El risotto de hongos de Cucina Paradiso: el clásico del invierno que podés hacer en casa

De las mesas de restaurante a la cocina diaria, este plato se reinventa en versiones simples, con el valor de ingredientes frescos como los de Hongos del Pilar.

El risotto de hongos se mantiene firme como el gran protagonista de la escena gastronómica argentina. Es un clásico que se reinventa y sigue marcando tendencia en las cartas más exigentes. Hoy, esa experiencia llega a los hogares de la mano de quienes mejor conocen el producto: Cucina Paradiso, el restaurante de Donato de Santis, revela los pasos de su receta insignia utilizando los hongos de Hongos del Pilar, la empresa familiar que abastece al mercado local desde hace cuatro décadas.

Esta colaboración destaca un estándar claro en la gastronomía actual: el éxito de un plato empieza en el origen de su materia prima. Con más de 40 años de trayectoria, Hongos del Pilar se ha consolidado como el aliado estratégico de los chefs más importantes, garantizando que el producto llegue del cultivo a la cocina con la frescura que exige un restaurante de primer nivel.

“Los hongos son tendencia porque aportan un sabor único y son extremadamente versátiles. Que nuestro producto protagonice la carta de Cucina Paradiso y que ahora la gente pueda replicar esa misma calidad en sus casas es el resultado de décadas apostando a la producción nacional”, comenta Marcos Calderón, gerente general de Hongos del Pilar.

La receta: Risotto de hongos “Cucina Paradiso” en casa

Ingredientes (para 2 personas):

● 1 taza de arroz arbóreo / Carnaroli.
● 1 bandeja de champiñones o portobellos de Hongos del Pilar.
● 1/2 cebolla.
● 1 diente de ajo.
● 1 litro de caldo.
● 1/2 taza de vino blanco.
● 2 cucharadas de manteca.
● Queso rallado a gusto.
● Aceite de oliva.
● Sal y pimienta.

Preparación:

Saltear 1/2 cebolla picada junto con 1 diente de ajo en una sartén con aceite de oliva hasta que estén transparentes. Agregar los hongos fileteados y cocinar hasta que reduzcan y concentren su sabor. Incorporar la taza de arroz y cocinar unos minutos hasta nacararlo. Sumar el vino blanco y dejar evaporar el alcohol. Agregar el caldo caliente de a poco, revolviendo constantemente, hasta lograr una textura cremosa y el arroz esté al dente. Retirar del fuego y finalizar con manteca y queso rallado, mezclando bien antes de servir.