En el Día Internacional de la Felicidad, Fabric celebra el vínculo entre la gastronomía asiática y esos pequeños momentos de disfrute cotidiano.
Cada semana se realizan más de 30.000 pedidos de sushi en Argentina, según datos de la plataforma Rappi. Lo que hace algunas décadas era un plato exótico reservado para ocasiones especiales hoy forma parte de la rutina gastronómica de miles de personas, que lo eligen para compartir, celebrar o simplemente darse un gusto al final del día.
En el marco del Día Internacional de la Felicidad (20 de marzo), Fabric propone reflexionar sobre el vínculo entre la gastronomía asiática y el bienestar cotidiano. En una cultura donde la comida siempre fue una forma de encuentro, el sushi encontró su lugar como un gusto frecuente: un plan para el viernes a la noche, una cena con amigos o un momento propio después de un día intenso.
La expansión del sushi en Argentina es una de las transformaciones gastronómicas más notorias de las últimas décadas. Desde los primeros restaurantes japoneses que abrieron en Buenos Aires en los años ’70 —cuando apenas existían un par de locales en la ciudad— hasta hoy, la oferta creció de manera sostenida.
Según datos de la asociación civil Club Gastro Japo, actualmente existen más de 800 opciones entre restaurantes, locales de take away y servicios de delivery especializados en sushi en todo el país.
“Hace algunos años el sushi era una salida especial. Hoy es un gusto cotidiano. Vemos muchos pedidos que llegan al final del día, como una forma de regalarse un momento propio o compartir algo rico con amigos o familia”, señala Maximiliano Pellegrino, gerente general de Grupo Fabric.
En línea con esta evolución, Fabric también incorpora nuevas tendencias gastronómicas dentro de su propuesta. El menú suma combinaciones con ingredientes como pistacchio —uno de los sabores que ganó protagonismo en la cocina internacional— junto con variedades de pescado como atún rojo y trucha, que amplían la experiencia del sushi tradicional.
Por qué el sushi se asocia con momentos de felicidad
Más allá del gusto, diferentes características del sushi pueden explicar por qué este plato suele vincularse con experiencias de disfrute y bienestar.
Nutrientes presentes en sus ingredientes
Varios componentes habituales del sushi contienen compuestos asociados con neurotransmisores relacionados con el estado de ánimo.
Los pescados grasos, como el salmón o el atún, aportan omega-3, un ácido graso vinculado con el buen funcionamiento del cerebro y estudiado por su relación con un menor riesgo de depresión.
El arroz, base de la mayoría de las piezas, es un carbohidrato que puede favorecer la producción de serotonina, neurotransmisor asociado con la sensación de calma y satisfacción.
Por su parte, el alga nori contiene minerales como yodo y pequeñas cantidades de vitaminas del grupo B, que participan en procesos vinculados con el metabolismo cerebral.
Una combinación de sabores que estimula el placer
El sushi reúne distintas sensaciones que el cerebro percibe como gratificantes: la presencia de umami —propio del pescado y la salsa de soja—, texturas suaves y frescas, y el contraste de temperatura y acidez generado por el vinagre del arroz.
Esta combinación puede activar circuitos de recompensa asociados con la liberación de dopamina, neurotransmisor vinculado con la sensación de placer.
Una experiencia sensorial y social
El contexto en el que se consume también influye en la percepción de bienestar. El sushi suele compartirse en grupo, se presenta con un cuidado estético particular y se consume en piezas pequeñas, lo que transforma la comida en una experiencia más pausada y social.
Los rolls recomendados de Fabric para celebrar el Día de la Felicidad:
Pistacchio Nikkei
Trucha, queso de pistacho y toffee de pistacho.
Fabric Salmón
Salmón, palta y queso crema, envuelto en arroz y rebozado en panko por fuera.
Tuna Ajica
Atún, palta, ají amarillo y huevas.
Tropical
Salmón y queso crema, envuelto en mango, con salsa de maracuyá y batata frita.


