16 de enero – Día Internacional de la Croqueta

Un clásico que es puro sabor

DE CECINA WAGYU EN MADRE ROJAS
En Villa Crespo, el restaurante Madre Rojas, a cargo del chef y sommelier Juan Ignacio Barcos, sobresale por una gastronomía de alto nivel y el concepto del terroir como sus ejes, para exhibir la diversidad de la carne y el vino a través de los paisajes nacionales. Entre sus entradas frías y calientes se recomienda degustar las croquetas de cecina wagyu, uno de los cortes protagonistas del lugar. Se trata de un chacinado similar al jamón que, en este caso, en lugar de cerdo utiliza vaca wagyu. La mezcla para esta creativa receta se prepara con cecina cortada, que luego se apana con panko y se fríe en grasa wagyu. Para la presentación final, se emplata con miel de gochujang -una salsa picante coreana- y alioli para coronar.
Dirección: Rojas 1600, Villa Crespo.
Instagram: @madrerojas

CROQUETAS CON PESCA DEL DÍA EN BARRA CHALACA
Barra Chalaca es el tercer proyecto de Gastón Acurio en el país y se presenta como una barra cebichera que rinde homenaje a las cantinas del Puerto del Callao, con una cocina centrada en el mar y en sabores reconocibles de la tradición peruana. En una carta que reúne cebiches, causas y arroces con pescados y mariscos, las croquetas marineras ocupan un lugar propio y dialogan con influencias de otras cocinas. Se preparan a partir de pesca del día —lenguado, mero, corvina o pescadilla— combinada con salsa bechamel y pasta de tomate, se rebozan en panko y se fríen hasta lograr un exterior dorado y crujiente. La presentación suma cilantro, morrón picado y perejil deshidratado, y se completa con dips de salsa tari elaborada con ají limo, ají amarillo, cilantro, mostaza y jugo de limón, que aportan frescura y carácter.
Direcciones: Arévalo 1392, Palermo; Bulnes 2579, Palermo; Montañeses 2599, Belgrano.
Instagram: @barrachalacaarg

DE MORCILLA CON EMULSIÓN DE MANZANA VERDE Y OLIVA EN RUFINO
Rufino le da una vuelta a un clásico del asado como es la morcilla convirtiéndolas en crocantes y originales croquetas, ideales para comenzar la velada en esta moderna parrilla ubicada en el hotel Mio Buenos Aires, en Recoleta. Esta entrada se presenta en formato redondo de 30 g por unidad, y en su relleno incluye –además del embutido– cebolla blanca y de verdeo, nueces, arándanos secos, pimienta, sal y un toque de nuez moscada. El resultado es una croqueta crujiente gracias a su rebozado con panko y la fritura de su cocción. Las presentan con una emulsión de manzana verde, alioli y pickle de cebolla morada, una equilibrada combinación de notas cítricas, ácidas con elementos crujientes y cremosos, que se perciben desde el primer bocado.
Dirección: Av. Pres. Manuel Quintana 465, Subsuelo del Hotel Mío Buenos Aires, Recoleta.
Instagram: @rufinoarg

CROCANTES, SUAVES Y CON ABUNDANTE QUESO EN LA BOQUERIA
En La Boquería, las croquetas de papa rellenas de mozzarella se han convertido en uno de los platitos más celebrados de la carta, reflejando la fusión entre la parrilla argentina y los clásicos de la cocina española. Cada croqueta llega a la mesa caliente, con un exterior dorado y crocante, mientras que su interior conserva una textura suave y cremosa que permite disfrutar del queso derretido en cada bocado. Para lograr este equilibrio, las papas se hierven con cáscara junto con ajo y hojas de laurel para mantener el almidón, se convierten en un puré enriquecido con manteca y nuez moscada, y se rellenan con abundante mozzarella. Luego, cada croqueta se reboza en huevo, harina y pan rallado antes de freírse, y se sirve acompañada de barbacoa casera y un toque de perejil crespo. Este platito se integra dentro de una sección pensada para compartir, donde también se pueden disfrutar otras preparaciones como los huevos rotos con papas en doble cocción, jamón serrano y huevo frito, mientras que la carta de bebidas completa la experiencia con casi veinte etiquetas de vinos y una selección de cócteles frescos de temporada.
Dirección: Soler 5101, Palermo.
Instagram: @laboqueriapalermo

