El postre italiano por excelencia
CLÁSICO, PARA DISFRUTAR ENTRE HISTORIA Y ÁRBOLES EN RESTAURANT MUSEO EVITA
Entre los clásicos que nunca pasan de moda, el tiramisú de Restaurant Museo Evita ocupa un lugar privilegiado en la carta de postres. Fiel a la tradición italiana y con ejecución cuidada, es de esos finales que invitan a estirar la sobremesa. La base se elabora en casa, con vainillas propias, livianas y aireadas, que luego se embeben en café intenso para aportar profundidad y carácter. La crema combina una preparación con queso mascarpone, logrando una textura lisa y envolvente, que se aligera con crema batida. El armado en capas alterna las vainillas húmedas con la crema suave, y el reposo en frío permite que los sabores se integren y tomen consistencia. El resultado es un postre equilibrado: húmedo, cremoso y con el contraste justo entre el dulzor y el amargor del café. Servido como cierre de almuerzos o cenas, el tiramisú encuentra su mejor escenario en el jardín del restaurante, un oasis verde en plena ciudad con piso de damero, parra y árboles que aportan sombra natural. En esta casona histórica de 1923 que alberga al museo homónimo, la experiencia combina memoria, arquitectura y gastronomía, y convierte cada sobremesa en un momento para disfrutar.
Dirección: Juan María Gutiérrez 3926, Palermo.
Instagram: @museoevitarestaurant
MONTAJE EN LA MESA EN LA PESCADORITA
En el corazón de Palermo Hollywood, La Pescadorita —restaurante especializado en cocina de mar con más de doce años de trayectoria— incluye en su carta un tiramisú que se distingue por su preparación frente al comensal. La elaboración se realiza en el momento y en la propia mesa, donde el camarero dispone capas de vainillas caseras, crema de mascarpone, vino marsala, café y cacao alcalino. Tanto el café como el marsala se incorporan directamente desde una cafetera italiana y una botella seleccionada, integrándose a la preparación durante el servicio. Este procedimiento convierte al postre en una instancia participativa, pensada para compartir entre dos personas. Puede acompañarse con un cóctel de autor, como el Gin Cítrico, elaborado con gin infusionado con pomelo, almíbar de romero y jugo de lima. La propuesta general del restaurante se centra en pescados y mariscos a la parrilla, además de paellas y cazuelas. El espacio, ambientado con referencias a la costa argentina y mediterránea, incorpora elementos decorativos como murales de sirenas en mosaiquismo, sillas tapizadas en pana celeste y guirnaldas de luces.
Dirección: Humboldt 1905, Palermo.
Instagram: @lapescadorita
DE AUTOR EN PUNTO MONA
En la carta de postres de Punto Mona, el tiramisú se presenta como una pieza de autor que combina técnica clásica y carácter contemporáneo. Creado por Adriana García, mano derecha del maestro pastelero Osvaldo Gross, esta versión respeta la esencia italiana y la eleva con una ejecución precisa. Se elabora con mascarpone de excelente calidad y se acompaña con amaretti desgranados que rodean la preparación, aportando textura y un delicado perfume a almendras. La presentación, en forma esférica, sorprende desde lo visual y se completa con una fina tableta de chocolate como detalle final. En boca resulta intenso y armónico, con capas que se integran y despliegan un sabor profundo y envolvente. Este postre se inscribe dentro de una propuesta gastronómica amplia que incluye platos para compartir, opciones principales y una coctelería de vanguardia dirigida por Mona Gallosi. Ubicado en una ex fábrica reciclada en Chacarita, el espacio combina diseño industrial con toques glamorosos, livings confortables y una barra imponente. Con música, iluminación cuidada y una hospitalidad pensada al detalle, Punto Mona ofrece una experiencia integral donde el tiramisú se convierte en un cierre memorable.
Dirección: Fraga 93, Chacarita.
