proyecto abastece a alrededor de 420 cafeterías en todo el país, con fuerte presencia en Capital Federal y Gran Buenos Aires, pero con alcance federal y un trabajo sostenido junto a cadenas multisucursal, panaderías, restaurantes, pastelerías y espacios de trabajo.

Desde sus inicios, Fuego Tostadores se propuso un objetivo claro: democratizar el café de especialidad, llevarlo fuera del nicho y convertirlo en parte de la vida diaria. Su crecimiento se apoya en el volumen, la experiencia y el criterio técnico, pero también en una identidad cercana, familiar y sin pretensiones, que prioriza el servicio y la calidad real en taza.

Origen, trazabilidad y relación con productores
Uno de los pilares del proyecto es el trabajo directo con productores. Hoy, Fuego Tostadores importa de manera directa aproximadamente el 60% del café que utiliza, con la meta de seguir ampliando ese porcentaje. Los lotes seleccionados bajo este esquema se identifican con el sello “Selección en origen / Compras en origen”, que distingue a los cafés que el equipo viaja a buscar, cata y define junto a productores, cooperativas y laboratorios locales.

Más que hablar de países, Fuego Tostadores busca poner el foco en las personas detrás del café. La estrategia es que los cafés están cada vez más identificados por el nombre de quien los produce que por su origen geográfico. Microlotes y campañas por productor —como el trabajo con Juan Chamorro en Colombia— refuerzan esta lógica de autoría, trazabilidad y transparencia, entendiendo que se trata de un camino progresivo, complejo y exigente cuando se manejan grandes volúmenes de compra.

Los orígenes habituales incluyen Bolivia, Perú, Colombia y Brasil, con incorporaciones como Costa Rica y presencia intermitente de Honduras. Los cafés africanos se trabajan a través de importadores especializados, priorizando siempre la calidad: cuando un lote no alcanza el estándar buscado, simplemente no se compra, aun cuando eso implique reprogramar lanzamientos.

Tostado, perfiles y campañas
El tostado es otro eje clave. Fuego trabaja con tostadoras holandesas Gießen, consideradas entre las mejores del mundo por su precisión, potencia y estabilidad térmica. La filosofía de tueste se adapta a cada café, buscando resaltar el perfil propio de cada origen, variedad y proceso, sin fundamentalismos ni recetas únicas.

Los lanzamientos se realizan de manera escalonada durante el año, priorizando la frescura. Muchos cafés se compran con meses de anticipación y se presentan luego en campañas específicas, especialmente cuando se trata de microlotes o procesos experimentales. Un ejemplo fue la presentación de un mismo café colombiano con tres distintos métodos de secado, mostrando cómo el proceso transforma el perfil sensorial. Estos cafés están pensados especialmente para métodos filtrados, recomendaciones especiales y el canal hogar, más que para espresso de alto volumen.

Canal hogar, combos y Club de Café
El crecimiento del canal hogar es uno de los focos estratégicos actuales. Fuego Tostadores ofrece cafés en formatos de 250 g y 1 kg, accesorios cafeteros, combos curados y un Club de Café por suscripción mensual. El club cuenta con dos modalidades claras: Suscripción Estable, pensada para quienes buscan constancia y perfiles similares mes a mes, y Suscripción Rotativa, orientada a quienes disfrutan experimentar con orígenes y perfiles únicos.

Cada envío incluye café seleccionado y contenido informativo sobre origen, proceso y sabor, reforzando el vínculo entre el consumidor y el producto. A esto se suma el desarrollo de una línea de drip coffee, con una edición colaborativa inicial y una línea propia pensada como “un café por día de la semana”, consolidando la presencia de Fuego Tostadores en el consumo cotidiano en casa.

Formación, asesoramiento y mayoristas
Fuego Tostadores
entiende el café como un oficio que se construye en comunidad. Por eso, además de abastecer a cientos de clientes mayoristas, ofrece asesoramiento integral y capacitaciones para cafeterías y proyectos gastronómicos, acompañando su crecimiento operativo y comercial. Esta red activa es conocida como #FamiliaFuego, una comunidad que se expande en todo el país.

La pata formativa se canaliza a través de Negro Escuela, el espacio de capacitación profesional del grupo, con cursos de barismo, talleres sensoriales, métodos filtrados y entrenamiento técnico. El enfoque es práctico, accesible y sin academicismos excesivos, alineado con la filosofía general de la marca.

Un proyecto con historia y proyección
La historia de Fuego Tostadores se construye sobre capas de tiempo y experiencia. En 2019, el proyecto se instala en un antiguo tostadero de los años 40 conocido como A los Cafeteros, un espacio histórico del barrio de Colegiales que durante décadas abasteció a hospitales, escuelas y comedores. Fuego alquila y refacciona ese lugar, resignificando su valor patrimonial y dándole nueva vida desde una mirada contemporánea del café de especialidad.

El recorrido del equipo fundador comienza algunos años antes, en 2015, con la apertura de Negro, una cafetería pionera que marcó un antes y un después en la escena cafetera porteña y que hoy es considerada un clásico del sector. En 2025, Negro fue reconocida entre las 100 mejores cafeterías del mundo, consolidando una trayectoria sostenida y coherente en el tiempo.

Con un equipo experimentado, una identidad de marca sólida y una mirada a largo plazo, Fuego Tostadores se define como un proyecto familiar, cercano y apasionado, que cree que el café de especialidad no debe ser exclusivo ni elitista. Para Fuego Tostadores, el futuro del café es claro: que el buen café sea cotidiano, accesible y parte de la vida de todos los días.

Web: https://fuegotostadores.com/