CON EL TOQUE ÚNICO DEL QUESO PATAGONZOLA EN PASILLITO
Pasillito propone vivir el espíritu de los auténticos bares de vinos y tapas españolas en el corazón del barrio de Palermo. La carta ofrece una original selección de tapas que acompañan el ritual del tardeo y un destacado son las croquetas de queso Patagonzola -de la reconocida marca Ventimiglia- variedad azul originaria de la Patagonia. Cada pieza se prepara con una base de bechamel y queso parmesano que logra una centro de textura fundente y una cubierta crocante. Se acompaña con un chutney de tomates casero, preparado con fruta madura y especias. El contraste entre la fritura y la salsa genera el contraste perfecto en cada bocado. Pasillito convoca a recorrer su cocina desde las tapas, el vino y un tardeo sin prisa.
Direccion: Gorriti 4391, Palermo.
Instagram: @pasillitobar

DE TERNERA, CON ROMERO FRESCO Y ALIOLI DE RÚCULA EN VILLEGAS RESTO
En Villegas Resto, el restaurante de raíces ganaderas que desde 2009 redefine la experiencia de la carne en Puerto Madero, las entradas funcionan como una antesala coherente de su propuesta integral, donde el respeto por la materia prima y el oficio parrillero marcan el pulso de la cocina. Dentro de ese recorrido, también hay espacio para elaboraciones que dialogan con la alta cocina y aportan variedad a la carta. Entre las opciones de entrada se destacan los arancini de ternera con romero fresco y alioli de rúcula, una propuesta que combina técnica, sabor y equilibrio, y que se integra de manera natural al espíritu del restaurante. Pensados para abrir el apetito o compartir, acompañan con solvencia una experiencia gastronómica que conjuga tradición, calidad y una mirada contemporánea sobre la cocina argentina.
Dirección: Avenida Alicia Moreau de Justo 1050, Puerto Madero.
Instagram: @villegasresto

DE AJÍ DE GALLINA Y REBOZADAS EN CASABE EN RONCONCON
Ronconcon propone cocina latina con recetas de Venezuela, Colombia, México, Perú y Ecuador, pensadas para armar la mesa y picotear. En ese recorrido, una de las opciones que resume el espíritu del lugar son las croquetas de ají de gallina, una relectura cuidada de un clásico peruano elaborada a partir de pollo desmenuzado y una salsa espesa de ají amarillo. En esta versión, llegan rebozadas en casabe —a base de mandioca—, crocantes por fuera y cremosas por dentro, acompañadas de salsa ocopa, maní y jalea de ají amarillo, que aportan el contrapunto justo entre picante y dulzor. Para acompañarlas, la barra sugiere el Amarillo Sour, preparado con pisco macerado en ají amarillo, maracuyá y limón, un cóctel fresco y aromático que dialoga con las especias del plato sin taparlas. La experiencia se vive en una casona colorida de Caballito, de clima cálido y relajado, con salón acogedor, mesas en la vereda y música alegre.
Dirección: Beauchef 527, Caballito.
Instagram: @ronconcon.ba

RECETA TRADICIONAL Y JAMÓN SERRANO ESPAÑOL EN LA VICENTE LÓPEZ
La Vicente López es un clásico de la zona norte que propone una cocina española basada en historia familiar y recetas heredadas. La carta cuenta con un apartado especial para las tapas, entre las que destacan especialmente las croquetas de jamón serrano. Preparadas con una base de bechamel, echalote y queso parmesano, el jamón español Gran Reserva Torre de Núñez, con 18 meses de curado aporta el ingrediente principal de este bocado. Una opción ideal para acompañar con un vermut, copa de vino, cerveza o cocktail en su cómodo salón en familia o con amigos.
Dirección: Av. Maipú 701, Vicente López.
Instagram: @lavicentelopezrestaurant

