Un proyecto íntimo en Recoleta que propone un recorrido centrado en el producto y la técnica, con la hospitalidad como eje.
En el corazón de Recoleta, dentro de un petit hotel de estilo francés, Porte Bar es el punto de encuentro entre Facundo Berti, al frente de la cocina, y Ezequiel Cunzolo, a cargo de la barra. El lugar fue concebido como un rincón cercano, donde la experiencia gastronómica se construye a partir del producto, la técnica y la hospitalidad, con una propuesta que se articula en torno a cuatro pilares: quesos, coctelería, cocina de bistró y vinos.
Ubicado en planta baja, Porte combina bar y salón en dos ambientes conectados —que también funciona como galería de arte— que permiten tanto reuniones íntimas como eventos sociales. La ambientación respeta la arquitectura del petit hotel y acompaña una dinámica flexible, donde conviven cenas, degustaciones, catas y celebraciones privadas.
La carta de quesos es uno de los ejes centrales y se organiza por categorías , permitiendo recorrer distintos estilos y maduraciones. En las pastas blandas aparecen opciones como stracciatella, brie, camembert de cabra, crottin y reblochón; en las semiduras, variedades como morbier, raclette, Lincoln y pecorino, mientras que las pastas duras incluyen Provolone, Cheddar inglés, grana padano y parmesano estacionado. A su vez, los azules —como Mariello o azul gourmet— completan el mapa. Se suman tablas de degustación curadas por el frommelier —acompañadas de destilados seleccionados— y una sección de quesos calientes con preparaciones como raclette con peras y pickles, tartiflette con papas y panceta, y Wellington de queso envuelto en hojaldre. En cada detalle se prioriza la selección de materias primas y su trazabilidad, con especial atención a productores locales y al valor de origen.
La propuesta se completa con raciones de charcutería artesanal, platos de mar y tierra —como pato crispy, croquetas de langostinos o tartar de lomo— y una cocina de bistró que sigue la estacionalidad, con opciones como pulpo español, pesca del Atlántico, parmentier de cordero braseado, puré de papas gratinado con queso parmesano Gran Reserva, pastas artesanales y corte vacuno con papas fritas y salsa Café de París.
En la barra, Cunzolo despliega “Los cócteles del Tano Cantinero”, una carta de autor que combina técnica y narrativa. Con más de dos décadas de trayectoria en gastronomía, construye una propuesta que retoma la coctelería de “vieja escuela” y la reinterpreta desde una mirada actual, con foco en el sabor, la claridad y la accesibilidad. Inspirado en El Principito, propone un recorrido con relecturas de clásicos con creaciones propias, pensadas para integrarse a la experiencia gastronómica.
Entre las creaciones destacan Saint-Exupéry, con gin, jerez oloroso, pomelo y alcaparrón; Baobabs, con ron añejo, jerez néctar y bitter de cacao, y Astrónomo, que integra café, banana, caramelo y ron. También aparecen opciones como El Aviador, con gin, manzana, lima y absenta. La propuesta incluye además una sección sin alcohol con combinaciones como Volcán Extinguido, con té lapsang y miel especiada, o Vanidoso, a base de uvas, cítricos y azahares. La barra se completa con una selección de cócteles clásicos de distintas décadas, un trabajo enfocado en resaltar el sabor de cada ingrediente y una colección de destilados que incluye jereces en distintas expresiones. La cristalería —en muchos casos piezas antiguas seleccionadas por el propio Cunzolo—, la calidad premium de los destilados, los garnish sutiles y el servicio terminan de definir una identidad que prioriza la experiencia por sobre la complejidad.
Para acompañar, la carta de vinos —curada por la sommelier Florencia Alvarez— presenta una selección de etiquetas pensadas para integrarse a la experiencia, con proyectos contemporáneos y bodegas de trayectoria que combinan a la perfección con la cocina y los quesos.
Porte abre de lunes a sábado y también funciona como espacio para eventos, con propuestas a medida que incluyen catering, degustaciones y actividades diseñadas junto a su equipo. Un lugar donde cada elemento encuentra su tiempo y donde el queso, el vino y la coctelería se convierten en el hilo conductor de la experiencia.
PORTE
Dirección: Azcuénaga 1268, Recoleta.
Horarios: Lunes a sábados de 18:30 a 01:30 h.
Instagram: @porte.bar