Instagram: @puntomona.bar
UN CLÁSICO ITALIANO EN PUCHERO
Entre los postres de Puchero, el tiramisú ocupa un lugar especial dentro de la carta y confirma que los clásicos, cuando están bien hechos, nunca fallan. Elaborado de manera tradicional, pero servido en un elegante vaso corto, combina vainillas embebidas en café y un delicado toque de marsala, capas generosas de crema de mascarpone de calidad y el inconfundible final de cacao espolvoreado. Es una síntesis perfecta entre receta histórica y estética actual, un cierre ideal después de una comida abundante, fiel al espíritu reconfortante que define al restaurante. Ubicado en una esquina cálida de Villa Luro, Puchero recupera la tradición porteña con mirada contemporánea, de la mano del grupo Guardia Nacional y el chef Santiago Méndez. Su cocina recorre guisos, pastas caseras, milanesas, risottos y especialidades que remiten a la herencia italiana y española, en un espacio que combina maderas, ventanales amplios y detalles de diseño. Con terraza, deck en vereda y una barra vermutera sin cargo de cubierto, propone una experiencia que integra gastronomía, ambientación cuidada y hospitalidad. Así, el tiramisú se suma a una propuesta más amplia que invita a quedarse y disfrutar sin apuro.
Dirección: Av. Rivadavia 10300, Villa Luro.
Instagram: @puchero.ba
DOBLE TIRAMISÚ EN L’ADESSO
El próximo 21 de marzo, L’adesso Ristorante propone un gesto especial para los amantes de este clásico italiano: por cada tiramisú que se pida en el restaurante, los comensales se llevarán una segunda porción de obsequio para disfrutar en casa. Una forma de extender la experiencia de la sobremesa y rendir homenaje a uno de los postres más emblemáticos de Italia. El tiramisú de la casa se prepara respetando la receta tradicional: huevos, azúcar, crema generosa de mascarpone artesanal, biscuits savoiardi y café espresso, terminado con cacao amargo. La única diferencia con la versión clásica está en un detalle técnico pensado para garantizar la seguridad alimentaria: los huevos se pasteurizan previamente, lo que permite que el postre pueda ser disfrutado con total tranquilidad incluso por niños y mujeres embarazadas. Al frente de la propuesta está el chef y dueño italiano Leonardo Fumarola, quien desde su cocina en Palermo recrea los sabores de su país con fidelidad y sensibilidad contemporánea.
Dirección: Fray Justo Santa María de Oro 2047, Palermo.
Instagram: @ladesso_ristorante
VERSIÓN AFFOGATO EN SENDERO
Sendero presenta una versión que combina pastelería y ritual en barra. Su Tiramisú Affogato se sirve en copa y se finaliza frente al comensal: una bocha de helado de crema —artesanal y de elaboración propia— corona las capas de vainilla humedecida en almíbar de café y crema de mascarpone; justo antes de llegar a la mesa, se vierte un espresso recién hecho que transforma textura, temperatura y aromas en el instante. La preparación incluye vainillas caseras, crema de mascarpone aireada y cacao amargo, mientras que el café caliente —protagonista del cierre— funde el conjunto y aporta un contraste envolvente. El resultado es un postre que dialoga entre lo clásico y lo contemporáneo, pensado para acompañar el pulso nocturno del espacio. Disponible en su carta de postres, puede disfrutarse como broche de una cena o integrarse al recorrido de barra, dentro de una experiencia que une cocina estacional, coctelería de autor y música hasta la madrugada en Costanera Norte.
Dirección: Av. Rafael Obligado 6600, Costanera Norte.
Instagram: @senderocostanera
CON UN TOQUE PORTEÑO EN LA VICENTE LOPEZ
Con casi 25 años en la escena gastronómica de zona norte, La Vicente López Restaurante mantiene una identidad ligada a recetas familiares y producción artesanal con base española y guiños porteños. En su carta de postres sobresale el Tiramisú Porteño, versión propia del clásico italiano. Se elabora con bizcocho casero embebido en café Nespresso y licor, capas de crema de mascarpone y agregado de dulce de leche como impronta propia. Llega a la mesa en una porción individual, con merengue triturado y una lluvia de cacao Black Valrhona. Un cierre dulce ideal para disfrutar de sabores con tradición en un espacio que invita al encuentro.
Dirección: Av. Maipú 701, Vicente López.
Instagram: @lavicentelopezrestaurant
CON RECETA FAMILIAR EN PASILLITO
En el barrio de Palermo, Pasillito —bar de vinos y tapas con impronta española— se suma al Día del Tiramisú con una propuesta especial fuera de carta. Durante la jornada, el tradicional postre italiano ocupará un lugar central y será preparado a partir de una receta familiar por la madre de Ramiro Suárez Plata, al frente del proyecto. La elaboración presenta capas de vainillas caseras embebidas en café espresso, crema de mascarpone y cacao amargo. El resultado ofrece balance en dulzor y consistencia, con un contraste ideal entre la humedad del bizcocho y la untuosidad de la crema. Una opción pensada para acompañar el tardeo y compartir una sobremesa con identidad propia.
