Dulces y salados, a toda hora
UNA TAPA ESPAÑOLA CLÁSICA EN BILBAO
Entre los platos del tapeo que mejor representan el espíritu de compartir de Bilbao, los buñuelos de acelga ocupan un lugar protagónico. Crujientes por fuera y suaves por dentro, son uno de los bocados más pedidos de la carta, ideales para comenzar el ritual del tapeo con algo simple pero lleno de sabor. La preparación combina acelga previamente hervida y bien escurrida —clave para lograr la textura justa— con cebolla caramelizada, queso provoleta rallado, harina y huevo. Con esa mezcla se forman pequeñas esferas que se fríen a 180 °C durante unos minutos, logrando un exterior dorado y crocante que contrasta con un interior cremoso. A la mesa llegan calientes, acompañados por un dip de alioli que suma intensidad y carácter a cada bocado. Como tapa, funcionan perfecto para compartir y maridan muy bien con un vermut con soda o con alguno de los aperitivos de la casa, que equilibran su perfil sabroso y potencian la experiencia.
Dirección: Thames 1795, Palermo.
Instagram: @bilbao_argentina
DE HAKUSAI CON SWEET CHILLI EN MIXTAPE
Entre las raciones de autor de Mixtape, el listening bar de Belgrano, destacan los buñuelos de hakusai con sweet chilli y nori. Son levemente picantes, aireados y con un equilibrio agridulce que los vuelve originales desde el primer bocado. Llegan en cantidad generosa, ideales para compartir mientras suena una cuidada selección de vinilos. Resultan perfectos para acompañar los cócteles de autor de Pablo Pignatta, como el Apple Martini o el Clover Club. La propuesta gastronómica combina tapeo con impronta argentina y guiños japoneses, además de una exclusiva barra omakase de 16 pasos comandada por el maestro Takeshi Shimada. Detrás del proyecto están Quique Yafuso y Cabito Massa Alcántara, impulsores del primer bar estilo kissa de la ciudad. El espacio, inspirado en un estudio de grabación, pone al sonido en el centro con parlantes protagonistas y cabina de DJ frente a la barra. Maderas cálidas, sillones de cuero y una terraza a cielo abierto completan una experiencia donde música, cocina y coctelería conviven en sintonía.
Dirección: Franklin D. Roosevelt 1806, Belgrano.
Instagram: @mixtape.bar
ESPECIAL FUERA DE CARTA EN PASILLITO
Pasillito se ubica en el barrio de Palermo, donde ofrece una carta de raíz española pero con identidad propia. La cocina se apoya en producto y preparaciones pensadas para compartir en mesa común. Con motivo del Día de los Buñuelos, el miércoles 25 suma fuera de carta los “Buñuelos de arroz de ayer” como edición limitada. Se elaboran con arroz cocido del día anterior, puré de calabaza, cebolla de verdeo y perejil, ligados con huevo y queso provolone. La mezcla se porciona y se fríe en el momento para llegar a la mesa recién hecha. La superficie resulta crocante y el interior mantiene el centro cremoso. Sabores que remiten a cocina de abuelos y recetas transmitidas en familia para disfrutar en un espacio que replica sabores con historia e invita a llevar al centro de la mesa y compartir.
Dirección: Gorriti 4391, Palermo.
Instagram: @pasillitobar
DE ACELGA CON MAYONESA DE SRIRACHA EN LA DORITA
Como entrada, La Dorita ofrece unos buñuelos de acelga con mayonesa de sriracha casera que llegan en porción de cuatro unidades, dorados y tentadores. Se pueden pedir antes del asado para abrir el apetito o sumarlos como guarnición y acompañar los cortes a la leña. Son un clásico argentino que nunca falla, con interior tierno y un toque levemente picante que realza su sabor. Maridan muy bien con un Malbec de su cuidada carta de vinos, una cerveza bien fría o incluso un vermut para comenzar la experiencia. Desde 2002, esta parrilla pionera de Palermo Hollywood reversiona la tradición con una impronta de autor. Sus achuras y carnes de novilloCon 21 años de historia y renovación constante, La Dorita sigue siendo punto de encuentro para disfrutar buena carne, ambiente cálido y espíritu bien porteño.