DE VACÍO AHUMADO EN FOGA
FOGA se ubica en la esquina de Thames y Honduras, en el corazón del barrio de Palermo. Esta nueva parrilla donde el humo es protagonista, utiliza para la cocción en cámara leñas seleccionadas y técnicas de ahumado clásico. Aquí la carta se destaca por un original tapeo, entre los que se destacan las croquetas de vacío ahumado, preparadas a partir de carne cocida al humo durante varias horas a baja temperatura. El vacío se desmenuza, se integra con base de bechamel y queso parmesano y se liga hasta obtener una mezcla uniforme. La preparación se moldea, se empana y se fríe para lograr contraste entre interior cremoso y exterior crujiente. Una opción ideal para degustar copa en mano mientras se disfruta de un cocktail clásico o de autor en su terraza, ideal para disfrutar de atardeceres entre amigos.
Dirección: Honduras 5098, Palermo.
Instagram: @foga_ahumados

DE CANTIMPALO Y DE PESCADO EN A CORUÑA
En Versalles, A Coruña es una cantina española de espíritu barrial donde el tapeo marca el ritmo y la mesa se arma para compartir. Entre los bocados clásicos, las croquetas condensan el carácter de la casa: cremosas por dentro y bien doradas por fuera. La de cantimpalo se prepara a partir de una bechamel espesa preparada con manteca y harina cocidas a fuego bajo, leche caliente y un relleno generoso de cantimpalo picado, ajo, queso sardo rallado y yema de huevo. Para el rebozado, se pasan por harina, huevo y pan rallado, y se fríen a 180 °C. Se sirven con mayonesa de pimentón ahumado, que aporta profundidad y un final especiado. También destaca la versión de pescado y langostinos, más suave y delicada, ideal para abrir el recorrido. Para acompañar, nada mejor que un vermut bien frío o una cerveza tirada, para tomar en un salón cálido con guiños a Galicia o en la vereda, que cobra vida al caer la tarde.
Dirección: Irigoyen 1801, Versalles.
Instagram: @acorunacantina

DE AJÍ AMARILLO Y SIN TACC EN NEKO
Neko propone una mirada moderna de la cocina nikkei, donde la fusión peruano-japonesa se expresa de forma creativa en una carta 100 % libre de gluten y centrada en el producto. Dentro de ese recorrido, las croquetas cremosas se distinguen como uno de los bocados favoritos de la casa. Se elaboran a partir de una bechamel de ají amarillo que lleva harina de arroz en la mezcla y se rebozan con panko especial sin TACC. Llegan a la mesa cubiertas con láminas de trucha curada en gravlax y se terminan con delicadas escamas de katsuobushi —bonito seco, fermentado y ahumado— que aportan profundidad umami y un final ahumado. Llegan en porciones de cuatro unidades y funcionan muy bien para abrir la experiencia o compartir al centro de la mesa, acompañadas por un Pisco Sour —con pisco, limón y Angostura— cuyo perfil fresco ayuda a realzar los sabores del plato. La propuesta se puede disfrutar en sus tres locales de Villa Crespo, Belgrano y Villa Devoto, ambientados con guiños a la estética japonesa y un clima cálido que invita a quedarse.
Dirección: La Pampa 1391, Belgrano; Velasco 471, Villa Crespo; Mercedes 3940, Villa Devoto.
Instagram: @nekosushi.ar