Direccion: Gorriti 4391, Palermo.
Instagram: @pasillitobar
ESTILO ITALIANO 100% EN BIASATTI COLEGIALES
En su Pastificio Centrale de Colegiales, Biasatti reúne en un mismo espacio la producción de sus pastas artesanales premium con una propuesta de café de especialidad y pastelería pensada tanto para disfrutar en el salón como para llevar. Al frente del proyecto están los chefs Milton Bertoni y Stefanía Langford, quienes trasladan su impronta de cocina italiana a cada detalle del lugar, desde las pastas frescas hasta su selección de dulces clásicos. Para la pausa dulce, ofrecen uno de los postres mediterráneos más populares: el tiramisú. En Biasatti lleva un queso 100% mascarpone, huevos de campo, cacao amargo al 85% y licor de café de alta calidad, que complementan la preparación con una selección de vainillas caseras de receta propia y chocolate en trocitos para decorarlo. Se puede disfrutar en el salón acompañado por un ristretto o espresso de la casa, o bien pedirlo para llevar y seguir disfrutando del sabor italiano en cualquier momento del día.
Dirección: Jorge Newbery 3202, Colegiales.
Instagram: @biasattiok
MEDITERRÁNEO Y CON INGREDIENTES DE ALTA CALIDAD EN LA PAROLACCIA
La Parolaccia, con casi tres décadas de trayectoria y nueve locales en la ciudad y alrededores, se ha convertido en un clásico de la cocina italiana en Buenos Aires, reconocido por su fidelidad a los sabores tradicionales de la península y por una propuesta que combina calidad gastronómica con un servicio cuidado en cada detalle. Dentro de su carta, que recorre especialidades emblemáticas de la cocina mediterránea y pastas artesanales elaboradas con ingredientes premium, uno de los preferidos al momento del postre es el tradicional tiramisú. Preparado a partir de una receta originaria del Véneto, se elabora con vainillas artesanales embebidas en café espresso que se intercalan con una suave crema de mascarpone y azúcar. Como toque final, se espolvorea con abundante cacao amargo en polvo y se presenta en una generosa porción que conquista a los amantes de los clásicos italianos.
Direcciones: Riobamba 1046, Barrio Norte; Presidente Roberto M. Ortiz 1865, Recoleta; Cerviño 3561, Palermo; Av. del Libertador 5823, Belgrano; Av. del Libertador 5836, Belgrano; Alicia Moreau de Justo 1052, Puerto Madero; Olga Cossettini 302, Madero Downtown; Av. del Libertador 14621, San Isidro; Km 42.5, Colectora Panamericana, Pilar.
Instagram: @laparolaccia
EN CLAVE RURAL EN GRANERO
En Rincón de Milberg, Granero propone una cocina casera de lujo para disfrutar en un ambiente que conecta con lo natural. Su gran e imponente salón construido a partir de materiales 100% reciclados, invita al encuentro entre amigos y familia. Dentro del apartado dulce, el tiramisú al estilo Granero ocupa un lugar destacado. Se compone de capas de bizcocho húmedo en Nespresso y licor de café, que se intercalan con crema de mascarpone artesanal. El toque distintivo lo da la confitura casera de frutillas corondinas, que le aportan un toque dulce y ácido a la vez. El postre se termina de armar en el momento frente al comensal, con merengue italiano de fresa, frutillas frescas y cacao amargo premium. Un cierre dulce ideal para los paladares más golosos.
Dirección: Olivares 190, Rincón de Milberg, Tigre.
Instagram: @granero_milberg
EN HONOR A LA TRADICIÓN ITALIANA EN CARMEN
En Carmen la cocina se destaca por su materia prima, oficio y una manera actual de interpretar la tradición italiana, pero siempre con calidez. En ese recorrido, el tiramisú aparece casi como algo inevitable. No está para cumplir con el clásico de la carta, sino porque representa, a su manera, el espíritu del lugar. La versión de la casa respeta la estructura clásica —vainillas apenas embebidas en café intenso, crema aireada de mascarpone, cacao amargo en la superficie— pero pone el foco en el equilibrio y la textura. La crema se trabaja con delicadeza para lograr una untuosidad liviana, sin exceso de azúcar, donde el mascarpone destaca y el café aporta carácter, no sólo humedad. Las capas se integran sin apelmazarse, permitiendo que cada cucharada conserve contraste: la suavidad envolvente, el leve amargor final y ese perfume tostado que anticipa el próximo bocado. Que el tiramisú esté en la carta es una decisión coherente con la identidad de Carmen: honrar las raíces de la cocina italiana desde una mirada contemporánea del sabor.