Direcciones: Humboldt 1892; Bulnes 2593, Palermo.
Instagram: @ladoritaparrilla
DE ESPINACA RELLENOS CON MOZZARELLA EN PUCHERO
Dentro de la carta de Puchero, una de las opciones más solicitadas son los buñuelos de espinaca rellenos con queso mozzarella. Se sirven tres unidades de tamaño generoso, con exterior crocante e interior aireado, acompañadas por una salsa de tomate casera pensada para acompañar cada porción y hojas de albahaca fresca que aportan aroma. Al abrirlos, el queso fundido se integra con la espinaca y ofrece una textura envolvente y sabrosa. Resultan ideales para pedir al centro de la mesa como entrada y dar comienzo a la comida. La cocina, a cargo del chef Santiago Méndez, mantiene una línea que combina memoria culinaria y técnica actual. Para acompañar, la barra sugiere clásicos como Negroni, Boulevardier o Cynar Julep, además de cervezas y opciones sin alcohol. La propuesta gastronómica se completa con pastas caseras, milanesas, risottos y platos de raíz porteña. El espacio, con maderas, ventanales amplios, terraza y deck en vereda, refuerza el espíritu de cantina contemporánea que define a Puchero.
Dirección: Av. Rivadavia 10300, Villa Luro.
Instagram: @puchero.ba
DE KALE Y KIMCHI CON ALIOLI CASERO EN SENDERO
Sendero, restaurante festivo ubicado en Costanera Norte, se destacan los buñuelos de kale y kimchi, una propuesta que combina técnica, producto y un guiño contemporáneo. Dorados apenas por fuera y aireados en su interior, se elaboran a partir de kale salteado —con sus tallos en brunoise y hojas en tiras finas— mezclado con kimchi picado, harina, huevo y soda, logrando una masa fluida pero consistente que se fríe a temperatura precisa para conservar textura y sabor. El kimchi aporta acidez y profundidad, con un leve picante que realza cada bocado sin invadir el paladar. Se sirven calientes, acompañados de un alioli casero emulsionado con ajo, leche y aceite, terminado con pimienta negra, y gajos de limón que aportan frescura al conjunto. El resultado es una entrada sabrosa, equilibrada y de impronta actual, ideal para abrir la experiencia y compartir frente al río. La propuesta gastronómica de Sendero se apoya en una cocina estacional con impronta de brasas, coctelería de autor y un ambiente descontracturado con música en vivo y DJ sets. En este contexto, los buñuelos funcionan como un inicio perfecto para acompañar un cóctel de autor o una copa de vino, antes de continuar con pescados, carnes o pastas de la carta.
Dirección: Av. Costanera Norte s/n, Buenos Aires.
Instagram: @senderocostanera
CON TOQUE AHUMADO EN FOGA
En Palermo, FOGA propone una cocina atravesada por el fuego y las técnicas de ahumado, con una carta que reúne carnes, vegetales y panes de elaboración propia. Entre las entradas, los buñuelos de espinaca ocupan un lugar destacado en la mesa. Se preparan a partir de un mezclum de espinaca y acelgas seleccionadas, morrón rojo y verde, harina de avena y salsa bechamel. Una vez integrada, la masa aireada se fríe en el momento, dando como resultado un exterior firme y un interior húmedo. El queso parmesano ahumado se suma a la mezcla y aporta un toque distintivo a cada bocado. La porción incluye seis unidades y sale acompañada de una mini ensalada coleslaw y salsa beer mustard. Un bocado ideal para arrancar el almuerzo o la cena.
Dirección: Honduras 5098, Palermo.
