Trixie reabrió sus puertas en BA Ferial y volvió a encender un clásico porteño

Con una propuesta renovada, nuevas incorporaciones a su carta y la misma esencia retro que lo convirtió en un ícono, el histórico diner celebró su reapertura en BA Ferial. Una excusa perfecta para redescubrir uno de los espacios más singulares de la Ciudad.

Después de tres semanas de trabajo intenso, las luces de neón, la música y los clásicos americanos volvieron a darle vida a Trixie Costanera. El tradicional local gastronómico ubicado en el predio de BA Ferial reabrió sus puertas con una propuesta renovada que conservó intacto eso que lo convirtió, desde 1994, en un punto de encuentro para distintas generaciones.

La reapertura marcó el inicio de una nueva etapa para este emblema inspirado en los diners estadounidenses de los años ‘50, con una primera fase de remodelación pensada para potenciar aún más su vínculo con BA Ferial, uno de los polos de eventos más importantes de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

“Fue un proceso cortito, pero muy intenso. Estuvimos trabajando durante tres semanas, con un cierre total de apenas tres días porque queríamos que nuestros clientes siguieran teniendo un punto de encuentro”, contó Hernán Román, director de TRX Group, al repasar los detalles de la puesta en valor.

La renovación no solo alcanzó lo estético. También trajo ajustes en la experiencia integral del espacio y anticipó una segunda etapa que, según adelantó Román, buscará “convertir al local en otra cosa que va a generar más potencial para la zona”.

La esencia, sin embargo, permaneció intacta. Las camareras pin-up, la rockola, la ambientación retro y la sensación de viaje en el tiempo siguieron siendo parte del ADN del lugar. Para Román, hay dos palabras que definen a Trixie: “nostalgia y autenticidad”. Y alcanza con cruzar sus puertas para entender por qué.

“Acá pasó mucha historia. Hay gente que venía de chica y hoy vuelve con sus hijos. Incluso hay familias que quieren hacer celebraciones importantes en este lugar”, comentó orgulloso.

La carta también sumó novedades, con un regreso a recetas tradicionales de los diners clásicos: desde patimel hasta fettuccini con albóndigas y salsa de tomate, además de una oferta pensada para cualquier momento del día. “Podés desayunar, brunchear, almorzar, cenar o venir a tomar un cóctel. Trixie tiene una propuesta completa”, explicó.

Ubicado dentro de BA Ferial, el local convive con dos públicos: quienes llegan al predio por congresos, exposiciones o ferias, y quienes lo eligen como plan de fin de semana. Esa combinación lo convirtió en una propuesta diferencial en la zona.

Román destacó que formar parte del ecosistema de BA Ferial le dio a Trixie una dinámica única: una experiencia gastronómica que elevó la propuesta habitual de cualquier evento y sumó valor a cada visita.

No es casual. Con su ubicación estratégica, infraestructura y versatilidad, BA Ferial volvió a mostrarse como un espacio pensado para mucho más que ferias y exposiciones: un punto de encuentro donde conviven gastronomía, entretenimiento, producciones especiales y experiencias memorables.

La reapertura de Trixie fue una prueba concreta de eso. Y también una invitación abierta: volver a la costanera, sentarse bajo sus luces de neón y redescubrir un clásico que, lejos de quedarse en la nostalgia, volvió con más ganas que nunca.