Dirección: Gurruchaga 1428, Palermo.
Instagram: @carmen.pasta
UN POSTRE TRADICIONAL FRENTE A LA LAGUNA EN CAFÉ MULÉ
En Café Mulé, el tiramisú es mucho más que un postre: es una invitación a extender la sobremesa con la laguna como escenario. Cremoso, profundo y equilibrado, se arma en capas generosas donde las vainillas se impregnan de un café intenso y aromático, dando paso a una crema suave y envolvente, de textura sedosa y sabor delicado. El cacao amargo corona cada porción y aporta el contraste justo, mientras el reposo en frío termina de amalgamar sabores y consistencias. Servido bien fresco, es ideal para acompañar con un café o simplemente dejar que el paisaje haga lo suyo. Un clásico bien ejecutado, pensado para disfrutarse, cucharada a cucharada, frente al agua.
Dirección: Av. Costanera Nº 4, Chascomús.
Instagram: @mulecafe
UN IMPERDIBLE DE LA CANTINA EN ORNO
En ORNO, el tiramisú aparece como un cierre clásico reinterpretado con la impronta de la cantina. Se sirve en un vaso cilíndrico bajo que deja ver sus capas alternadas, donde la crema de mascarpone se combina con biscuit cuillère embebido en un syrup de oporto y café. El resultado es un postre equilibrado entre dulzor y profundidad aromática: la suavidad de la crema se funde con la humedad del biscuit y las notas intensas del café, mientras el oporto aporta un matiz vínico que redondea el conjunto. De textura liviana pero sabor persistente, es un tiramisú pensado para cerrar la comida con elegancia, manteniendo el espíritu reconfortante que atraviesa toda la propuesta de ORNO.
Direcciones: Guatemala 4701, Palermo; Beruti 3336, Palermo Off.
Instagram: @orno.pizzeria.cantina
UNA VERSIÓN ORIGINAL CON MOSCATO EN CASA BELLUCCI
En Casa Bellucci, la casa de pastas y pizzas porteñas contemporáneas con moscatería impulsada por el equipo detrás de Mondongo y Coliflor —Eduardo “Cabito” Massa Alcántara, Guillermo Busquiazo y Javier Labaké—, el tiramisú con moscato representa una de las versiones más personales de su propuesta dulce. La receta combina crema de leche apenas montada, yemas trabajadas a baño María con azúcar hasta lograr una textura aireada y estable, y queso mascarpone batido hasta obtener una consistencia sedosa. Las vainillas se humedecen en café fuerte mezclado con moscato, que aporta un perfil aromático y frutado sutil, integrándose sin invadir el clásico equilibrio entre cacao, café y crema. El armado en capas reposa en frío durante al menos 8 horas para alcanzar firmeza y profundidad de sabor, y se termina con cacao amargo y chocolate semiamargo rallado opcional. Se presenta en porción individual.
Dirección: Del Barco Centenera 1699, Parque Chacabuco.
Instagram: @casabellucci.ba
CLÁSICO EN UN ESPACIO CARGADO DE STREET ART EN DESARMADERO
En Palermo, Desarmadero Bar y Desarmadero Session se consolidan como referentes de la cerveza artesanal en la ciudad, con más de 40 canillas en rotación constante y una propuesta gastronómica de estilo casero que completa la experiencia. Dentro de su carta de postres, el tiramisú sobresale por ser una versión húmeda y cremosa elaborada con capas de vainillas embebidas en café, intercaladas con una suave crema de queso crema, azúcar, esencia de vainilla y café. Se finaliza con cacao en polvo y se presenta en una porción generosa, ideal para compartir entre dos personas.
Dirección: Gorriti 4300 y Gorriti 4295, Palermo.
Instagram: @desarmaderobar / @desarmadero_session
CLÁSICO CON CAFÉ RECIÉN MOLIDO Y VAINILLAS CASERAS EN ENERO RESTAURANT
En Enero Restaurant, el tiramisú reafirma la raíz italiana de la casa con una versión presentada en copa y pensada para compartir. Las capas combinan crema de mascarpone y vainillas de elaboración propia, humedecidas con café recién molido, que aporta profundidad y carácter. En la superficie, el cacao termina de equilibrar el conjunto. La textura resulta aireada y envolvente, con un contraste cuidado entre dulzor y notas tostadas, en un postre que acompaña la sobremesa frente al río y se integra con naturalidad a la impronta ítalo-argentina del restaurante.
