Día internacional del té: cómo se reinventa la infusión más saludable del mundo

Con un volumen estable de 80.000 toneladas de té seco al año, Argentina consolida su presencia global impulsada por el boom del bienestar y una nueva segmentación del consumo que vincula a las infusiones con las emociones. Los secretos detrás de un hábito ancestral que pisa fuerte en las nuevas generaciones y el sello de una marca que propone una variedad para cada momento del día.

El Día Internacional del Té se celebra cada 21 de mayo, por iniciativa de la ONU, quien determinó esta fecha con el objetivo de promover la producción y el consumo sostenibles de esta infusión en todo.

Sus orígenes se remontan a más de 5.000 años en la antigua China y hoy, lejos de ser una simple costumbre del pasado, el té está vigente y gana terreno entre los jóvenes, quienes la eligen no solo por hábito, sino por la experiencia asociada a su estado de ánimo y a sus pequeños rituales cotidianos.

El té es la segunda bebida más consumida del mundo, solo superada por el agua, y se corona como la opción más saludable a nivel mundial, debido a su alto contenido de antioxidantes, flavonoides y vitaminas.

Sus beneficios médicos son contundentes: actúa como un escudo que fortalece el sistema inmunológico, mejora la circulación sanguínea, regula el déficit de hierro y activa una función diurética que colabora de forma directa con la depuración del organismo.

En sintonía con esta búsqueda integral de bienestar, el mercado local responde con innovación y una ampliación de las ocasiones de consumo tradicionales hacia momentos de merienda y disfrute diario. Y hoy el té se posiciona como el nuevo protagonista del universo “wellness” y el diseño de espacios: desde el auge de los “rincones de té” estéticos en el hogar, pasando por la vajilla minimalista de cerámica artesanal, hasta su consolidación en las cartas de los cafés de especialidad. “En la cultura local, cuando el consumidor busca este tipo de alivio y frescura para complementar sus comidas, acude a una frase popular: “el té digestivo se dice Cachamai”, dice Graciela Rastelli, CEO de la marca.

La histórica marca diseña y envasa las infusiones que conquistan tanto los hogares de todo país como los paladares internacionales más exigentes.

Los elegidos de Cachamai, sinónimo de té digestivo

Su valor de marca se impone a nivel popular con el reconocimiento a Cachamai como sinónimo de té digestivo – especialmente con las variantes de hierbas digestivas como las de Boldo y de Manzanilla-, sumados a los té monohierbas como boldo, manzanillas, menta y tilo; más el tradicional té verde y toda la línea premium O´Clock que incluye las variedades Earl Grey; Té negro y chocolate; Té negro hibiscus y el particular blend Lemon Grass.

“Detrás de cada saquito de té hay una cadena de valor que une la tradición productiva con la innovación industrial argentina”, agrega Graciela Rastelli, Ceo de Cachamai. En un contexto global cada vez más competitivo, el desafío del sector pasa por seguir evolucionando hacia propuestas con mayor valor agregado, alineadas con consumidores que priorizan bienestar, funcionalidad y sustentabilidad. El té argentino continúa demostrando su capacidad de crecer, adaptarse y proyectarse al mundo.