DE PAPA EN PUNTO MONA
Dentro de la nueva carta de Punto Mona, las croquetas de papa se presentan como una opción pensada para compartir y acompañar la propuesta de coctelería de autor. Están elaboradas con papas seleccionadas y queso, logrando un interior suave y cremoso, contrastado por una cobertura dorada y crujiente. Se sirven con un dip de ketchup casero, preparado en la cocina del bar, que suma acidez y equilibrio al conjunto. La calidad de las materias primas y el cuidado en la técnica refuerzan una preparación simple, precisa y bien definida. Estas croquetas encuentran un maridaje natural con cócteles como el Gaucho, que combina whisky, cedrón y notas herbales, o con otros más frescos y especiados de la carta. Ubicado en Chacarita, Punto Mona ofrece un ambiente industrial y glamoroso, con luz tenue, música en vinilo y una barra protagonista. Bajo la dirección de Mona Gallosi, el espacio propone una experiencia donde gastronomía, coctelería y atmósfera se integran con coherencia.
Dirección: Fraga 93, Chacarita.
Instagram: @puntomona.bar

DE POLLO EN PIZZA CERO
Dentro de su sección de tapeo, Pizza Cero suma croquetas de pollo pensadas para disfrutar sin apuros y llevar al centro de la mesa. Están rebozadas en una combinación de panko y pan rallado, que aporta una textura crocante por fuera y un interior suave, y se sirven con aderezos a elección. Funcionan especialmente bien acompañadas por un vermut clásico, uno de los maridajes habituales de la casa. El tapeo se completa con otros platitos de inspiración española e italiana, ideales para compartir y abrir la comida. El espacio invita a quedarse, con mesas al aire libre sobre la avenida Libertador y una vista arbolada que acompaña el ritmo del día. Así, Pizza Cero propone un encuentro que va más allá de la pizza y celebra el ritual de comer y beber bien.
Dirección: Av. del Libertador 1800, Recoleta.
Instagram: @pizzacero

DE AJÍ DE GALLINA EN BESTIAL FLY BAR
Entre las entradas de Bestial Fly Bar, las croquetas de ají de gallina se destacan por su textura lograda y su perfil especiado. Presentan un exterior bien crujiente ya que están rebozadas con pan rallado y panko y da paso a un interior cremoso y sabroso. Se acompañan con la salsa Bestial, creada especialmente para realzar el plato. Es una elección adecuada para abrir la experiencia y compartir en la mesa. Se llevan muy bien con un cóctel de autor como el Homero, que combina gin, licor de saúco, pomelo y un delicado toque de chipotle. Ubicado en el piso 11, Bestial Fly Bar funciona como un rooftop con vistas abiertas sobre la ciudad. Su impronta combina diseño, espectáculo y una atmósfera envolvente. Como valor agregado, el espacio cuenta con estacionamiento propio.
Dirección: Humboldt 2495, piso 11, Palermo.
Instagram: @bestial.flybar

JAMÓN CRUDO Y SALSA ROMESCO PARA DISFRUTAR A TODA HORA EN MERIENDA
Merienda propone sabores caseros para disfrutar durante todo el día en el corazón del barrio de Palermo. El espacio reúne desayunos, meriendas, almuerzos y cenas, con opciones elaboradas artesanalmente. Dentro del menú, los buñuelos de jamón crudo ocupan un rol destacado como una opción ideal para disfrutar como entrada o snack. Cada una de las cinco piezas que integran la porción combinan jamón crudo, salsa bechamel y un empanado de panko que le otorga la crocancia perfecta a cada bocado. El plato se acompaña con salsa romesco y hojas de albahaca que le dan frescura a esta preparación que acompaña almuerzos, cenas y snacks.
Dirección: Uriarte 2106, Palermo.
Instagram: @merienda.ar

DE HONGOS A LA PLANCHA CON SALSA ROMESCO EN SIFÓN
En Chacarita, Sifón se apoya en la soda como símbolo y en la tradición del barrio para construir su identidad, dentro de una casa chorizo adaptada que invita a quedarse. La carta acompaña ese espíritu con platitos pensados para acompañar a los vermuts y cócteles reversionados con soda y para compartir. Entre ellos, se distinguen las croquetas de perfil bien definido, exclusivas de la sede central. La versión de la casa es de hongos a la plancha, con una base de salsa bechamel y el contrapunto de una salsa romesco hecha con tomate, pimiento rojo, frutos secos tostados, aceite de oliva, vinagre, ajo y pimentón. Una opción que funciona como entrada o para sumar a la mesa, en sintonía con el clima relajado del lugar.
Dirección: Jorge Newbery 3881, Chacarita.
Instagram: @sifon.soderia