Dirección: Av. Rafael Obligado 7180, Costanera Norte.
Instagram: @enerocostanera
TIRAMISÚ CON COGNAC QUE REVIVE LOS AÑOS 40 EN LA CAPITANA
En La Capitana, la Coppa Vetturino transforma el tiramisú en un momento que combina historia y sabor. Los bizcochos de vainilla se empapan con café al cognac, mientras la crema de mascarpone y el chocolate picado crean un juego de texturas que es suave, intenso y apenas crujiente. Servido en vaso labrado, invita a disfrutar cada bocado en un ambiente que remite a los años 40 y 50, con música, ambientación y detalles que rinden homenaje a Eva Perón.
Dirección: Guardia Vieja 4446, Almagro.
Instagram: @bodegondelacapitana
TIRAMISÚ CLÁSICO EN COPA CON SABOR VINTAGE EN OSTENDE
En Ostende, el tiramisú se presenta en formato lingote como un guiño a la tradición y al espíritu vintage del bodegón. La preparación combina queso mascarpone, vainillas, vino marsala, café y un toque de cacao, logrando un equilibrio entre cremosidad y aroma que evoca las sobremesas de otros tiempos. Este postre refleja la identidad de Ostende y ofrece una experiencia que reivindica la nostalgia y los sabores familiares.
Dirección: Virrey Loreto 3303, Colegiales.
Instagram: @ostende_ba
TIRAMISÚ CASERO DE BARRIO EN DEL RÍO CANTINA
En Del Río Cantina, el tiramisú se presenta como un clásico casero que recuerda las sobremesas de siempre. Preparado con queso crema, capas de bizcocho húmedo, café y un toque de cacao en polvo, su textura es suave y fácil de compartir. Un postre sencillo y reconfortante que se integra a la propuesta del restaurante: platos italianos y argentinos con sabor casero, servidos en un ambiente cálido y cercano, con ese espíritu de cantina de barrio que invita a quedarse.
Dirección: Av. García del Río 2957, Saavedra.
Instagram: @delriocantina
PORCIÓN DE TORTA TAMAÑO XL EN CIRO
Celebrando la esencia de la repostería italiana, Ciro ofrece un clásico tiramisú en versión torta tamaño XL, una propuesta pensada para compartir en sus locales de Palermo y Puerto Madero que destaca por su fidelidad a la receta tradicional. La elaboración incluye vainillas humedecidas en una mezcla de café de especialidad de Modo Barista y licor de café, tres capas generosas de crema mascarpone que aportan estructura y una textura marcadamente cremosa, y un acabado de cacao amargo en polvo y rulos de chocolate que equilibran el conjunto con un dulzor tenue y una sutil textura extra. Así, cada bocado combina intensidad y suavidad en una reinterpretación a gran escala de uno de los postres más emblemáticos de Italia.
Direcciones: Pierina Dealessi 1350, Puerto Madero; Guatemala 4798, Palermo.
Instagram: @ciro.gastronomia
CON ALMÍBAR CASERO DE CAFÉ Y CRUMBLE DE GRANOS MOLIDOS EN HIERRO
Como broche dulce para un almuerzo o cena atravesado por el protagonismo de las carnes maduradas al vacío, Hierro ofrece un tiramisú de autor realizado 100 % de manera artesanal por Clara María Gimenez Haupt, encargada de diseñar la propuesta de pastelería de esta Casa de Fuegos. Disponible en su local de Palermo, los comensales pueden degustar esta original versión servida en vaso, donde se intercalan vainillas caseras humedecidas en almíbar de café de elaboración propia con espresso Illy y generosas capas de queso mascarpone, logrando una estructura de tres pisos bien definidos. El toque final lo aporta un crumble crocante de café, preparado con granos recién molidos y cacao amargo, que suma textura y carácter a esta reinterpretación contemporánea del clásico italiano.
Dirección: Costa Rica 5602, Palermo.