Instagram: @foga_ahumados
CLÁSICOS DE ESPINACA EN MERIENDA
En Palermo, Merienda propone una carta con sabores porteños y opciones para compartir en distintos momentos del día. Dentro del apartado de entradas, los buñuelos de espinaca se presentan en porción de tres unidades acompañadas de mayolima. Se elaboran a partir de espinaca cocida a la italiana, integrada con huevos, polvo de hornear, sal, mix de semillas de girasol y sésamo, harina y queso sardo. De esa preparación se forman pequeños bollos que se fríen en el momento en abundante aceite para lograr un exterior crocante y un interior húmedo. Una entrada ideal para llevar al centro de la mesa y compartir tanto en el almuerzo, como snack o durante el tardeo.
Direccion: Uriarte 2106, Palermo.
Instagram: @merienda.ar
PARA INICIAR UN TARDEO Y EL AFTER EN CAFÉ MULÉ
En Café Mulé, las entradas invitan a abrir el juego y compartir, y los buñuelos de espinaca con alioli de ajo y pickles de cebolla son uno de esos platos que llegan a la mesa y exigen ser el primer bocado. Dorados, livianos y de interior tierno, combinan espinaca fresca y queso en una masa equilibrada, con el punto justo de fritura para lograr textura y sabor. El plato se acompaña con un alioli de ajo asado, untuoso y delicado, y pickles de cebolla encurtida que aportan acidez y contraste. Ubicado frente a la laguna de Chascomús, Café Mulé abre todos los días desde la mañana hasta la medianoche y propone una experiencia all day que recorre desayunos, brunch, almuerzos, meriendas, picadas y cenas. Las entradas pueden pedirse en las franjas de 12 a 16 h y de 20 a 00 h, ideales para disfrutarlas en la terraza al aire libre o en los salones con vista al agua, acompañadas por vermut, vino o algún trago de la carta.
Dirección: Av. Costanera Nº 4, Chascomús.
Instagram: @mulecafe
COMO ENTRADA PICANTE EN ORNO
En ORNO, los buñuelos de la huerta sintetizan el espíritu de la casa: platito para compartir, simpleza y sabor. Elaborados con verduras y aromáticas provenientes de la huerta del Grupo Mezcla, se sirven recién hechos en una porción de cinco unidades, dorados por fuera y suaves por dentro. Llegan a la mesa acompañados por un alioli picante que aporta cremosidad y un leve golpe de intensidad, ideal para equilibrar la frescura vegetal de la masa. Pensados para abrir la comida en clave cantina, estos buñuelos combinan textura crujiente, perfume de hierbas y ese gesto de cocina reconfortante que define la propuesta de ORNO.
Direcciones: Guatemala 4701, Palermo; Beruti 3336, Palermo Off.
Instagram: @orno.pizzeria.cantina
CLÁSICOS PARA DEGUSTAR DE ENTRADA EN RESTAURANT MUSEO EVITA
En la carta de Restaurant Museo Evita, los buñuelos ocupan ese lugar irresistible de las entradas para compartir, ideales para abrir la mesa con algo crocante, sabroso y bien casero. La preparación parte de hojas verdes frescas —acelga y espinaca— que se blanquean apenas para conservar color y textura, y luego se integran con un rehogado de cebolla y ajo que aporta perfume y profundidad. La masa espesa, pero aireada, se enriquece con queso rallado antes de ir a cocción. El resultado son buñuelos dorados por fuera, tiernos y húmedos por dentro, con un equilibrio perfecto. Se sirven recién hechos, acompañados de un alioli de ajo y limón que suma frescura y un contrapunto vibrante. Como entrada, funcionan perfecto para compartir y anticipar una comida relajada, especialmente si se disfrutan en el jardín del restaurante: un espacio verde, amplio y sereno, con piso de damero y una parra que enmarca el entorno. En esa casona histórica de 1923, convertida hoy en uno de los rincones gastronómicos más singulares de Palermo, cada plato encuentra un escenario a la altura, donde historia, naturaleza y cocina dialogan en armonía.
Dirección: Juan María Gutiérrez 3926, Palermo.