DE HONGOS CON LACTONESA DE MORRÓN ASADO EN OSTENDE
Ostende, en una esquina arbolada de Colegiales, propone una cocina que remite a los bodegones playeros y a la mesa compartida, con una ambientación estilo años 70 y una carta que combina platos de mar, recetas familiares y sabores italianos de la nonna. Dentro del apartado de entradas, las croquetas ocupan un lugar especial: se elaboran a partir de una bechamel firme de portobellos, puerro y ajo, con queso parmesano rallado, sal y nuez moscada, que se enfría antes del armado para lograr una textura precisa. Luego pasan por un rebozado cuidadoso —harina, huevo y rebozador, en doble paso— que asegura un exterior crocante y un interior cremoso. Se sirven acompañadas de una lactonesa de morrón asado, que suma un contrapunto suave y ahumado, y funcionan como una entrada ideal para abrir la comida con espíritu de bodegón costero.
Dirección: Virrey Loreto 3303, Colegiales.
Instagram: @ostende_ba

AHUMADAS EN RIBS AL RÍO
En Ribs al Río, las croquetas funcionan como una puerta de entrada directa al universo del ahumado. La base es carne de cerdo que pasa 12 horas en el ahumador, luego se desmenuza y se condimenta con coriandro, hinojo, sal, pimienta y un toque de barbacoa, logrando un perfil aromático profundo y bien especiado. Ese relleno se integra a una bechamel cremosa junto con queso pategrás, se moldea, se empana y se fríe hasta alcanzar una crocancia pareja por fuera y un interior húmedo, intenso y lleno de sabor. El contraste entre la textura crujiente y el corazón fundente es clave y refleja el cuidado técnico detrás de una entrada que no es solo un comienzo, sino un plato con identidad propia. En las sucursales tradicionales se sirven con salsa barbacoa black y alioli, reforzando el ADN BBQ de la casa. En cambio, en la sede del Barrio Chino la propuesta se adapta al entorno: las croquetas se presentan en formato pincho y se acompañan únicamente con alioli, en una versión más directa y pensada para el paseo gastronómico del corredor. Una entrada que resume el espíritu de Ribs al Río: técnica, humo y sabor sin concesiones.
Direcciones: av. Rafael Obligado 7010, Costanera; Av. del Libertador 3883, Paseo de la Infanta, Palermo; Av. del Libertador 4096, Bocha Polo, Palermo; Av. Monroe 1850, Barrio Chino, Belgrano; Silo Park, Mariano Castex 2885, Canning.
Instagram: @ribsalrio

CON ACENTO ESPAÑOL EN BILBAO
En Bilbao, las croquetas ocupan un lugar destacado dentro del ritual del tapeo, esas pequeñas joyas de la cocina española que invitan a compartir y a disfrutar sin apuro. Crujientes por fuera y cremosas por dentro, llegan a la mesa recién fritas, con ese dorado parejo que anticipa lo que viene: una masa untuosa y sabrosa, trabajada a partir de una bechamel bien trabada, pensada para sostener todo el carácter del relleno. La versión de la casa se prepara con jamón ibérico picado fino —una parte tostada y otra en crudo para sumar profundidad de sabor— y queso provoleta, que aporta notas lácteas y una textura envolvente. El resultado es una croqueta intensa, equilibrada y reconfortante, ideal para abrir la experiencia gastronómica o acompañar una ronda de vermouth de la casa, una copa de vino joven o una cerveza bien fría. Servidas como tapa y acompañadas con un dip de pesto de albahaca y almendras, las croquetas de Bilbao condensan la esencia del lugar: un plato para compartir y atesorar sabores y momentos.
Dirección: Thames 1795, Palermo.
Instagram: @bilbao_argentina

