Desde Vista Flores, la joven bodega Canteros Wines te propone celebrar este día con “Al Acecho Chardonnay”.
Un vino producido con uvas de Agua Amarga, a 1100 ms. de altura.
Es fresco, con textura y se caracteriza por su concentración y complejidad.
Al Acecho Chardonnay
Mendoza, mayo de 2026. El jueves 21 de mayo se celebra el Día Internacional del Chardonnay. La joven bodega mendocina Canteros Wines, proyecto de los primos, Bautista Canteros, Germán Canteros, Valentín Canteros y Juan Ignacio Arnulphi, quien es además el enólogo de la bodega, invita a celebrarlo con un ejemplar de su línea “Al Acecho”: Al Acecho Chardonnay.
Se trata de un vino que proviene de un viñedo de Agua Amarga, a 1100 metros de altura, con muy baja carga de uva. Condición que le aporta concentración natural y una expresión aromática elegante desde el origen.
Equilibrio entre frescura y textura
Al Acecho Chardonnay es un vino blanco con presencia. Fresco y con textura, sin recurrir a la madera.
“Este chardonnay proviene de un viñedo antiguo en Agua Amarga. Que nos deslumbró por su concentración y complejidad. Prensado racimo entero, se le realiza apenas un desborre ligero y se fermenta a baja temperatura. Es un blanco sin madera, con aromas a manzana verde y a pera”, señala Juan Arnulphi, enólogo de la bodega.
Composición varietal: 100% Chardonnay
Origen: Vista Flores, Valle de Uco,
Mendoza, Argentina.
Alcohol: 13.7 %
Acidez: Act. 6,5
PH: 3,33
Precio sugerido $18.000
El Chardonnay se celebra a nivel mundial el jueves 21 de mayo. Es una uva de piel verde, originaria de la región vinícola de Borgoña, en el este de Francia. El Chardonnay argentino destaca por su frescura, alta acidez y notas minerales.
Acerca de Canteros Wines: Un proyecto que une pasión, visión y raíces.
Canteros Wines es el proyecto de los primos Bautista Canteros, Germán Canteros, Valentín Canteros y Juan Ignacio Arnulphi. Lleva como denominación el apellido de la familia de sus cuatro fundadores: un nombre que es herencia, compromiso y unión. Nace de una charla entre ellos, con el deseo de transformar un sueño en un proyecto real: crear algo nuevo en el mundo del vino.
En su finca propia en Vista Flores, Valle de Uco, Mendoza, recuperaron viñedos plantados en 1914. Poniendo en valor un terroir con historia, pero también con futuro.
Cada uno de los primos está involucrado en una parte específica de la producción. Complementan sus distintas experiencias y recorridos, con una única motivación: crear vinos ricos, con la impronta del sur del Valle de Uco y que expresan la fuerza de un viñedo con historia y la pasión de una familia unida.



