La Ópera lanza sus Noches de Vermú

La histórica confitería de Corrientes y Callao presentó desde el 24 de septiembre una nueva propuesta de aperitivos inspirada en uno de los grandes rituales porteños. Vermú, Americano, Cynar y Hesperidina, acompañados por olivas rellenas de roquefort fritas y papas chips, serán parte de una experiencia que recupera el espíritu de las viejas noches de bar.

Hay rituales que parecen nuevos sólo porque cambiaron de nombre. Mucho antes del after office, Buenos Aires ya tenía el aperitivo, el vermouth y la mesa compartida antes de la cena.

Ese espíritu vuelve ahora a La Ópera, la histórica confitería de Corrientes y Callao fundada en 1928, que desde el 24 de septiembre, en coincidencia con la Noche de los Bares Notables, lanzó sus Noches de Vermú.

La propuesta recupera una costumbre profundamente asociada a la cultura de los bares porteños: reunirse al caer la tarde, pedir un aperitivo y dejar que la noche empiece alrededor de una mesa.

Siete aperitivos para recuperar un clásico porteño

La carta especial incluye distintas versiones de aperitivos clásicos:

  • Vermú Rosso con soda y rodaja de naranja.
  • Fernet con soda y Vermú Rosso.
  • Vermú Rosso con soda y Campari, acompañado con rodaja de naranja.
  • Americano con soda y limón.
  • Cynar con soda y rodaja de pomelo.
  • Americano con soda y Campari, acompañado con rodaja de naranja.
  • Hesperidina con soda.
  • Todos los aperitivos estarán acompañados por olivas rellenas de roquefort fritas y papas chips.

Un ritual que vuelve a Corrientes y Callao

La elección de La Ópera no es casual. Desde 1928, el bar forma parte de una de las esquinas más emblemáticas de Buenos Aires, punto de encuentro para quienes van al teatro, recorren librerías, salen a comer o se detienen a tomar un café.

Por sus mesas pasaron escritores, actores, músicos y personalidades de distintas generaciones. Ricardo Piglia fue durante años uno de sus habitués: según recuerdan desde el propio restaurante, llegaba, pedía un café y podía quedarse hasta seis horas escribiendo frente a los ventanales del salón.

También forman parte de la memoria del lugar Evita, cuando recién llegó a Buenos Aires y recorría los teatros, Alberto Olmedo, Jorge Porcel, Beatriz Salomón, Silvia Pérez, Dyango, entre otras figuras vinculadas a la cultura y la vida pública.

Corrientes y Callao quedó además inmortalizada en canciones y poemas. Joaquín Sabina la convirtió en imagen poética en Resumiendo, mientras que la esquina fue bautizada en 1995 como “Esquina Horacio Ferrer”, en homenaje al poeta del tango y autor de Balada para un loco. Una placa ubicada en el frente de La Ópera recuerda también su paso por el lugar.

Así, entre cafés, teatros, librerías, sobremesas y canciones, La Ópera fue testigo de distintas épocas de la ciudad.

El aperitivo, antes del after office

Las nuevas Noches de Vermouth buscan recuperar precisamente esa manera de encontrarse.

El aperitivo funcionó durante décadas como una pausa entre la tarde y la noche: una copa, algo salado para compartir y tiempo para conversar antes de la cena. La propuesta de La Ópera retoma ese gesto con una carta centrada en bebidas tradicionales y sabores clásicos.

Mucho antes del brunch y del after office, Buenos Aires ya tenía sus propios rituales. Casi cien años después, La Ópera vuelve a ponerlos en escena.

La Ópera

Fundación: 1928

Dirección: Av. Corrientes 1799, esquina Callao, Ciudad de Buenos Aires

Horarios: lunes a viernes de 7 a 1 h. Sábados y domingos, 24 horas.

Instagram: @laopera.bar