DE HONGOS Y PARA EL PICOTEO EN ORNO
En el Día de la Croqueta, ORNO celebra este clásico en clave ítalo-porteña con sus arancini de hongos, una versión que toma la lógica de la croqueta y la lleva al terreno del risotto. Se trata de bocados dorados y crocantes por fuera, elaborados a partir de un risotto de hongos con champiñones y polvo de hongos de pino, que en su interior esconden un corazón fundente de mozzarella fior di latte. Al llegar a la mesa, los arancini se sirven sobre una base de salsa de tomates reducida, con ciboulette fresca y un alioli de ajos confitados coronado con sriracha, que suma cremosidad y un leve picor. Una propuesta intensa, reconfortante y perfecta para compartir, que demuestra cómo ORNO reinterpreta los clásicos desde el juego, el producto y el sabor.
Dirección: Guatemala 4701, Palermo.
Instagram: @orno.pizzeria.cantina

DE PORTOBELLOS AHUMADOS EN CARMEN
En Carmen, el restaurante y pastificio de Palermo liderado por el chef Nacho Feibelmann, las croquetas de portobellos se convirtieron en uno de esos platos que condensan identidad, técnica y sabor. Esta versión vegetal está elaborada a partir de portobellos seleccionados que se ahúman lentamente al kamado y parte de un proceso clave en Carmen: aprovechar cada etapa de cocción para potenciar el sabor. Los hongos se cocinan a las brasas hasta concentrar sus jugos naturales, que luego se integran a una base cremosa, logrando una textura suave y profunda, con notas ahumadas que se perciben desde el primer bocado. Rebozadas y fritas hasta alcanzar un exterior dorado y crujiente, se sirven con una salsa sweet chilli que aporta contraste y equilibra el carácter terroso del relleno. Más que una entrada, las croquetas de portobellos funcionan como carta de presentación y explican por qué Carmen se distingue en la escena de pastas porteña y por qué sus croquetas merecen un lugar propio en esta celebración.
Dirección: Gurruchaga 1428, Palermo.
Instagram: @carmen.pasta

DE CHOCLO CON QUESO EN TANTA
En el barrio de Retiro, Tanta se presenta como una de las propuestas más sobresalientes de cocina criolla peruana con guiños internacionales, en un espacio pensado para disfrutar tanto de platos para compartir como de bocados llenos de sabor. Entre sus imperdibles se destacan las croquetas de choclo, elaboradas con choclo desgranado mezclado con salsa bechamel, queso andino, pasta de ají amarillo y cebolla, rebozadas en panko y fritas hasta lograr una textura crocante por fuera y cremosa por dentro. Se sirven acompañadas de una salsa de rocoto. Para maridar, se sugieren opciones frescas como un Pisco Sour o un mocktail frutal como La Pomelada, ideales para equilibrar los sabores del plato.
Dirección: Esmeralda 938, Retiro.
Instagram: @tanta_argentin
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CON SALSA BECHAMEL, JAMÓN Y QUESOS EN DESARMADERO
Ubicados en pleno Palermo, Desarmadero Bar y Desarmadero Session se destacan como referentes de la movida cervecera gracias a sus más de 40 canillas en permanente rotación y a una cocina de impronta casera que acompaña la experiencia. Entre los platos más pedidos sobresalen las croquetas de jamón y queso, elaboradas con una base cremosa de salsa bechamel, mozzarella y fontina, con cubos de jamón que se sienten en cada mordida. Llegan a la mesa bien doradas y crocantes, acompañadas por alioli casero y una salsa brava de picor suave, convirtiéndose en el maridaje ideal para cualquiera de sus cervezas artesanales, como IPA, Pilsen o Honey, así como para cócteles clásicos de la casa, entre ellos gin tonics o Campari Orange.
Dirección: Gorriti 4295 y Gorriti 4300, Palermo.
Instagram: @desarmaderobar / @desarmadero_session

