El chocolate es uno de los alimentos más amados en el mundo, pero también uno de los más incomprendidos. Entre leyendas urbanas y consejos de abuela, a veces es difícil distinguir la ciencia de las creencias populares. Camila Peña, jefe de marca de Luker, desmitifica las creencias más comunes.
- El chocolate se debe hervir tres veces. Mito. Esta es una creencia heredada de las abuelas, pero hoy en día es innecesaria. Antiguamente, la leche y el agua no tenían los procesos de salubridad actuales por lo que hervirlos repetidamente era una medida de higiene. Hoy en día, con la leche pasteurizada y el agua tratada, basta con calentar el líquido o incluso prepararlo en frío para disfrutar de un chocolate cremoso y delicioso.
- El chocolate tiene colesterol. Mito. El chocolate proviene del cacao que es de origen vegetal. Como todo alimento botánico, el cacao no contiene colesterol. Para identificar si un chocolate es 100% cacao basta con revisar los ingredientes en la parte trasera del empaque, si menciona que tiene masa de cacao o licor de cacao, es 100% natural y sin colestero. Solo aquellos productos a los que se les añade leche pueden contener trazas de este compuesto graso.
- El chocolate tiene la “molécula de la felicidad”. Realidad. El cacao pasa por un proceso de fermentación, similar al vino o al queso y por eso desarrolla un compuesto llamado feniletilamina. Esta sustancia estimula la liberación de dopamina y serotonina, generando sensaciones de bienestar, placer y alegría. ¡Empezar el día con una taza de chocolate es una gran estrategia emocional!
- Todo el chocolate contiene azúcar. Mito. Si bien muchos chocolates tienen azucar, es importante tener en cuenta que el chocolate proviene de la fruta del cacao que es 100% de origen natural y hoy en día existe una amplia oferta de chocolates que mantienen la pureza de la fruta y no tienen azúcares añadidos. Para identificarlos se puede revisar el “sello positivo” en el empaque o revisando que en sus ingredientes figuren la masa o licor de cacao o incluso cacao en polvo en altos porcentajes.
- Es bueno tomar chocolate caliente en clima cálido. Realidad. Aunque parezca contradictorio, tomar una bebida caliente cuando hace calor puede ayudar a refrescar. Al ingerir algo caliente, el cuerpo reacciona sudando, lo que ayuda a nivelar la temperatura interna con la del ambiente. Estudios realizados por Luker, indican que en la región costera de Colombia hay un consumo muy alto de bebidas calientes, principalmente café, durante todo el día.
- El chocolate produce migraña. Mito. No existe una relación directa entre el consumo de cacao y el dolor de cabeza. De hecho, el 98% de los colombianos consume chocolate y no presenta este síntoma. De hecho, el cacao contiene antioxidantes que benefician la salud cerebral. Si alguien siente migraña al comerlo, probablemente se deba al exceso de azúcar en productos procesados o a otras condiciones externas, pero no al cacao en sí.
- El chocolate tiene muchos químicos. Mito. El chocolate real, proveniente de la mazorca del cacao, es un alimento nutritivo que aporta fibra, carbohidratos, cafeína y potentes antioxidantes a la dieta diaria.
- El chocolate es afrodisíaco. Parcialmente verdadero. Aunque no hay estudios científicos concluyentes que lo etiqueten como tal, su composición química dice mucho. Gracias a la feniletilamina y la teobromina, el chocolate mejora el estado de ánimo y aporta energía. Consumirlo con alguien especial refuerza los lazos afectivos a través del placer sensorial.
El chocolate es mucho más que un simple placer culinario, es un alimento milenario cargado de beneficios cuando se consume en su forma más pura. Entender que el cacao es una fruta natural nos permite derribar prejuicios sobre el colesterol o la migraña y empezar a valorarlo por su capacidad de generar bienestar emocional y salud física. Así que, ya sea para iniciar bonito el día o para regalarte un momento de felicidad, disfruta de una buena taza de chocolate con la tranquilidad de que estás nutriendo tu cuerpo y tu mente con lo mejor de la tierra.