Instagram: @museoevitarestaurant
PROMOCIÓN DE VERMUT CON BUÑUELOS Y UNA VERSIÓN DE REMOLACHA FUERA DE CARTA PARA CELEBRAR EN OSTENDE
Para celebrar el Día del Buñuelo, Ostende une la fecha con el Día del Vermut y propone una promoción especial del 20 al 27 de marzo pensada para compartir. Durante esa semana, el restaurante de Colegiales ofrece una jarra de Cinzano Rosso con una porción de buñuelos por $30.000, a elección entre los clásicos de espinaca y parmesano con alioli y unos buñuelos de remolacha fuera de carta, preparados especialmente para la ocasión. Una propuesta que invita a reunirse alrededor de la mesa y celebrar dos clásicos de la cultura gastronómica local con el sello inconfundible de Ostende.
Dirección: Virrey Loreto 3303, Colegiales.
Instagram: @ostende_ba
DE MOZZARELLA Y ESPINACA EN DEL RÍO CANTINA
En Del Río Cantina, los buñuelos aparecen en la carta de entradas como una opción fiel al espíritu bodegonero de la casa. Se preparan con espinaca y mozzarella, lo que les aporta una textura tierna por dentro y un sabor bien casero, y se sirven acompañados por un dip de alioli que suma carácter a cada bocado. Una alternativa pensada para abrir la comida y compartir en la mesa, en sintonía con la cantina de Saavedra inspirada en los clásicos de barrio con impronta italiana y su propuesta, que celebra las recetas simples y sabrosas de la tradición cantinera.
Dirección: Av. García del Río 2957, Saavedra.
Instagram: @delriocantina
DE ESPINACA Y KALE FRENTE AL RÍO EN ENERO RESTAURANT
En Enero, el restaurante de Costanera Norte que propone una cocina ítalo-argentina en un entorno elegante frente al río, los buñuelos de espinaca & kale se ofrecen como una de las entradas de la carta. Dorados por fuera y tiernos por dentro, se presentan con un alioli de hierbas y parmesano dispuesto sobre los buñuelos, que suma un perfil aromático y cremoso al conjunto. El plato forma parte tanto de la carta general como de su cuidado almuerzo ejecutivo, y se integra a una propuesta que combina preparaciones reconocibles con una presentación refinada.
Dirección: Avenida Rafael Obligado 7180, Costanera Norte.
Instagram: @enerocostanera/
DE ACELGA CON SALSA BLANCA, PICANTE Y ALIOLI EN LA CAPITANA
En La Capitana, los buñuelos fritos de acelga aparecen entre las opciones para abrir la mesa con un guiño a los sabores caseros y para compartir. Dorados y esponjosos, en el bodegón y vermutería de Almagro que rinde homenaje a Eva Perón a través de su ambientación y su cocina porteña se sirven acompañados por tres salsas —blanca, picante y alioli— que permiten jugar con distintos matices en cada bocado. Una entrada que encaja con el espíritu del lugar, donde las recetas tradicionales, los aperitivos y la atmósfera de los años 40 y 50 se combinan en torno a la mesa.
Dirección: Guardia Vieja 4446, Almagro.
Instagram: @elbodegondelacapitana
DE ESPINACA CON SALSA ESPECIAL PARA DISFRUTAR JUNTO A LOS VERMUTS EN SIFÓN
En Sifón, los buñuelos de espinaca son la opción perfecta para acompañar los vermuts y los cócteles de la casa reversionados con soda. Servidos con una salsa especial —una mezcla de mayonesa y kétchup con verduras finamente picadas— y cebolla encurtida, invitan a compartir y a disfrutar de la tradición y el encanto del lugar que rinde tributo a la emblemática bebida de la mesa de las familias argentinas. Este platito es parte de la carta de la sede central en Chacarita y de la sede al paso, en Paseo La Plaza.
Dirección: Jorge Newbery 3881, Chacarita; Av. Corrientes 1660, Paseo La Plaza.