Instagram: @hierro.palermo
CON TOQUES DE JAMESON Y EN PORCIÓN PARA COMPARTIR EN CANTINA RECOLETA
En la carta de postres de Cantina Recoleta, el tiramisú para compartir aparece como una opción ideal para cerrar la comida con un clásico italiano en versión generosa. La porción, de 400 g, está pensada para disfrutar entre dos o más personas y se prepara con mascarpone tradicional, café filtrado y cacao semiamargo, logrando un equilibrio entre intensidad y cremosidad. Las vainillas se embeben en una mezcla de Jameson, licor de café y café filtrado, lo que aporta profundidad aromática y un perfil más complejo al postre. El armado final se realiza al momento del servicio con mascarpone, crema fresca y chocolate rallado, dando como resultado una textura aireada y delicada. Esta propuesta se integra a la identidad de Cantina Recoleta, una cantina moderna del barrio que recupera recetas tradicionales, porciones abundantes y cocina de impronta casera, pensadas para compartir en sus amplios salones o en su terraza con vista a la avenida Santa Fe.
Dirección: Av. Santa Fe 1430, Recoleta.
Instagram: @cantinarecoleta
UNA REVERSIÓN CON OPORTO EN RAÍCES
En el barrio de Saavedra, Raíces Cocina Casera —el restaurante creado por la chef Fernanda Tabares— propone una cocina que revaloriza las recetas clásicas desde una mirada actual, y su carta de postres no es la excepción. En la sección de postres destaca el tiramisú, un clásico de la pastelería italiana elaborado con capas de vainillas embebidas en almíbar de café con un toque de Oporto, una crema suave de mascarpone y yemas montadas, y una terminación de cacao que aporta un contraste único. El resultado es un postre cremoso y equilibrado, ideal para cerrar la experiencia gastronómica en el lugar.
Dirección: Crisólogo Larralde 3995, Saavedra.
Instagram: @raicescocinacasera
COOKIE DE TIRAMISÚ EN SOLE DI PARMA
La cookie de tiramisú de Sole di Parma es una de las creaciones más emblemáticas del local y se mantiene en el menú desde su apertura gracias a su popularidad. Su preparación sigue un método tradicional de pastelería, con la particularidad de que, durante el tamizado de los ingredientes secos, se incorpora café en polvo, lo que aporta el aroma y la intensidad característica del tiramisú clásico. El resultado es una galleta tibia, con bordes ligeramente crujientes y un centro suave y tierno que recuerda a la textura del postre original. Sobre la superficie se añade una crema blanca de mascarpone y se finaliza con una capa generosa de cacao espolvoreado.
Dirección: Madero 537, Tigre.
Instagram: @solediparma
VERSIÓN CLÁSICA EN CROQUE MADAME PALACIO PAZ
Croque Madame en Palacio Paz eleva el tiramisú clásico con una versión que respeta la tradición italiana y se presenta con un toque distintivo propio del lugar. El postre llega a la mesa en una porción individual de forma cuadrada, lo que realza su estética y permite apreciar claramente cada una de sus capas. Se elabora con bizcochos italianos embebidos en café intenso, dispuestos en niveles que alternan con una crema casera de mascarpone, reconocida por su textura suave, untuosa y perfectamente equilibrada. El acabado se completa con cacao amargo espolvoreado en abundancia y una frutilla fresca. Tanto en el elegante salón como en el jardín interno del Palacio, este tiramisú se disfruta como un cierre refinado y fiel a la receta original, ideal para quienes buscan un postre clásico ejecutado con precisión y buen gusto.
Dirección: Avenida Santa Fe 750, Retiro.
Instagram: @croquemadamepalaciopaz
UNA VERSIÓN CIRCULAR DEL TIRAMISÚ CLÁSICO EN LA BOQUERÍA
El tiramisú de La Boquería se destaca en el bodegón palermitano por su fidelidad a la receta clásica y por una presentación que aporta frescura y carácter propio. Se sirve en formato individual, llegando a la mesa en una particular forma circular que realza su estética y permite apreciar la armonía de sus capas. La base combina galletas de vainilla bañadas en café, dispuestas en dos capas uniformes que logran el equilibrio justo entre humedad e intensidad. Sobre ellas se monta una crema de mascarpone con huevos y azúcar, de textura suave, aireada y cremosa, que aporta el sello sedoso típico del postre italiano. En lugar del tradicional cacao en polvo, su tope suma ralladura de chocolate, y se completa con hojitas de menta y una media rodaja de naranja deshidratada, que añaden un toque cítrico, perfumado y visualmente atractivo.
Dirección: Soler 5101, Palermo.
Instagram: @laboqueriapalermo