CON TOQUE IBERICO EN CROQUE MADAME
En Croque Madame, las Croquetas Andaluzas se destacan dentro de la sección de platitos para compartir, ideales para disfrutar al estilo de un clásico tapeo. Servidas en el jardín interno del Palacio Paz, estas croquetas combinan una textura exterior crujiente con un interior cremoso y generoso, relleno de jamón y queso azul que aporta sabor intenso y característico. Se acompañan con salsa andaluza, una emulsión suave y ligeramente picante a base de pimientos rojos, tomate, ajo y aceite de oliva, que realza cada bocado sin opacar los sabores del relleno. Para complementar la experiencia, Croque Madame propone un imperdible 2×1 en Aperitivo Ramazzoti y Stella Artois, convirtiendo cada porción en un momento perfecto para compartir y disfrutar en un entorno lleno de historia y encanto.
Dirección: Avenida Santa Fe 750, Retiro.
Instagram: @croquemadamepalaciopaz

DE POLLO ASADO Y MAYONESA DE LIMA EN LA TERRAZA DE LA CARBONERA
En lo más alto de un edificio centenario de San Telmo, La Terraza de La Carbonera despliega una propuesta de cocina porteña contemporánea pensada para compartir bajo una imponente estructura vidriada que baña de luz natural cada mesa. Dentro de sus Platitos Carboneros se destacan las croquetas de pollo asado, elaboradas a partir de una base cremosa y doradas al punto justo, servidas con rúcula fresca, láminas de parmesano y una mayonesa de lima que aporta acidez y frescura a la preparación. Para acompañarlas, la carta sugiere un vermut rojo o blanco, un gin tonic clásico o cócteles de autor como el “Decí, por Dios, qué me has dao”, que combina gin añejo, miel y limón, o el Piantao, con Jameson, Vermú Rosso, cassis, Angostura y limón, ideales para acompañar esta entrada.
Dirección: Carlos Calvo 299, San Telmo.
Instagram: @lacarbonera.terraza

DE MORCILLA CREMOSA Y DE JAMÓN CRUDO EN CORTE CHARCUTERÍA
En Corte Charcutería, el restaurante de charcutería de elaboración propia y cocina de alta calidad ubicado en Belgrano, las croquetas también son protagonistas de la carta. La propuesta incluye dos versiones para disfrutar. Por un lado, las clásicas croquetas de jamón crudo, de inspiración española, con bechamel sedosa, interior cremoso y exterior crujiente, acompañadas por una intensa salsa romesco que realza cada bocado. Por el otro, la segunda opción apuesta a sabores más profundos: croquetas de morcilla cremosa, suavizadas con bechamel para lograr una textura delicada y equilibrada, servidas con un alioli de porotos fermentados. Pensadas para compartir o como entrada, estas croquetas reflejan el respeto por la materia prima y el oficio que distingue a Corte, donde los platos simples alcanzan su mejor versión a partir de procesos cuidados y sabores bien definidos.
Dirección: Echeverría 1290, Belgrano.
Instagram: @cortecharcuteria

DE NDUJA DE ELABORACIÓN PROPIA EN HIERRO BODEGÓN
Hierro Bodegón propone una mirada actual del bodegón porteño, con sabores reconocibles y técnica cuidada, en un espacio amplio y moderno. Dentro de la sección de picoteo sobresale la croqueta de nduja de elaboración propia, un embutido trabajado en la casa a partir de cerdo seleccionado y un proceso artesanal que combina una fermentación inicial y un secado más corto, que suele extenderse alrededor de un mes, claves para desarrollar su perfil intenso, untuoso y especiado sin perder equilibrio. La nduja recibe además un ahumado muy suave, pensado para sumar profundidad sin tapar su sabor. Crujiente por fuera y potente por dentro, la croqueta se acompaña con alioli de wasabi, emulsión de ananá y sbrinz, una combinación que juega entre el picante, lo graso y el frescor. Para acompañar, la recomendación es optar por un cóctel aperitivo de la barra, ideal para limpiar el paladar y prolongar el ritual del picoteo. Todo sucede en un entorno de aire cosmopolita, con una gran barra curada por Santiago Lambardi, y una atmósfera relajada que invita a alargar la sobremesa.
Dirección: Fitz Roy 1722, Palermo.
Instagram: @hierrobodegon