Instagram: @sifon.soderia
DE ACELGA Y ESPINACA CON CEBOLLA CARAMELIZADA Y QUESO SARDO EN EL BODEGÓN DE KIMBERLEY
Para iniciar la experiencia, el bodegón de Kimberley propone unos reconfortantes buñuelos que sorprenden tanto por su generoso tamaño como también por su irresistible sabor. Para su elaboración, este restaurante de Villa Devoto utiliza acelga y espinaca blanqueada, junto con cebolla caramelizada y queso sardo rallado. ¿El secreto para su cremosidad?: puré de zapallo anco. Se fríen en aceite entre 8 a 10 minutos y llegan a la mesa crujientes y secos por fuera y húmedos por dentro, junto con un dip de alioli, una entrada ideal para iniciar un almuerzo familiar de domingo o una cena con amigos a mitad de semana en su cálido patio.
Dirección: Joaquín V. González 3238, Villa Devoto.
Instagram: @restaurant_kac
DE ACELGA CON CEBOLLA CARAMELIZADA, QUESO GOUDA Y REGGIANITO EN MONDONGO & COLIFLOR
Fiel a su espíritu bodegonero, Mondongo & Coliflor incluye en su sección de entradas unos buñuelos de acelga que cada vez cautivan más a los comensales que visitan esta cantina de Parque Chacabuco. La receta de la casa le da un giro a la elaboración de este clásico porteño al sumarle cebolla caramelizada, un mix de queso gouda y reggianito, además del infaltable toque de ajo. Lo que termina de convertir a este plato en un verdadero éxito es su presentación: los sirven sobre una base de salsa fileto casera, abundante queso parmesano rallado por encima y una delicada hoja de albahaca para perfumar.
Dirección: Del Barco Centenera 1698, Parque Chacabuco.
Instagram: @mondongoycoliflor
DE ESPINACA Y PROVOLONE EN RUFINO
En Rufino, la parrilla argentina y la cocina de vanguardia conviven con naturalidad, y sus buñuelos de espinaca y provolone son un buen ejemplo de esa filosofía. Jerónimo Bichi, chef ejecutivo de este restaurante ubicado en el subsuelo del hotel boutique Mío Buenos Aires, en Recoleta, elabora esta entrada con espinaca fresca, cebolla caramelizada, morrón verde salteado y queso provolone, logrando un exterior dorado y crocante que esconde un interior húmedo y sabroso. Para su presentación, los sirven acompañados de un dip con alioli y un gajo de limón que le aporta una leve nota cítrica a esta entrada. Una propuesta sencilla en apariencia pero cuidada en cada detalle, fiel a la mirada contemporánea con la que Rufino reinterpreta los clásicos de la cocina nacional.
Dirección: Av. Pres. Manuel Quintana 465, Subsuelo del Hotel Mío Buenos Aires, Recoleta.
Instagram: @rufinoarg
DE ACELGA O ESPINACA EN DESARMADERO BAR Y DESARMADERO SESSION
Dentro de la propuesta gastronómica de Desarmadero Bar y Desarmadero Session, los buñuelos caseros destacan entre las opciones de tapeo para acompañar su selección de cerveza artesanal. En la carta se exhiben tanto buñuelos de acelga como de espinaca, ambos servidos con alioli y salsa brava: los de acelga se ofrecen en Desarmadero Bar, mientras que los de espinaca se encuentran en Desarmadero Session. Se elaboran con hojas frescas, cebolla salteada, huevos, harina, queso reggianito rallado grueso y un toque de soda que aporta ligereza a la masa. La preparación se fríe en aceite caliente hasta lograr una textura dorada por fuera y suave por dentro, y se completa con alioli casero y una salsa brava a base de tomate, cebolla morada, ajo, ají molido, pimentón y guindilla. Estas preparaciones forman parte de una carta pensada para compartir en uno de los bares cerveceros más concurridos de Palermo, donde el tapeo se combina con cerveza tirada y coctelería.
Dirección: Gorriti 4300 y Gorriti 4295, Palermo.
