UN ATARDECER JUNTO AL EGEO, LA TERRAZA ILUMINADA POR ESTUFAS QUE PROYECTAN DESTELLOS SUAVES, EL AROMA DE LOS PINOS MEZCLADO CON LA BRISA SALINA. EN EL AVRA BAR DEL FOUR SEASONS ASTIR PALACE HOTEL ATHENS, CADA DETALLE CONSTRUYE UNA ESCENA DONDE EL TIEMPO PARECE DESACELERARSE. LA EXPERIENCIA COMIENZA CON UN GESTO SENCILLO, ELEGIR UNA COPA Y DEJAR QUE LA CONVERSACIÓN FLUYA MIENTRAS LA LUZ CAMBIA.
Una bebida ligera acompañada por bocados cuidadosamente pensados, un intercambio cómplice con el bartender mientras el resto de la mesa se completa, una carta que esconde breves relatos entre sus páginas, un clásico impecable o una creación contemporánea que se despliega en capas. Todo se articula con una estética refinada y una musicalización precisa, sostenida por un servicio que se mueve con seguridad discreta incluso cuando el salón vibra de actividad.
La identidad del bar se apoya en la visión de Nikos Tachmazis, actual responsable de la barra. Su formación comenzó en Patras a los dieciocho años y continuó en Londres, donde integró equipos en espacios emblemáticos como Bar Termini en Soho y 69 Colebrooke Row, pionero en la incorporación de laboratorio propio para experimentación líquida. Su recorrido incluyó también el Four Seasons en Trinity Square y el creativo Artesian, antes de sumar una etapa en el Four Seasons de Milán y regresar a Grecia para liderar Avra.
Desde la barra de mármol, sus movimientos transmiten concentración y calma. Pear combina ron blanco redestilado con cardamomo y cilantro, cordial de pera y una leve carbonatación que aporta vivacidad. Una fina rodaja de fruta corona el vaso alto, subrayando la precisión estética. Pine traduce el entorno natural del hotel en un trago, ginebra infusionada con agujas de los pinos que rodean el complejo y jarabe elaborado con jugo y cáscara de mandarina que intensifica el color y el perfume. Un giro de piel cítrica sobre el hielo libera aromas que dialogan con el paisaje.
Las creaciones de autor se organizan alrededor de cuatro ejes que remiten al ciclo de las plantas y al paso de las estaciones. Hojas, flores, semillas y frutos maduros se transforman en destilados y jarabes que capturan distintas fases de crecimiento. En verano, Pine adquiere matices a partir de las piñas, mientras Pear explora el carácter de las hojas en lugar de la fruta. Cada variación expresa una lectura botánica aplicada al cóctel.
El apartado dedicado a los lácteos propone otra dimensión sensorial. Dairy integra coñac infusionado con copos de chocolate blanco y crema de mascarpone, sumando jugo de manzana verde y Palo Santo, madera aromática frecuente en perfumería. La combinación aporta profundidad amaderada y frescura cítrica, coronada por un disco de chocolate que se funde lentamente sobre el hielo.
Para quienes buscan referencias clásicas, la selección incluye veinticuatro recetas que atraviesan distintas épocas y geografías. Gibson, Sazerac, Adonis con Fino Sherry, Perfect Lady, Mary Pickford y Penicillin comparten espacio con otras opciones menos previsibles. Cada trago se acompaña de una breve escena evocada por los propios bartenders, recuerdos de bares en París, pueblos italianos, despedidas, encuentros y últimas rondas antes del cierre. La carta se convierte así en un compendio de historias condensadas.
El espacio interior combina vegetación, piezas de arte, libros y valijas vintage que refuerzan la sensación de escapada sofisticada. La terraza, abierta hacia el mar y el bosque, integra naturaleza y arquitectura en un mismo encuadre.
Avra articula técnica, territorio y narrativa en cada servicio. Más que una simple barra de hotel, funciona como un escenario donde la hospitalidad adquiere forma líquida y cada copa encierra un relato.
Por Flavia Tomaello, https://flaviatomaello.blog/, Instagram @flavia.tomaello


