Inspirado en el imaginario de Alicia, este restaurante combina una carta all day artesanal, actividades recreativas y lúdicas, y una ambientación inmersiva que transforma una salida a comer en una experiencia para niños y adultos.
En una ciudad donde abundan los cafés de especialidad y las alternativas gastronómicas tradicionales, Alicia y el Gato eligió recorrer un camino distinto. El proyecto nació de la iniciativa de María Brava y Alexandra Grazie, quienes decidieron emprender en el sector gastronómico con una propuesta capaz de combinar buena comida, entretenimiento y una identidad visual reconocible desde el primer momento.
De origen ruso y radicadas en Argentina, ambas tienen perfiles diferentes, pero una visión compartida. María desarrolló durante años proyectos creativos orientados a transformar espacios convencionales en propuestas memorables, mientras que Alexandra, médica de profesión y con trayectoria laboral en Estados Unidos, aportó una mirada práctica y una extraordinaria capacidad para construir y dar forma a las ideas con sus propias manos. Aunque provenían de ámbitos distintos, las unía la inquietud de crear un lugar capaz de sorprender tanto a chicos como a adultos, despertando la imaginación y transformando una salida cotidiana en una experiencia especial.
La inspiración surgió de una de sus historias favoritas, Alicia en el País de las Maravillas, la célebre novela de Lewis Carroll. Tras analizar el mercado local, identificaron una oportunidad inédita dentro de la gastronomía porteña: desarrollar un restaurante inmersivo ambientado íntegramente en el universo de “Alicia” . El nombre del restaurante también refleja otro de los elementos que dieron origen al proyecto. La pasión de sus creadoras por los gatos hizo que el icónico “felino sonriente” ocupara un lugar central dentro de la identidad de la marca.
Un viaje al imaginario de Alicia
La primera materialización de la idea llegó en junio de 2024 con la apertura de un local en Belgrano, con una ambientación y visión gótica del mundo de Alicia y orientada más al público adulto. En octubre de 2025, el proyecto dio un nuevo paso con la inauguración de la sede de Caballito, con una estética más luminosa, colorida y familiar. En el local se incorporó una cocina de producción propia de mayor escala para elaborar panes, pastas, pizzas y pastelería artesanal, además de ampliar la capacidad del restaurante con dos plantas y sectores destinados a actividades y celebraciones para chicos y grandes.
Atravesar la puerta de Alicia y el Gato implica ingresar a un escenario donde la fantasía predomina. El salón principal despliega paredes cubiertas de rosas rosadas, pisos ajedrezados, cartas gigantes, relojes, senderos que evocan laberintos y rincones que recrean un bosque encantado. Personal caracterizado como Alicia, el Gato y el Conejo recorre el espacio e interactúa con los comensales, mientras cada elemento —desde las lámparas y la vajilla hasta la presentación de los platos— refuerza la sensación de estar dentro de un mundo mágico. El resultado es uno de los sitios más instagrameables de Caballito y una experiencia que invita a observar con atención, porque siempre hay algo nuevo por descubrir.
Una carta all day con sello propio
Aunque muchos llegan atraídos por la ambientación, la gastronomía es uno de los pilares del proyecto. La carta recorre distintos momentos del día y pone el foco en la elaboración artesanal de panes, pastas, pizzas y pastelería. Entre las opciones destacan el bagel de salmón ahumado con queso crema, alcaparras y rúcula; los sándwiches de pan brioche o ciabatta con rellenos de jamón crudo, pollo o portobellos; las pizzas de masa madre , que incluyen variedades como la de pepperoni o la de queso azul, peras, miel y nueces; los ravioles caseros de pollo o calabaza, los fetuccini con boloñesa y ensaladas para quienes buscan opciones más livianas.
La pastelería merece un capítulo aparte. Las grandes protagonistas son las tortas , que pueden disfrutarse por porción o encargarse enteras para celebraciones y eventos especiales, incluso con diseños personalizados. Entre las más representativas aparecen la torta Alicia, una carrot cake con cremoso de queso y vainilla, salsa de caramelo y frosting de cream cheese; la Reina Roja, un bizcocho de cacao y vainilla, ganache de chocolate blanco y confitura de frambuesa; la Red Velvet, rellena de crema de queso y chocolate blanco, y l a torta de los Tiempos Mágicos, que combina bizcocho húmedo de cacao, dulce de leche y crema de chocolate, con un toque de mermelada de frutos rojos. La sección dulce se completa con tentaciones como crumble de manzana con helado, brownie tibio con helado, croissant relleno de dulce de leche y el roll de canela Alicioso con frosting de queso crema. Todo se acompaña con café colombiano de especialidad de Modo Barista, además de licuados, limonadas, exprimidos y otras bebidas.
La propuesta incluye opciones para el desayuno, una sección de brunch que permite combinar alternativas dulces y saladas a medida, menú ejecutivo disponible durante la semana, combos de merienda, promociones de coctelería para el tardeo y una variada oferta de platos para cenas tempranas. También destaca el menú infantil, pensado para chicos de hasta 12 años, que incluye una bebida sin alcohol y stickers, con opciones como pollo a la plancha con papas rústicas, chicken tenders con alioli cítrico suave, fettuccine caseros con salsa a elección o pizzas individuales de mozzarella y pepperoni.
A futuro, la marca proyecta sumar una unidad de negocios para la comercialización de sus panes de masa madre y otros productos de panadería artesanal, una iniciativa que busca llevar parte del universo de Alicia y el Gato más allá de las puertas del restaurante.
A la par, el local funciona como un centro de experiencias. En el segundo piso cuenta con un espacio especialmente pensado para que los más chicos participen de actividades recreativas bajo supervisión , mientras los adultos disfrutan de la visita. Todos los meses ofrece una nutrida agenda que incluye talleres, juegos, shows de magia, manualidades y encuentros para toda la familia. A esto se suman una línea de merchandising inspirada en el universo de la marca, masterclasses de pasta artesanal y la posibilidad de reservar el restaurante para cumpleaños, festejos y eventos privados. Todo responde a una misma idea: ofrecer un lugar donde la gastronomía forme parte de una propuesta integral que vaya más allá de la mesa.
Alicia y el Gato
Dirección: Espinosa 79, Caballito.
Días y horarios: lunes y jueves de 12 a 20 h; viernes y sábados de 10 a 22 h; domingos de 10 a 20 h. Cerrado martes y miércoles.
Instagram: @aliciayelgato


