Copetín, un bar vintage con el encanto del barrio en Villa Devoto

Ubicado en la icónica manzana triangular de Villa Devoto —una esquina sobre la diagonal Fernández de Enciso en la que se encontraba el histórico bar La Manzanita—, este rincón recrea la esencia de las décadas de 1960 y 1970. El acogedor espacio, ideal para los amantes de lo retro, ha logrado atraer a los amantes de la buena gastronomía y fidelizar a sus clientes, quienes regresan atraídos por su encanto y su propuesta.

En el corazón de Villa Devoto, abre sus puertas un nuevo rincón para cautivar los sentidos y evocar la nostalgia: Copetín. Inaugurado en noviembre de 2024 donde funcionaba La Manzanita, este bar recupera el alma de un emblema de décadas pasadas. Aquí, cada plato es un viaje a la memoria emotiva, con picadas que invitan al reencuentro, platitos para picar que saben a hogar y sándwiches originales y selectos.

El bar tiene dos niveles: una planta baja y un primer piso que ofrece un salón amplio, ideal para grupos numerosos. La esquina triangular le otorga una distribución única, ya que el salón se ensancha al entrar. Cuenta con un espacio en la vereda, protegido del frío, perfecto para disfrutar al aire libre, con varias mesas para dos o cuatro personas. En la planta baja, hay varias mesas de seis y de dos comensales, mientras que el primer piso puede albergar hasta 44 personas, incluyendo una mesa redonda en la esquina triangular. La presencia de amplias ventanas garantiza abundante luz natural en todo el sitio.

El mobiliario de Copetín es una oda al diseño retro, con sillas de cuero marrón que invitan a quedarse. Las mesas de fórmica, en diversos colores, tamaños y formas, complementan la estética vintage. La mayoría de los objetos y muebles han sido restaurados, aportando autenticidad al ambiente.

La carta se distingue por sus platitos para picar, ideales para compartir. Entre ellos, las tres variedades de copetín rinden homenaje a las calles que forman la esquina, con opciones como el González, con queso Mar del Plata, jamón cocido, tortilla de papa, vitel toné y berenjenas en escabeche. Las tortillas con toppings son otro clásico, como la Tortilla Copetín (jamón cocido, pimientos asados, sardo rallado y perejil fresco picado), y las fainás gratinadas, variadas y originales, que incluyen alternativas con cherrys confitados, hongos salteados, cebolla caramelizada y verdeo o morrones en conserva.

Como platos principales, Copetín ofrece pizzas napoletanas clásicas —Margarita y Pepperoni, por ejemplo— y otras más elaboradas, como la de hongos (base blanca de crema, mozzarella, champiñones, cebolla caramelizada, stracciatella y verdeo) o la de mortadela (queso crema, mozzarella, mortadela con pistachos, stracciatella, maní tostado y pesto de albahaca). Los sándwiches de pan de pizza son también un punto fuerte: entre los más distinguidos están el “De Vitel” (con vitel toné, huevo, verdes y tomatito), el “Especial Copetín” (una canoa de masa madre rellena de Philly Cheese, huevos estrellados y queso gratinado) y el “De Mila completito” (milanesa de peceto, lechuga, tomate, queso, huevos fritos y dip de alioli).

Para el postre, Copetín propone cuatro opciones con identidad propia: el clásico vigilante, flan con dulce de leche, triffle y el postre insignia de la casa, Copetín (para dos o tres personas, en pan de pizza con Nutella, fruta de estación, crema batida, maní tostado y chips de chocolate).

La barra ofrece cócteles clásicos como Fernet, Caipiroska y Negroni, además de vermuts como Carpano (rojo con soda o tónica) y Cinzano (rojo con soda o tónica). También cuentan con sidra tirada de la marca 1888. Cabe resaltar que durante la semana suelen tener propuestas de menús a precios especiales, que incluyen un plato para picar, un principal y dos bebidas.

Copetín se erige así como un verdadero refugio en Villa Devoto, un lugar donde el tiempo parece detenerse para disfrutar de la buena compañía, los sabores genuinos y la nostalgia bien entendida. Con cada detalle, desde su ambientación cuidadosamente restaurada hasta sus platos innovadores que rinden tributo a lo clásico, invita a crear nuevos recuerdos en un ambiente que celebra la esencia del barrio, la alegría de compartir la mesa y la fusión de buena gastronomía con eventos musicales frecuentes que enriquecen la visita. En síntesis, el ámbito ideal para quienes buscan una experiencia cálida, deliciosa y con un toque de encanto atemporal.

Copetín
Dirección: Fernández de Enciso 4370, Villa Devoto.
Horarios: martes a jueves y feriados, de 18 a 0 h; viernes y sábado, de 18 a 00:30 h, y domingos, de 12:30 a 17 h.
Instagram: @copetindevoto