La parrilla de Liniers creada por el sommelier de carnes, Julio Gagliano, presenta nuevas entradas y principales que amplían su propuesta, sin dejar de lado los cortes de carne de pastura y las preparaciones que ya son parte de su identidad.
En Viejo Patrón, la carta suma novedades que conviven con algunos de los platos más elegidos de la casa. Creada por el sommelier de carnes profesional, Julio Gagliano, la parrilla de Liniers especializada en carnes de pastura incorpora nuevas entradas y principales que combinan productos clásicos de la parrilla con otras preparaciones, mientras mantiene como eje la calidad de la materia prima y el cuidado de las cocciones.
La propuesta gastronómica tradicional de Viejo Patrón , diseñada por el chef ejecutivo Gastón Reynoso, ahora cuenta con nuevas entradas, como el chorizo mariposa artesanal de la casa, gratinado con queso reggianito y provolone y acompañado de salsa criolla o chimichurri, dos alternativas que aportan frescura y carácter. También se suma la empanada de vacío, provoleta y chimichurri, que llega a la mesa con un dip de salsa yasgua. Otra novedad es la provoleta completa , preparada con cebolla caramelizada al Malbec, morrón asado y tomates cherry salteados con romero, terminada con aceite de oliva y orégano.
Dentro de las entradas que la cocina recomienda probar se encuentran los buñuelos de espinaca, servidos con fondue de pomodoro, lactonesa de ajo y queso parmesano; el crocante de salmón, presentado en forma de croquetas; y la tortilla de papas, con provoleta gratinada y un toque de chimichurri. La selección también incluye mollejas finamente cortadas y doradas, acompañadas de limón asado; la provoleta Nonna Pia, con aceite de oliva y orégano fresco; y una burrata con jamón crudo, sobre un colchón de rúcula y tomates cherry.
En el apartado de principales, las novedades tienen a las carnes como protagonistas: el ojo de bife de 350 gramos, gratinado con una combinación de provolone y reggianito, huevo frito y morrón asado, con papas españolas como guarnición; y el vacío de 400 gramos, cocido lentamente y presentado sobre una base de morrones, tomates y cebollas asadas.
Por su parte, entre los platos sugeridos para compartir que ya son clásicos de la carta se destaca el mix de carnes para cuatro personas, una tabla que reúne tira de asado banderita, 400 gramos de vacío, dos chorizos artesanales, dos morcillas y 300 gramos de matambrito de cerdo, y se acompaña con papas fritas y ensalada mixta . La cocina también propone salir de los cortes tradicionales con el salmón all’acqua pazza, servido con papas al vapor, tomates cherry salteados, alcaparras y aceitunas negras, cocinados con vino blanco y terminados con menta fresca; y el Bristeck, una tapa de asado marinada en salsa barbacoa y cocida a baja temperatura durante un proceso prolongado, que se acompaña con boniatos grillados y caramelizados.
Con estas incorporaciones, Viejo Patrón amplía las alternativas de su carta y refuerza una propuesta que combina el oficio parrillero con platos de impronta propia. Ubicado en una antigua casona de estilo francés en el barrio de Liniers, desde el 2015 el restaurante fue creado por Julio Gagliano trabaja con cortes de novillos criados a pastura y una selección de productos elegidos con especial atención a su origen y calidad.
Viejo Patrón
Dirección: Av. Larrazábal 502, esq. Patrón, Liniers.
Horarios: lunes a domingos de 12 a 16 h y de 20 a 00 h.
Reservas: 4641-4584 y 2141-6532
Whatsapp: 54 11 3062-3572
Instagram: @viejopatronrestogrill


