Con vista privilegiada al río, cocina estacional, coctelería inspirada en distintos senderos del mundo y una ambientación marcada por texturas, luz cálida y vegetación, Sendero inaugura una nueva forma de vivir la noche porteña. Una experiencia que fluye entre platos, cócteles, DJs y energía social, culminando en una pista abierta que redefine el concepto de restaurante festivo.
En lo más alto de la Costanera y con una vista inigualable al Río de la Plata nace Sendero, un restaurante que redefine la noche porteña con un concepto que fusiona gastronomía, bar y entretenimiento. Inspirado en los listening bars y restaurantes festivos de Europa y Estados Unidos, abrió sus puertas en agosto de 2025 proponiendo una experiencia donde la velada fluye con naturalidad: comienza con una gran cena y culmina con una pista abierta, sin necesidad de cambiar de lugar.
El espacio tiene una estética contemporánea marcada por la presencia de materiales naturales. La entrada deslumbra con macetas grandes en tono cemento, mucha madera y lámparas colgantes tejidas, que dan una iluminación cálida y tenue. Por su parte, una imponente cava de 5×3 metros -15 m2- de Moët & Chandon, única en el país, exhibe más de 250 botellas de vino. Otro detalle a destacar es la gran barra que toma protagonismo y se vuelve ideal para disfrutar de un cóctel en las cómodas sillas que la acompañan o en las mesas altas de ese sector.
Siguiendo el recorrido, el salón es amplio, con techos altos y estructuras de hormigón a la vista que le dan un aire moderno e industrial, suavizado por la vegetación, así como grandes ventanales que ofrecen una vista privilegiada al río. Se encuentra dividido por un corredor selvático que se integra a las mesas y que separa áreas sin aislarlas, creando una sensación de oasis interior aportando un ambiente tropical. El mobiliario mezcla madera, mármol, tapizados en tonos neutros y almohadones verdes. Cabe destacar que Sendero además cuenta con un salón privado en el piso superior, con barra independiente y capacidad para 60 personas, ideal para eventos y celebraciones privadas.
La cocina de Sendero, liderada por Juan Madero —que contó con la asesoría de Martín Lukesch—, se apoya en una mirada cosmopolita y estacional que parte del vínculo directo con productores. La carta —que se renueva cada cuatro meses— surge de cultivos cuidadosos y materias primas seleccionadas en origen, como los vegetales agroecológicos y las carnes de pastura.
La propuesta invita a compartir y armar la mesa como una composición colectiva, con entradas como las ostras patagónicas, el ceviche de pesca blanca, la trucha curada, la burrata, los taquitos de langostinos crocantes, los espárragos asados al carbón, los buñuelos de kale y kimchi y las empanadas de vacío fritas. En las brasas brillan el truchón patagónico, el lenguado con manteca de alcaparras, el matambrito de cerdo, el ojo de bife, el bife de chorizo mariposa y la hamburguesa casera. Completan la carta platos como la milanesa de bife de chorizo, los malfatti de salmón gratinados, el risotto de espinacas, los agnolottis de cabutia, el curry verde de porotos mung y ensaladas frescas como la Caesar, la de rúcula y tomates secos o la de quinoa y espinaca. Una cocina honesta, simple en apariencia pero precisa en técnica, donde la estacionalidad y el producto marcan el pulso de cada plato.
La coctelería, creada por Martín Suaya y ejecutada por el bartender de la casa, Braian Costa, sigue la misma línea conceptual: una carta inspirada en distintos “senderos” del mundo. El Ruta del Vino celebra la uva en múltiples expresiones —vino rosado, espumante, almíbar de flores, frambuesa y gelatina de naranja— mientras que el Camino de las Conservas rinde homenaje a la tradición rural argentina mediante una mezcla de Chardonnay, Carpano Bianco, mermelada de naranja y un toque picante. A estos se suman opciones que amplían el mapa sensorial de Sendero: cócteles frescos y herbales con guiños asiáticos, versiones cítricas que equilibran frutas y especias, y cócteles más intensos pensados para maridar carnes y brasas. El resultado es una coctelería narrativa, precisa y creativa, que acompaña la identidad del lugar y dialoga con la estacionalidad de la cocina.
Las noches en Sendero se despliegan como una experiencia multisensorial, guiada por el DJ residente Gonzalo Iribarren, cuyos sets —entre house, afro house, progressive y organic sounds— acompañan la energía del lugar, desde la cena hasta la madrugada. El espacio también recibe DJs nacionales e internacionales, además de sesiones de vinilos en vivo que enriquecen su propuesta musical.
Cuando llega la medianoche, las luces bajan, el ritmo crece y las copas circulan entre mesas que se convierten en pista. La música, curada con la sensibilidad de los listening bars europeos, envuelve sin invadir, generando un clima vibrante y sofisticado.
Más allá de su carta y su estética, Sendero se distingue por su espíritu social: un punto de encuentro perfecto para quienes buscan disfrutar sin excesos, con estilo y calidad, en un ambiente cuidado donde la gastronomía, la coctelería y la música conviven hasta entrada la madrugada.
Dirección: Av. Rafael Obligado 6600, Costanera Norte
Horarios: miércoles a sábados de 20 a 2h.
Instagram: @senderocostanera