Instagram: @desarmaderobar / @desarmadero_session
DE ACELGA CON LIMÓN Y ALIOLI AHUMADO EN CANTINA RECOLETA
En Cantina Recoleta, restaurante que recupera el espíritu de las cantinas porteñas desde una mirada contemporánea, los buñuelos de acelga con alioli ahumado forman parte de las entradas pensadas para compartir dentro de su propuesta de cocina a la leña. La preparación parte de acelga fresca trabajada en dos etapas: el tallo se saltea primero con ajo en láminas, lo que perfuma el aceite y permite lograr una textura al dente, mientras que la hoja se incorpora luego, cortada fina y salteada brevemente en sartén de hierro, conservando color y evitando exceso de humedad. A la mezcla se le agregan huevo, leche, ajo en polvo, sal, pimienta y una pizca de bicarbonato, y al momento de armarlos se suma soda bien fría, que aporta aireado y una textura más liviana. Los buñuelos se sirven recién hechos con rodajas de limón o lima apenas quemadas y un dip de alioli ahumado, una combinación que se integra a una carta que incluye pizzas de estilo porteño, focaccias horneadas, pastas artesanales y platos pensados para compartir en sus salones o en la terraza con vista a la avenida Santa Fe.
Dirección: Av. Santa Fe 1430, Recoleta.
Instagram: @cantinarecoleta
CON PESTO Y TOMATES ASADOS EN MAGO
En la sección de entradas de Mago Parrilla de Mercado, los buñuelos de acelga se convierten en uno de esos bocados que sorprenden por su simpleza bien hecha. Dorados y crujientes por fuera, con un interior esponjoso donde la acelga conserva su frescura y un dejo herbáceo, logran ese equilibrio perfecto entre textura y sabor que remite a la cocina casera pero con un giro propio de la parrilla. Se sirven acompañados de un pesto, que aporta notas frescas y aromáticas, y de tomates asados a las brasas, un detalle que marca la diferencia: el fuego les da dulzor, profundidad y un toque ahumado que realza cada bocado. El resultado es una entrada generosa, sabrosa y llena de carácter, que transforma un clásico tradicional en una experiencia que abre el apetito y anticipa el espíritu de esta parrilla.
Dirección: Monroe y Montañeses, Belgrano.
Instagram: @magoparrilla
CON ACENTO ESPAÑOL EN LA BOQUERÍA
En La Boquería, el bodegón moderno palermitano que combina sabores ibéricos con una impronta bien nacional, los buñuelos de espinaca se convirtieron en uno de los platitos más celebrados de la carta. Dorados y crujientes por fuera, con un interior suave, húmedo y lleno de sabor vegetal, están elaborados con una mezcla ligera que se airea antes de freírse, logrando esa textura esponjosa que los vuelve irresistibles. Se sirven acompañados por una mayonesa de limón hecha de manera artesanal, cuya acidez fresca realza cada bocado y equilibra la untuosidad del buñuelo. Son ideales como abreboca, perfectos para compartir al centro de la mesa y aún mejores si se disfrutan junto a la selección de vermuts y vinos del lugar.
Dirección: Soler 5101, Palermo.
Instagram: @laboqueriagrill
PARA DISFRUTAR AL AIRE LIBRE EN CROQUE MADAME PALACIO PAZ
En Croque Madame Palacio Paz, los buñuelos de espinaca y acelga se lucen dentro del menú de platitos exclusivos del jardín, convirtiéndose en uno de esos bocados que conquistan desde el primer crujido. Elaborados con una mezcla ligera de hojas frescas, aireada y trabajada para lograr una textura esponjosa, se fríen hasta obtener una capa exterior dorada y crocante que contrasta con un interior suave, húmedo y lleno de sabor vegetal. Se sirven acompañados de una salsa artesanal de alioli, cremosa y con un toque justo de ajo, que potencia la frescura de las verduras y aporta una nota untuosa que redondea cada bocado. Ideales como abreboca para compartir al centro de la mesa, encuentran su mejor versión cuando se disfrutan junto a la promoción especial del jardín: 2×1 en aperitivo Ramazzotti o cerveza Stella Artois, una combinación perfecta para dejarse llevar por el clima relajado y elegante del Palacio Paz.
Dirección: Avenida Santa FE 750, Retiro.
Instagram: @croquemadamepalaciopaz


