El 9 de Julio suele celebrarse con locro, empanadas y reuniones familiares, pero también puede convertirse en una oportunidad para mirar la historia desde otro lugar. En pleno casco histórico porteño, frente a la Plaza de Mayo, el NH Collection Centro Histórico Buenos Aires propone una experiencia que combina gastronomía y patrimonio en torno a una de las fechas más significativas del calendario argentino.
La invitación gira alrededor de un Té Patrio pensado como un recorrido por los sabores tradicionales mientras el historiador Martín Leguizamón, creador del proyecto Cruzando Siglos, comparte anécdotas, curiosidades y episodios menos conocidos vinculados con la declaración de la Independencia. El encuentro busca alejarse de la clase magistral para transformar la sobremesa en un espacio de conversación donde la historia acompaña cada servicio.
El escenario también aporta lo suyo. El hotel ocupa un edificio privilegiado frente a la Plaza de Mayo, desde donde las cúpulas y construcciones históricas del centro de Buenos Aires ofrecen un marco que dialoga naturalmente con la temática del encuentro. El paisaje urbano funciona como una extensión del relato y convierte a la ciudad en parte de la experiencia.
La propuesta gastronómica reúne clásicos de la hora del té con guiños a la cocina local. La selección incluye tés en hebras, café, chocolatada, espumante y bebidas sin alcohol, acompañados por finger sándwiches, avocado toast, bruschettas de salmón, scones, chipá y una amplia variedad de especialidades dulces. Pastelitos, churros, alfajores, mini tartas, frutas frescas y mermeladas caseras completan una mesa concebida para disfrutar sin apuro.
Más allá del menú, la iniciativa recupera una tradición muy porteña: la del té como momento de encuentro. En este caso, la conversación se enriquece con relatos sobre los protagonistas de 1816, las costumbres de la época y los hechos que dieron forma a uno de los capítulos fundamentales de la historia argentina.
La propuesta invita a celebrar el Día de la Independencia desde una perspectiva diferente, donde el patrimonio, la gastronomía y la memoria se encuentran en una misma mesa. En una ciudad que conserva buena parte de los escenarios donde se escribió la historia nacional, compartir una taza de té puede convertirse también en una forma de volver a recorrerla.
Por Flavia Tomaello, https://flaviatomaello.blog/, Instagram @flavia.tomaello


